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"Primer apunte de enero" por Juan José Iglesias



El Cameo de Juan José Iglesias Rodríguez. La lluvia no es solo un fenómeno atmosférico. Es, también, un estado de ánimo, un punto de vista. La lluvia es un ejercicio de melancolía en el que se mezclan el pasado y un presente lleno de incertidumbres. 


Llueve sobre Sevilla. 

Derrama el cielo cerrado una líquida precipitación invernal, húmeda y fría. La ciudad comienza apenas a salir de una cansina sucesión de días festivos y regresa a regañadientes a la monotonía del cotidiano. La lluvia de la tarde de enero empuja a la imaginación hacia otoñales  melancolías. En la grisura del ocaso se derraman las gotas de agua sobre las sombrías copas de los árboles, forman pequeños charcos en la calle, tamizan  el aire con una luz improbable, amarillenta y apagada. 

Todo incita a un íntimo recogimiento, a una delicuescente ensoñación de la infancia. Todo empuja  hacia las fronteras de un pasado desvaído, atrapado en las insidiosas trampas de la memoria. Se han difuminado los senderos del tiempo, los caminos que conducen a los retornos imposibles. 

Quizás nos encontremos perdidos en nuestra propia realidad, fabricada de tiempo, extraviados y a la deriva. El recuerdo se torna líquido con la lluvia, se evapora en imágenes imprecisas, desordenadas. Trato de recuperar el timón de mi derrota, encaminar mis renglones a puertos abrigados y seguros. Pero tan solo tú te insinúas levemente en el vértigo de la distancia. 

No hay más patria que la que me ofreces.


(Las fotografías son de Saul Leiter (1923-2013), fotógrafo y pintor estadounidense, cuyo manejo del color se observa especialmente en sus fotografías de la calle en medio de la lluvia)

Juan José Iglesias Rodríguez es catedrático de Historia Moderna de la Universidad de Sevilla. Su larga trayectoria como profesor e investigador está avalada por un número de publicaciones que son un referente en el campo de la Historia. Además de eso, ejerce su pasión como gaditano de Puerto Real y escribe bellos textos evocadores de su tierra, su gente y sus emociones. 

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