Maria Edgeworth: sin habitación propia



En The Royal Irish Academy is Ireland's Leading Body of Experts in The Sciences and Humanities, aparece este retrato de Maria Edgeworth (Black Bourton, Oxfordshire, Inglaterra1767- Edgeworthstown, Irlanda, 1849) encabezando su biografía. Aunque no había nacido en Irlanda, vivió allí toda su vida y su familia era irlandesa, por lo que se encuadra entre los escritores de esta nacionalidad. Además, sus historias se ambientan y se basan en la landed gentry irlandesa, la clase social de la aristocracia rural que en su época tuvo un papel muy importante en el desarrollo del país. 

Maria Edgeworth fue contemporánea de Jane Austen, al igual que lo fue Fanny Burney (1752-1840), Elizabeth Inchbald (1753-1821), Hannah More (1745-1833), Amelia Opie (1769-1853), Charlotte Smith (1749-1806) y Elizabeth Hamilton (1756-1816), la mayoría de las cuales murieron después y vivieron más que la propia Austen que, como sabemos, vivió muy pocos años contradiciendo la tradición familiar. Todas ellas son las predecesoras de las escritoras victorianas que vendrán después, comenzando con Elisabeth Gaskell (1810-1865), para continuar con las Brontë o George Eliot. La preocupación por los temas sociales de esta última ya está presente de algún modo en la novelística de Maria Edgeworth. 

Hay quien afirma con respecto a su obra que Jane Austen (Steventon, 1775-Winchester, 1817) se había inspirado en ella. Sin embargo, yo rechazo esta afirmación aludiendo a los datos cronológicos en las que ambas escriben. Son estrictamente contemporáneas, aunque Maria Edgeworth nació antes y murió después, pero es imposible que esa influencia existiera porque Jane Austen escribió la mayoría de sus novelas antes de que Edgeworth comenzara a publicar. No olvidemos, para refrendar esto, que Jane Austen tuvo que esperar muchos años para publicar las obras que escribió, de modo que su escritura no es para nada contemporánea de su publicación. Sin embargo, sí tenemos constancia de que a Jane Austen le gustaban las novelas de Edgeworth y que las leyó, porque ella misma lo cuenta. 

El que sí se vio influenciado notablemente por Maria Edgeworth es Sir Walter Scott (Edimburgo, 1771-Londres, 1832) que, aun siendo también contemporáneo de las dos escritoras, se dedicó al principio de su carrera a escribir y publicar poesía, llegando a las novelas de forma más tardía. Así, su primera novela la publicó, de forma anónima porque no veía claro que contribuiría a su reputación, en 1814. Era "Waverley" de tema escocés y que inició una serie de varias novelas centradas en las historias y leyendas medievales de Escocia. Hasta que años después, en 1819, publicó "Ivanhoe", su obra más apreciada y centrada en una historia puramente inglesa, la de Ricardo Corazón de León y su enfrentamiento con Juan sin Tierra, su hermano, a la vuelta de la III Cruzada. 


La obra más importante de Edgeworth y la que más inspiró a Scott (junto con otra llamada "El absentista") es "El castillo de Rackrent"(1800), que cuenta la historia de una familia a través de varias generaciones y volviendo a los años anteriores a 1782. Esta especie de saga ofrece la ocasión de conocer con detalle la vida irlandesa en el siglo XVIII, lo que diferencia con claridad a Edgeworth de Scott, ya que este se remontaba a la Edad Media en sus historias. También "El absentista", que publicó en 1812, se adentra en un tema propiamente irlandés, las relaciones entre los campesinos irlandeses y los propietarios ingleses, un tema fundamental para entender la vida social, económica y política de Irlanda. Edgeworth escribió y publicó a partir de 1800 otras novelas, como "Belinda", de 1801; "La moderna Griselda", 1804; "Leonora", 1806; "Ormond", 1817; "Frank", 1822; "Harry y Lucy", 1825 y "Helen" de 1834.

"Ennui" se publicó en el segundo volumen de una recopilación de textos titulada Tales of Fashionable Life, que se publicaron entre 1809 y 1812. El segundo volumen fue particularmente bien recibido en Inglaterra, lo que convirtió a Edgeworth en la novelista de mayor éxito comercial durante la primera década del siglo XIX e hizo que se la considerara una de las grandes escritoras contemporáneas. Entre sus admiradores, además de Jane Austen, estaban Lord Byron, Stendhal, Turgenev, Trollope, Thackeray y, al menos de su novela "El castillo de Rackrent", el rey Jorge III. Sus novelas rebosan una aguda preocupación por las injusticias de su tiempo, además de ingenio, amor, personajes creíbles y una profunda comprensión por el comportamiento del ser humano. 

