Ana Velasco: alma libre


 Una Isla de Papel 

entrevista a


Ana Velasco

periodista, profesora y escritora


Una niña alegre a la que le gustaba todo:

...siempre he sido una persona muy alegre y creativa, independiente, un poco solitaria...Lo que más me gusta es reírme. 

Mi madre es la persona más lectora que conozco, lo que más le gusta del mundo es leer y me inculcó desde muy pequeña la afición por la lectura. Curiosamente, porque para mí leer y escribir son más o menos lo mismo, como las dos caras de una moneda, ella nunca ha sentido el más mínimo interés por escribir. Yo siempre he querido ser escritora (también quería ser historiadora, en concreto arqueóloga/egiptóloga, o diseñadora de moda).

Imposible elegir entre tantas pasiones:

Hice Periodismo, porque una de las cosas que siempre he querido ser ha sido periodista, y también Historia del Arte e Historia. Pero siempre quise, sobre todo, ser escritora. 

Profesora entusiasta:

A mí ser profesora me gusta mucho y sé que soy buena profesora y que mis alumnos me quieren mucho. La docencia creo que es preciosa, yo aprendo mucho. Soy una profesora privilegiada porque a mis clases viene gente adulta que quiere su título y que está dispuesta a pasar por el aro, así que soy una profe feliz. 

Tres libros, tres historias: De la historia de la moda a Eugenia de Montijo

El primer libro que publiqué fue Moda y prensa femenina en España (siglo XIX) (Ediciones 19), publicado al comenzar 2016 gracias al interés de Germán Rueda, catedrático de la Universidad de Cantabria y ahora del CEU San Pablo, que es una persona maravillosa y, algo muy raro en la vida y en la universidad, muy generoso. La historia es muy curiosa, porque empieza conmigo tecleando en Internet: cómo publicar un libro sobre el siglo XIX y acaba, poco después, con la publicación del libro en la editorial: Ediciones 19. Pienso que me ha dado todas las satisfacciones posibles, que es una contribución importante a la historia de España y del periodismo y por ello que es un estudio relevante.

El segundo libro que he publicado ha sido Historia de la moda en España. De la mantilla al bikini, en marzo de 2021. Entre 2016 y 2019 hice una investigación, mi tesis, sobre la moda en España, insistiendo en la prensa de moda y en la moda en los medios de comunicación, que tiene como mil doscientas páginas, así que cuando acabé con eso… pues tenía mucho que contar. El libro me encanta, en la editorial Catarata fueron súper amables conmigo, tras contactar con ellos y presentarles el tema, y Carmen Pérez lo sacó adelante con mucho interés y pensando que sería un libro de fondo y de largo recorrido. Aunque hay libros sobre historia de la moda en España, son o muy concretos o casi solo de fotos o incluyen partes especializadas (que a mí no me interesan demasiado) sobre la indumentaria eclesiástica o militar que me parece que no interesan tanto.  Este volumen es especial porque, sin entrar en locuras de glosarios de términos, empiezo en la Antigüedad y llegamos hasta hoy haciendo una síntesis que te permite conocer la dimensión social de la moda, que es lo que me parece más interesante. E incluye la moda femenina y la masculina, no solo la de mujer. Creo además que es una lectura interesante y sencilla, dentro de que no es literatura, así que estoy contentísima.

Además, los medios de comunicación se han interesado muchísimo por este trabajo… gracias a él estuve en verano en el programa de radio Efecto Doppler, con mi amigo el fantástico Nacho Álvaro y también a Sonia Taravilla, que le habló de mi libro. También he aparecido en la televisión en diversos programas, como entrevistada y como colaboradora, y una de las cosas que más ilusión me ha hecho es que me entrevistó Carlos Alsina en Más de uno, en Onda Cero, a quien yo admiro mucho, preparándome una ficción sonora sobre la mantilla… junto con que Lorenzo Caprile se comprara el libro y dijera que le había encantado en Instagram.  Pero no me resisto a contar lo más curioso: me sacaron toda una página en ABC, gracias a Manuel Lucena, investigador del CSIC, que vio el libro en la newsletter de Catarata y me escribió para darme la enhorabuena… sin saber que le había dedicado el libro.

Mi tercer libro es una biografía de Eugenia de Montijo, la granadina que fue emperatriz de Francia entre 1853 y 1870, que ha editado RBA (2021) con el título Eugenia de Montijo. Ni frívola, ni altiva: emperatriz con voz propia, como parte de una colección sobre mujeres poderosas que busca hacer justicia, quizá, trayendo a la actualidad un retrato sin misoginias de grandes mujeres del pasado. Estoy muy, muy contenta con el libro, porque de hecho es mi primera novela y, evidentemente, me gustaría que hubiera más. En RBA contactaron conmigo, gracias a Manuel Lucena, porque en el seno de esa colección buscaban a una historiadora especializada en las mujeres en el siglo XIX para hacer de asesora, pero al final por diversas circunstancias totalmente inesperadas, azarosas, ajenas a mí y gracias a Montse Mota, que es un amor, salió adelante el proyecto de libro de Eugenia de Montijo, de mi firma. 

