Hoy...




Hoy he cerrado todas las puertas
He apagado las luces al salir
He borrado su nombre del teléfono
He roto puentes y zanjado esperanzas.

He arrojado con ira su pequeño afecto,
Un simple, diminuto, insignificante afecto,
En un contenedor lleno de suciedades
Para que nada suyo se mezcle con la vida.

Al fin, si no te aman como tú deseas,
Llamarse amor no puede, es solo frustración.
Una mentira que cuentas por si cuela,
Una estupidez que se repite en sueños .

He terminado una larga aventura
En la que quise hallar perdido un paraíso,
Una forma del agua que llevara mi eco,
Que estuviera cuajada de abrazos sin medida.

Pero al fin, si los cuerpos no se reconocen,
Si no hay piel o si la piel no tiembla
Ya nada puedo hacer que no sea arrepentirme
Acunar el vacío, pero este es yermo y terco.

De nada sirve que el calor te corrompa
Que la huella del sol nos amanezca
Tal vez tenga que convertirme en aire
En surco de levante, en brisa de poniente.

No he vuelto la cabeza al marcharme
No he querido contemplar los restos
Al fin, he sido yo, ha sido cosa mía
Una invención transformada en cenizas.


(Fotografías: Uta Barth)

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