Es porque el tiempo pasa


(A woman reading. Ivan Olinsky) 

Amanece el día y respiras hondo. Te preguntas qué harás, si tendrás suerte, si habrá algún secreto compartido que surque el devenir del día. Te preguntas por todo y no hallas respuestas.

Llega la tarde y te detienes. Cumples con tus obligaciones, las externas y las que tú te has impuesto. Cavilas en silencio sobre ellas o simplemente pones el piloto automático y sigues adelante sin más. 

Aparece la noche y te sientas enmedio de un océano de dudas clamorosas que avanzan sin que puedas detenerlas. La mente ya no sirve. El caso es que hay momentos en que no entiendes nada. 

Si esto es así, si piensas con estupor que el mundo sigue girando sin ti y no parece echarte para nada de menos...Si te interrogas con cansancio acerca de lo que has hecho y lo que te queda por hacer...Si el trecho de la ilusión se acorta sin remedio y quieres acelerarlo pero no tienes fuerzas....Si buscas en los libros, en el arte, en la conversación, un hálito de vida que te impulse a luchar de otra manera...

Si todo esto te ocurre la mayor parte de los días...no lo dudes. Está pasando el tiempo, el tiempo pasa y tú, sin saber el motivo, tienes un vacío en ti que no llenará nada, salvo ese sentimiento que aparcaste, que no supiste dar, que no sentiste, que sientes en el fondo como algo inútil y sin correspondencia. 

Es el tiempo que pasa. Es el amor que huye.

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