Yo estaba interesada en su figura porque Eugenia fue la mujer más famosa de la segunda mitad del ochocientos y era fundamental en la moda (y además a mi amigo Íñigo Sanz y a mí nos gustan mucho las coplas y las películas tipo Violetas imperiales) pero no era consciente de cuán extraordinaria fue Eugenia de Montijo, porque las biografías no le hacen justicia y porque se conoce muy poco del II Imperio, ensombrecido por cómo se produjo su caída en 1870 y porque las relaciones internacionales del final preceden un conflicto mucho más grande: la Gran Guerra, que ha concitado todo el interés, así como porque terminó la Francia monárquica. Y Eugenia era una persona maravillosa, con quien creo que comparto ciertos rasgos de carácter, por lo que cuanto más iba escribiendo más admirada y más interesada estaba en su figura y en su tiempo y más cómoda me sentía retratando su vida. 

(Lorenzo Caprile recomienda el libro "Historia de la moda en España")

Haciendo cosas mil: 

Además de ser profesora en la universidad de Valladolid y en la universidad europea Miguel de Cervantes, también  soy periodista y colaboro habitualmente con distintos medios, tanto escritos como audiovisuales. Ahora mismo quiero agradecer a Chema García Langa de El gallo que no cesa, en Radio Nacional de España, que cuente conmigo todas las semanas y su amabilidad, que es muchísima. También coordino un premio de novela: el premio Ateneo-Ayuntamiento de Valladolid, que es el premio literario más antiguo de España tras el Nadal y que está dotado gracias a la generosidad del Ayuntamiento y al Ateneo y sus socios, comprometidos con la cultura desde 1872, con 20.000 euros. Llevo haciéndolo desde el año 2017, cinco convocatorias y esta que se viene, gracias a Celso Almuiña que es el presidente del Ateneo, y una de las cosas que más me alegra es que es un premio limpio, aunque haya un componente de azar y de aleatoriedad muy importante, como en todos estos certámenes. Los dos últimos años lo ganaron autores que nunca habían publicado una novela, además ahora hemos renovado el premio para darle un impulso en repercusión pública, lo que suelo decir que no alegra a nadie tanto como a mí. 

Pongo el corazón en lo que leo:

Me encanta Javier Marías, que es desde hace años mi escritor favorito. Me interesa mucho cómo es de reflexivo: son libros sobre pensamientos, y también los temas de fondo que subyacen en sus novelas.  

Admiro mucho también a Arturo Pérez-Reverte. Quizá mi obra favorita suya sea La carta esférica, aunque creo que la mejor es El maestro de esgrima seguida de La reina del Sur, que igual es mucho más pulida. También me gusta mucho El tango de la guardia vieja. Soy muy aficionada  a las aventuras, igual que en el cine, aunque no comparto la visión que tiene Pérez-Reverte sobre la historia, en general, ni sobre la de España en particular. 

A mí me gusta la novela clásica del siglo XIX, que no creo que sea tan clásica como suele marcar el canon, así que estoy muy a favor de ese tipo de historias, como las de Dumas en El conde de  Montecristo o La vuelta al mundo en ochenta días de Verne, en las que la lectura tiene muchos niveles pero hay uno primario que es entretener. 

Otro de mis autores preferidos es Herman Hesse, sobre todo me gusta Demian, pero también me impresiona y me gusta muchísimo uno de sus primeros libros: Bajo las ruedas. Son lo que se llaman bildungsroman, novelas de formación. Así que soy muy fan también de Salinger, sobre todo de El guardián entre el centeno. Me siento muy identificada con algunos libros de Truman Capote, sobre todo con Desayuno en Tiffany’s, que es muy importante para mí. Y con Nada, de Carmen Laforet, porque pienso mucho en Andrea y en Barcelona, una ciudad que me gusta.

También soy muy fan de Donna Tartt, El secreto es un libro que me entusiasma y también El jilguero, aunque me hubiera gustado saber más de Theo en sus años de universidad y que no fueran un salto temporal. 

