"Brillaba abandonado sobre el suelo"

 

Las ciudades tienen su propio código, su perspectiva, su historia. No solamente la que ocupa los siglos pasados, la que está llena de personajes, de batallas, de relatos con nombre y relatos anónimos, la que aparece en los libros o en los mapas de carretera. Las ciudades son algo más. Conservan un latido diario que algunas veces pasa desapercibido pero que, en otros momentos, se muestra esplendoroso, fortísimo, ineludible. Las músicas se suceden en un torbellino vertiginoso, al tiempo que los pasos la recorren. Los carteles luminosos, los escaparates, los vehículos, todo se mezcla en un genial batiburrillo de emociones que trazan en el suelo los números que guardan su secreto. Las ciudades son el espacio vital en el que cada uno describe una historia cierta, poderosa y cercana. Las ventanas se abren a un horizonte claro, los cielos cambian su color cada una de las horas y, sin darnos cuenta, llevan la huella de los años, la gente y la esperanza que destilan. 



Título: Verso de María Sanz. Poeta, Sevilla (1956). 

Imágenes: Robert Neffson. Pintor fotorrealista, Nueva York (1949). 

Comentarios

Entradas populares de este blog

"Tú eres buena, tú eres lista, tú eres importante"

"Recado original" de María Sanz

Karen Radkai: toda mujer necesita un sombrero