Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de junio, 2019

Siempre a mi lado

(Life Magazine. Trafalgar Square. Nina Leen) ¿Sabes esas veces en las que todo se aleja? Las palabras se esconden en la lámpara de Aladino y el genio ha huido. Los sonidos de las palabras se oscurecen, no hay tictac de relojes que anuncien nada, tampoco el tiempo significa alborozo. Se suceden las horas como si fueran una fila de hormigas andando encima de un trozo de papel blanco y liso. Días sin alharacas, vacuos, sin esa sonoridad de la alegría. Amaneceres dudosos en los que el sueño se termina para lanzarnos a un precipicio cuya altura desconocemos. Noches en las que no existe sino una penumbra indistinguible de las sombras.  Cuando eso ocurre y ocurre muchas veces, porque la vida está llena de golpes, algunos de los cuáles llegan directamente al corazón, es el momento de tener a mano una pócima. Si fuéramos Harry Potter, una simple varita de sauce nos serviría para conjurar el dolor. Si fuéramos Aladino tocaríamos la lámpara y de allí saldría triunfante el genio, con

Dos miradas

Sentados en el salón de nuestra casa, a media mañana de un domingo frío, con la lluvia cayendo sin parar al otro lado de los ventanales y un aire de quietud en la plaza…La vida da una vuelta de tuerca cuando es tu hijo quien te conduce a través de una película. Sonríe a veces con tus preguntas y te mira con condescendencia al oír algún comentario que le resulta casi inocente. Ay, piensa, cómo es mi madre…El ciclo de la vida, que comenzó cuando vimos juntos “El rey León” , nos ha llevado a compartir hoy “Casino” de Scorsese. La cinefilia se hereda pero no por vía genética sino por la bendita fuerza de la costumbre. Por la sencilla ecuación de compartir horas y horas viendo películas y hablando de ellas. “101 dálmatas” , “En busca del valle encantado” , “Pesadilla antes de Navidad” . Y luego, el gran salto, “Doce hombres sin piedad” . Hasta llegar al cine japonés en versión original y con subtítulos en inglés. ¿Hay quién dé más?. Él es la cuarta generación de esa cinefilia que hoy

Conversaciones

Estas mujeres parecen silenciosas. Están sentadas una junto a otra pero no tienen nada que decirse. O quizá hablan consigo mismas y entablan un diálogo íntimo que nada puede interrumpir. Echan la cabeza hacia un lado como si fueran modelos de Modigliani y visten de colores férreos, mientras mantienen los ojos entornados y la espalda encorvada. No parece que ninguna de ellas sea feliz. El silencio nos aleja de los otros. Salvo en esos casos en que otro lazo mayor nos une, el lazo del amor el de la piel. En el resto, la conversación es el aliciente mayor, el benevolente sueño que inspira, que adormece, que irrumpe, que llena. Estas mujeres silenciosas tendrían los ojos más abiertos si hablaran entre ellas. Tendrían las manos más libres y la actitud más curiosa. Sabrían detalles del mundo que ahora ignoran. Salvarían del miedo a las otras y a sí mismas. Buscarían un arsenal de abrazos para repartir sin avaricia. Serían mujeres más felices, más plenas. Es el silencio lo que les estor

"Extranjeros, bienvenidos" de Barbara Pym

  Barbara Pym es una mujer excelente y una escritora excelente. Nació en 1913 y murió en 1980. Aunque publicó varias novelas en vida, lo cierto es que dejó una maleta con inéditos que van saliendo poco a poco. Algunas editoriales, entre ellas Gatopardo Ediciones , están realizando una encomiable labor de recuperación al respecto. Así ha publicado los tres libros que he leído de ella: Mujeres excelentes, Algo menos que ángeles y Amor no correspondido. Este último es mi favorito y publicación original tuvo lugar en 1961.     En "Un poco menos que ángeles"  se cuenta la historia de Catherine Oliphant, escritora, cuyo noviazgo con un atractivo antropólogo llamado Tom Mallow entra en fase pantanosa cuando él conoce a una joven estudiante, Deirdre Swan. Para que haya cuarteto se añade al grupo otro antropólogo, un tipo de carácter bastante raro, Alaric Lydgate. No solo hablamos de enredos amorosos sino de esas argucias, artimañas y envidias que se mueven en el mundo de la

