"Cuentos pendientes" de Antonio Rincón

 


Ediciones Pangea publica el último libro de Antonio Rincón que es, en esta ocasión, de cuentos o de cuentas según se mire. Esa dualidad aparece en el título, ambiguo a propósito. La trayectoria de Antonio Rincón como escritor es larga y en ella hay coplas, novela, ensayo y textos dedicados a la investigación flamenca: Raíces flamencas de Mairena del Alcor, Alconchel, La raíz del grito, Que pase el siguiente, Vientos de ayer, Reedición ampliada de Raíces flamencas de Mairena del Alcor, Una herida en el tiempo y este último, Cuentos pendientes. Gran aficionado al flamenco tiene en este arte una de sus pasiones y en la literatura un terreno fértil que pisa continuamente, tanto como lector como en su faceta de escritor. 

La bonita y cuidada edición que ha hecho Ediciones Pangea se abre con una especie de prólogo en el que el autor nos ofrece su perspectiva acerca del cuento como género literario, mostrando sus preferencias, aquellos escritores que le interesan más y también los que le influyen en su quehacer literario. Desde luego, reivindica el papel del cuento, no como una novela corta sino como un género en sí mismo, tal y como han hecho muchos grandes escritores. Entre los nombres que para él son referencia están Fernando Quiñones y, los que considera como grandes narradores del género, una larga lista entre los que señalo, a título de ejemplo, a Chéjov, Poe, Twain, Wilde, Borges, Lucia Berlin, Pessoa, Aldecoa o los actuales Benítez Reyes, Javier Marías o Hipólito G. Navarro. 

Metidos en faena el libro tiene veinticinco cuentos de estilos diferentes, desde los fantásticos, los misteriosos, los románticos, los fantasmales, los costumbristas, incluso los distópicos, formando un enorme muestrario de personajes y asuntos. La imaginación de Antonio Rincón ha buscado inspiración en temas diversos, algunos de los cuales podemos relacionarlos con el mundo de hoy y otros son reminiscencias de un pasado cercano. Sin embargo, las grandes cuestiones que afectan al ser humano están presentes de una u otra forma: el amor, la soledad, la desesperanza, la familia, la amistad, la ambición, la mentira, la falsedad, la muerte, el abandono, la enfermedad...

Los cuentos están precedidos, cada uno de ellos, de citas o de dedicatorias, al hilo de su contenido y de su intención. Las citas recorren un amplio arco, representando todo el volumen de las lecturas que el autor, como lector avanzado, tiene en su bagaje literario. No se puede ser buen escritor sin ser antes o, simultáneamente, un buen lector, y Antonio Rincón es un lector avezado y advertido, que ha ido atesorando un fondo de armario impecable de lecturas a las que acude y que forman el significante de su mismo estilo. Pero, como ocurre con todo buen escritor, luego se abren paso sus inquietudes, sus deseos, sus ideas, sus ilusiones y sus recuerdos, para ahormar los cuentos de modo que en todos ellos reconozcamos su pulso, su forma de narrar y, sobre todo, su estilo. También están ahí los paisajes de su vida, algunos muy cotidianos y otros especiales y diferentes, así como esos destellos memorialísticos que surgen al paso del escritor sin poderlo evitar y que le dan verosimilitud a los argumentos. En todo texto está el poso de lo que uno es y lo que siente. 

Cualquier lector que se acerque a estos cuentos sacará conclusiones porque, como sucede siempre con los libros, estos no dejan de ser espejos en los que cada cual se mira, contemplándose a sí mismo no solo como es sino como quiere ser y desea ser visto. El estilo, a la vez contundente y a la vez poético, de Antonio Rincón, alcanza en estos cuentos una vitalidad y una tersura que los convierten en pequeñas piezas de orfebrería, pequeñas maravillas, pequeños reductos de la Imaginación que, como decía Jane Austen, es la gran aliada de la Verdad en la escritura. 


Cuentos pendientes. Antonio Rincón

Ediciones Pangea. 

Ilustración de la cubierta: Clemente Calabuig

Edición de José Peña Fierro

Composición de la cubierta: Sergio Román Morato

Primera edición: marzo de 2022

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