Una de las facetas más importantes de la vida de Maria Edgeworth fue su dedicación a la educación. Influida por su padre, que era un rousseaniano puro, Maria escribió textos orientados a ayudar a los padres a educar a sus hijos, primando la conversación sobre cualquier otro procedimiento. También escribió cartas dedicadas a la educación de las mujeres, "Cartas de damas literarias", 1796. Todo ese esfuerzo queda plasmado en la actualidad en el Maria Edgeworth Centre, institución que se encuentra en el pueblo en el que vivió y murió, que lleva el nombre de su familia que había llegado allí en el siglo XVI: Edgeworthstown. Está en el condado de Longford, provincia de Leinster y es un pueblo muy pequeño con solo dos mil habitantes. El centro contiene una importante biblioteca y muestra la obra de Edgeworth como pedagoga.




(Interior y exterior del Maria Edgeworth Centre en la actualidad)



(Edgeworthstown, Longford, Leinster, Irlanda)

Aunque Virginia Woolf lo reivindicó después, en la vida de Maria Edgeworth no hubo nunca "un cuarto propio". Tampoco en la de Jane Austen. Se ve que aquellas mujeres necesitaban pocos requisitos. María escribía en la mesa del comedor, en una casa rodeada de gente. Fue, como ella misma se definía, una mujer de familia. Su padre se casó cuatro veces y tuvo veintiún hijos, de los que ella era la segunda y responsable de criar y atender a muchos de esos hijos, una labor que llevó con total aceptación y sin reparos. Su madre había muerto cuando ella solo tenía seis años y conoció a las madrastras que la sucedieron, sin que tampoco esto le supusiera sufrimiento alguno. Más bien era la mano derecha de su padre, que la impulsó a escribir y a dejar por escrito sus ideas pedagógicas y su imaginación a través de sus novelas. 


 (Retrato clásico que representa a Maria Engeworth apoyada sobre unos libros)

 Además de escribir tratados pedagógicos y novelas, Maria Engeworth también fue autora de una colección de cuentos infantiles con propósitos didácticos. Se llamó "El ayudante del padre o historias para muchachos" y fueron saliendo a la luz en una colección durante los años 1796 a 1800. Justamente en ese año de 1800 empezó a dedicarse a escribir y publicar novelas, de modo que está claro que fue alternando su dedicación, primero a la pedagogía, con su "Educación práctica" y luego a los cuentos infantiles y por último a la novela, el género por el que es más conocida. 

En la obra novelística de Engeworth hay una intención reivindicativa acerca de la situación en la que se encontraban los campesinos irlandeses en relación con la propiedad de la tierra que correspondía a ingleses. Su denuncia de algunos temas concretos y prácticos de tipo económico trascendió al ambiente literario para llegar a otros sectores. Se trata de una escritora con un marcado carácter social, más allá de las aventuras amorosas o familiares que narran sus obras. También se encuentra en ella la preocupación por la educación de los niños y de ahí sus obras de carácter pedagógico, que todavía tienen vigencia en algunos sectores educativos y que tuvieron influencia en algunas actuaciones públicas sobre educación. La personalidad de Maria Engeworth se sobrepone a sus propios personajes y a su obra publicada, pues en su propia vida se encuentran valores de sacrificio, ayuda mutua, trabajo colaborativo, formación permanente, que preconizaba de una forma pionera y altruista. Se trata de un personaje muy interesante, poco conocido y estudiado pero que merece la pena conocer en profundidad. 

Comentarios

LIina Maria ha dicho que…
Saludo! Ay, queu maravilla de información has publicado acerca de esta escritora de la que no he leído nada aún, pero tengo en mi podder Belinda, en la pila de libros por leer. Espero llegue su turno rápido. No sabía nada acerca de ella, bueno ...si , algún rumor que al parecer no era así, de que Jane Austen la tenía como referencia literaria. En fin , pienso que cada escritora es un mundo aunque fuera cierto que se basaba una en la otra para escribir. Un abrazo!
Caty León ha dicho que…
La que sí fue una especie de referencia, aunque leve, se llamó Fanny Burney. Hay un error con respecto a esta otra autora. Saludos

Entradas populares de este blog

"Tú eres buena, tú eres lista, tú eres importante"

El verano es (también) tiempo de lecturas

Historia de un narcisista: incapaz de amar

Los tres golpes de Tomás de Perrate

"Nudos de vida" de Julien Gracq. Una fascinación sin compromiso.

"Diario de una soledad" de May Sarton