Camden Place


(Camden Place, Bath. Jane Hartshorne)

La balnearia ciudad de Bath es el lugar al que acuden Sir Walter Elliot y su hija mayor, Elizabeth, para tratar de entretenerse un poco una vez que alquilan su casa solariega. Allí, después de probar otros lugares, consiguen arrendar un inmueble en el mismo Camden Place, ese sitio emblemático que hoy los visitantes relacionan siempre con las novelas de Jane Austen.

A nuestra protagonista, Anne, le resulta extraño que su padre y su hermana quieran que ella acuda a su lado y comparta vivienda y vida social. Así que deja Uppercross y se dirige allí con reticencias, las mismas que siempre sintió Austen en relación con el modo de vida de esta ciudad, que ella consideraba muy molesto, sin lugares para pasear en solitario, amarrado a convenciones sociales que eran cansinas y, en suma, con poca intimidad o ninguna. Anne es recibida por su padre y su hermana con cortesía, porque, como se sabe, no la quieren y con ella no van a llegar nunca más allá. La muchacha lo sabe y ha llegado a un punto en que ya no le importa. No reclama atención donde no la hay y esto es un gran signo de madurez y de sentido común. Siquiera sea por la forma equilibrada con que soporta a la familia que le ha tocado en suerte Anne Elliot es la heroína más razonable y madura de todas las de Austen.

Ese recibimiento esconde una jugada que Sir Walter considera maestra. Nada menos que una premeditada boda con el que será su heredero cuando él muera, el señor Elliot, un tipo envarado, con ningún encanto y bastante hipócrita. Eso es lo que traman él y su hija Elizabeth, la forma de acabar con los problemas económicos que los acucian y que los obligan a una apariencia de confort muy lejana a la verdadera realidad.

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