Me gusta Jane Austen, una de mis obras favoritas es Lady Susan, que no publicó y donde se evidencia mucho más que el pasado no es como lo imaginamos o como aparece retratado. Me parece que hay muchas escritoras interesantes que pasan por el mundo como autoras de novela romántica o de textos para mujeres. Orgullo y prejuicio es uno de mis libros favoritos (¿pero él era orgulloso y ella tenía prejuicios o era al contrario? ¿Ambos eran orgullosos y prejuiciosos? ¿O ninguno?), porque además de la historia con muchas capas tiene una reflexión que es como en Sentido y sensibilidad: Austen no sabía, al final, qué era mejor: si la razón o el sentimiento. 

También me encantan las historias mitológicas, o los cuentos de hadas, desde que era muy pequeña los leía mucho, o las historias tradicionales, en el sentido también religioso: los pasajes bíblicos y demás. Tienen de todo. No voy a ser cursi y decir que me leo la Biblia, porque no, y no es una lectura entretenida, pero si vas historia por historia tienen de todo. Es una maravilla, como la Ilíada


Todo eso del mundo clásico, antiguo, no sé cómo definirlo, me resulta muy atrayente y además creo que anima mucho a seguir pensando en esas historias. Ya he dicho que escribir me parece, en cierta medida, una continuación de leer y pienso que se debería ahondar más, en general las personas que escriben, en esos temas. El marketing literario creo que no fomenta la calidad, sino la producción de productos de consumo. 

Ahora ya lleva mucho tiempo la novela negra de moda, por ejemplo, pero con un sentido muy sangriento. También temas medio místicos medio magufos como los de El código Da Vinci (que me parece un libro muy bueno y muy reivindicable, por sí mismo, además de por su influencia)… cuando hay tantísimas historias buenas que quedan sepultadas por la nada y lo vacuo (en esos temas, además de en otros). Lo que pasa es que todo son copias de la copia, no sé muy bien ni por qué. 

Por eso siempre recomiendo Mientras escribo, de Stephen King (yo de terror no leo nada porque me da miedo de verdad)  que es un gran escritor con muchos niveles de lectura en sus obras. Eso de las matrioskas o los juegos de espejos me gusta mucho. Pero casi todo lo que leo me gusta, como casi todo lo que veo. No separo mucho la literatura del cine, me parecen exactamente lo mismo. También la música… me gustan mucho los romances y los cantares de gesta, aunque tampoco es que sea yo Menéndez Pidal y me vaya a echar la tarde con el Cid, pero la cuestión de la oralidad y el contar (que es también una parte fundamental de la obra de Javier Marías, con la que empezaba) me interesa. 

Y no quiero dejar de mencionar a dos raperos, Ayax y Prok, que me gustan mucho y cuyas composiciones me han animado, en abstracto, y, en concreto, me han animado a escribir. No creo que hagan poesía, como tal, de la de manual de estudios, pero les escucho mucho, también cuando escribo, porque creo que hay algo ahí muy relevante. Ahora mismo me interesa bastante la poesía.   

La vida tiene tantas cosas:

Me gusta mucho la música, la que es solo instrumental no tanto, y prefiero que las canciones tengan la letra en español. Me encantan la copla, las rancheras, los boleros, el cuplé y la zarzuela, la salsa, el flamenco y el rap, muchísimo. El arte me gusta: siempre he querido saber pintar y dibujar bien y, por supuesto, el cine. También bailar, la comida y estar con amigos y las personas que quiero, claro, y que me quieren a mí.   Y me gusta Twitter. 


Síguela en Twitter: @velmolan

Ana Velasco en UnaIslaDePapel:

Reseña de "Historia de la moda en España"

Reseña de "Moda y prensa femenina en España"

Para conocerla mejor: 

Ana Velasco Molpeceres escribe y es periodista e historiadora. Ha publicado tres libros: Moda y prensa femenina en España (siglo XIX), (Ediciones 19, 2016); Historia de la moda en España. De la mantilla al bikini (Catarata, 2021) y Eugenia de Montijo. Ni frívola, ni altiva: emperatriz con voz propia (RBA, 2021). Es Licenciada en Periodismo (UVa), Graduada en Historia del Arte (UNED) y en Geografía e Historia (UNED) y doctora en español: lingüística, literatura y comunicación (UVa). Ha cursado un máster en investigación de la comunicación como agente histórico-social (UVa) y un posgrado sobre cine (UVa). Actualmente, es profesora de la Universidad de Valladolid (desde 2015) y de la Universidad Europea Miguel de Cervantes (desde 2020). Es colaboradora del programa de radio El gallo que no cesa (RNE) y de otros medios de comunicación. Desde 2017 coordina el premio de novela Ateneo-Ciudad de Valladolid. 

(Ilustraciones: Archivo personal de Ana Velasco y archivo UnaIslaDePapel)

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