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"Cuentos completos" de Kate Chopin

 


Una excelente colección de cuentos, bien organizada, estructurada y con un prólogo aclaratorio de parte de Eulalia Piñero Gil es lo que ofrece la editorial Páginas de Espuma de esta desconocida escritora, que cultivó la novela y el relato. Para captar la esencia de su obra hay que remitirse a su biografía, inusual y llena de peripecias que merece la pena conocer. Katherine O'Flaherty Faris (1850-1904) era su nombre real y nos evoca ascendientes irlandeses. Así era por parte de padre. La historia del padre es bastante desgraciada porque murió cuando ella tenía tan solo cinco años. Thomas O'Flaherty fue uno de los fundadores del tren del Pacífico, y estaba a bordo del tren en su viaje inaugural cuando un puente sobre el río Gasconade se desplomó. La familia vivía en el estado de Missouri, en concreto en San Louis, donde había nacido Kate. La madre era una criolla francesa, muy asentada en la comunidad y ello permitió que también la niña tuviera una interesante vida social en San Louis. Entre esta ciudad y Nueva Orleáns transcurrió su vida. Asimismo, estuvo escolarizada y adquirió cierta formación, importante para el tiempo en que vivió. Sin embargo, fue, sobre todo, autodidacta, a base de lecturas, que constituyeron su modelo educativo más cierto. No obstante, la literatura como actividad llegó más tarde a su vida, a consecuencia de problemas de diversa índole que la empujaron a escribir a modo de terapia. Entonces halló su vocación y desarrolló su talento, tanto en novelas, como en relatos cortos. Se casó con Oscar Chopin, un joven de origen criollo, nacido en 1844 en las plantaciones familiares del condado de Natchitoches en el noroeste de Luisiana, de quien tomó el apellido, y, a su muerte, tuvo una intensa actividad como articulista en periódicos y revistas, lo que combinaba con la escritura de novelas y cuentos. 

La edición de Páginas de Espuma está organizada en tres bloques. En el primero de ellos vemos veintitrés cuentos pertenecientes a la unidad Las gentes del Bayou. En el segundo están los veintiún cuentos de Una noche en Acadie. Y en el tercero se reúnen los llamados "cuentos dispersos", en un total de cincuenta y seis cuentos. Como se ve, un numeroso bagaje que permite conocer bien la literatura de Kate Chopin, su estilo, los temas que le interesaba y los ambientes que tocaba. El prólogo de Eulalia Piñero Gil es muy interesante. Se centra en su biografía, en la importancia que tuvieron para ella su madre y su abuela, en el papel de su bisabuela, en los estudios que realizó con gran éxito y, dentro de ellos, el gran número de autores y libros que llegó a conocer y que le sirvieron de base en su formación. Entre sus lecturas, los autores más interesantes a la hora de promover una auténtica educación lectora, como Cervantes, Shakespeare, Dante, Corneille, Grimm, Hugo, Molière, Racine, madame de Staël, Scott, Hogg, Gray, Goethe, Coleridge, Jane Austen, las hermanas Brontë y Dickens. También leyó novelas populares de su tiempo como las obras de Susan Warner, Harriet Beecher Stowe o Louise May Alcott.

El resumen de la obra de Kate Chopin son dos novelas y un centenar de cuentos. Ninguno de estos textos seguían la línea trazada por la literatura oficial de la época y por ello fue poco conocida y también objeto de desprecio. Solo llegó a publicar las dos colecciones que sirven de base para las dos primeras partes de este libro y el resto pertenece a un libro que nunca vio la luz. En cuanto a su novela "El despertar" expresaba una sensualidad tan elevada que no tuvo demasiada acogida y sí mucho silencio, como suele ocurrir con las obras no canónicas en según qué épocas. Puede que sus cuentos llegaran antes de tiempo y sea ahora cuando puedan ser entendidos sin cortapisas y con la mayor libertad posible, la misma que ella proyectaba en su obra y en su propia vida. 

Cuentos completos. Kate Chopin. Editorial Páginas de Espuma. 2020. Prólogo de Eulalia Piñero Gil. Traducción de Emma Cotro, Maite Fernández Estañán, Eva Gallud y Juan Carlos García.

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