Oh, Madrid

 


(José Miguel Palacio. Madrid. Hiperrealismo Urbano. Galería Ansorena)



(Enrique Martínez Cubells. La Puerta del Sol. Madrid, 1902. Museo Thyssen)



(Antonio López. Madrid desde Torres Blancas. 1974)



(Francisco de Goya. La pradera de San Isidro. 1788. Museo del Prado)

Una vez fue un corto paseo con alguien especial, un paseo corto en una luminosa mañana de septiembre. La ciudad resplandecía y las huellas de aquel encuentro, aunque sin fotos ni rastros, siguen presentes en el recuerdo y no se borran. Otra ocasión, el viaje con una amiga cómplice, estuvo lleno de momentos graciosos, de risas compartidas, de compras fabulosas, de escaparates, museos y dicha. Qué mes de mayo tan florido aquel...Hubo navidades en las que nos lanzamos a sus luces, a sus calles, a su bulla. Palacios y parques, tardes de meriendas en cafeterías acogedoras, hoteles en nuestro espacio favorito, sol, vida. Así podría seguir relatando todas las vivencias que esta ciudad escribe en mi memoria y en mi biografía. El traje azul del escote griego y la peluquería, los zapatos de cintas en la calle del Carmen, la visita con los amigos llena de bohemia y tradición, la familia y sus abrazos...Gracias, Madrid. Esa ciudad que se echa de menos a cada instante. 

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