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Eve Arnold, la fotógrafa del alma



Eve Arnold (1912-2012) es una de esas artistas cuya obra no pasa desapercibida, abren nuevos caminos y generan modelos no superados. Nacida en Filadelfia de padres judíos que emigraron desde Europa estudió fotografía y cine y colaboró, a lo largo de su vida, con revistas de categoría, como Life, París Match, Stern, Sunday Times y Vogue. Sin duda su principal logro laboral fue formar parte como miembro de pleno derecho de la agencia Magnum Photos, la más importante empresa gráfica del mundo. Su obra tiene tres principales temáticas: los retratos (muchos de ellos de actores y personajes relevantes), la fotografía social y el documento de viajes. Fue autora de nada menos que 11 libros de fotografía y viajó por todo el mundo para obtener sus fotos. Su trayectoria le valió varios doctorados honores causa y muchas otras distinciones. Llegó a pertenecer a las asociaciones fotográficas más importantes del mundo. 

Su método de trabajo ha sido ponderado por los expertos. Generaba una corriente inusual de confianza entre los retratados y ella misma, haciendo que dejaran de lado su impostura social para presentarse de modo íntimo, natural y sin reservas. Son muy destacados sus trabajos tomando fotos del desarrollo de los rodajes cinematográficos, en los que sorprendía a los actores en poses inusuales, pero sin ánimo de invadir su intimidad, sino dejando que se mostraran libremente, en una pose humanizada y sin impostura. Así, posaron para ella artistas tan relevantes como Marlene Dietrich, Clark Gable o Paul Newman. Sin duda, su actriz más fotografiada y a la que dotó de una cercanía nunca igualada fue Marilyn Monroe. 





Su serie de fotos sobre Marilyn contiene instantáneas prodigiosas. Eve Arnold consideraba que Marilyn era una mujer de enorme inteligencia e intuición y, al mismo tiempo, muy vulnerable emocionalmente. Esa vulnerabilidad emocional que al final acabaría con su vida, se muestra en las fotografías que le hace Arnold. "Todo lo que ocurre es emocionante y tiene un alto contenido humano. La labor del fotógrafo es descubrirlo". En este sentido, Eve Arnold es una fotógrafa del alma humana. Descubrió con su objetivo lo que había detrás de la artista, de su belleza y de su fama. La fragilidad, como signo de que no es oro todo lo que reluce; el miedo y la necesidad de ser amada. Hizo más porque conociéramos a Marilyn que sus biógrafos, porque supo captar a la actriz íntegramente, en su intimidad. 


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