"Paseando con hombres" de Ann Beattie

Este es un libro que te produce desasosiego. Un libro en cierto modo triste. Un libro realista. Un libro escrito a golpe de vida. Por eso te deja esa sensación de amargura, de acidez, de evidencia. Por eso se lee de un tirón, como si fueras un espectador privilegiado de la historia que cuenta. Lo eres, no te quepa duda. En realidad, cuando abres un libro siempre se despliega ante ti como si fuera una obra de teatro, o mejor aún, como si te asomaras por una ventana entreabierta y descubrieras que la historia se está desarrollando a pocos pasos. Una puerta-ventana, de esas que siempre existen en las mansiones de campo de las novelas inglesas. Las huellas del asesino se reflejan en la tierra húmeda y por eso sabremos quién mató a la doncella.  Jane es una brillante recién titulada y Neil un manipulador. El encuentro de los dos no puede ser más perjudicial para ella. Eso lo sabemos porque nos lo cuenta. Lo que significa para Neil se queda en la sombra, porque él no nos dice nada. S

Amarillo Vogue

La modelo Joanna McCormick aparece en la portada de julio de 1957 de la revista "Vogue". Las portadas de "Vogue" son la historia de la moda, del gusto femenino, de la emocionalidad, del sentimiento de la mujer. Mucho más que cualquier otra manifestación, a veces mucho más que cualquier libro. Todas las portadas llevan un mensaje y es un mensaje que no siempre se descifra. Sobre todo, llevan una intención, un anuncio. La mujer de la portada amarilla de julio de 1957 despliega la placidez elegante del verano de la Costa Azul. No el verano de las playas atestadas, de los paseos marítimos llenos de gente sin nombre. No. Ella es esa mujer que solo se cruza en nuestra vida una vez. Es la oportunidad que puede que nunca aparezca. Nosotras mismas, quizá en alguna ocasión podríamos haber sido esa mujer, con su pulcra sortija de perlas blancas, con sus pendientes a juego, con sus labios y sus uñas rojas, con su maravilloso sombrero orlado de lazos y mariposas. Es la mujer

Flores blancas, tumbas negras

Anderson (Gene Hackman) y Ward (Willem Dafoe) , dos agentes del FBI de Hoover, investigan, en el verano de 1964, la desaparición de tres jóvenes activistas del movimiento pro derechos civiles “Verano de la libertad”, en un pueblecito del Estado de Mississipi.  Anderson y Ward son el agua y el aceite. El uno, rudo y atípico; el otro legalista y metódico. Mismos objetivos, métodos distintos. La clásica pareja de policías obligados a trabajar juntos contra su voluntad que, en este caso, ofrecen un contraste apasionante y la oportunidad de oír algunos de los diálogos más inteligentes de este tipo de uniones.  A partir de aquí Alan Parker hace un mix de drama, denuncia y policíaco, a base de un ritmo endiablado y sostenido, unas interpretaciones de mérito y una atmósfera efervescente. A modo de poblado del legendario Oeste, el pueblo es una ciudad sin ley, en la que el polvo, el calor y el miedo se aúnan para mantener la tensión del espectador desde el minuto 1 al 125.  La

Connie y el guardabosques

A los catorce años leí "El amante de Lady Chatterley" . La figura del guardabosques me parecía intrigante. ¿Existirían hombres así? ¿Hombres con ese vocabulario floral para designar lo que otros nombraban sin ninguna poesía? En realidad, visto con desapasionamiento, era un individuo primario, casi analfabeto, que poco o nada tenía que ver con mis inquietudes intelectuales de entonces (esas charlas interminables con los amigos, diseccionando películas como si estuviéramos haciendo una autopsia) y mucho menos con las de Connie Chatterley, pero, para ambas, encarnaba al "hombre" con mayúsculas, una especie que se adornaba de todas las distinciones. Éramos muy elementales en el fondo o, quizá, muy sensatas. Recubríamos nuestra supuesta erudición con adjetivos que habíamos tomado prestados de los libros de cabecera o de las películas que alguien nos había recomendado, pero, en el fondo, buscábamos un algo menos tangible, más especial. Esto lo explicaba años más tar

"El viento" de Dorothy Scarborough

(Retrato de Dorothy Scarborough que se conserva en Baylor University)  Dorothy Scarborough es una de esas personalidades desconocidas que te llegan a través de la publicación de un libro que una editorial decide rescatar de lo oculto. El libro es este "The Wind" , El viento, que se publicó por vez primera en 1925 de forma anónima, simplemente por una estrategia publicitaria. Su acogida tuvo luces y sombras. Constituyó un escándalo la crítica evidente a un sistema social que tenía a las mujeres en la retaguardia y que generaba dramas como el de la propia protagonista del libro, la joven Letty , cuya orfandad la obliga a marcharse de su casa y su pueblo para irse a vivir a Swetwater con la familia de su único familiar, un primo. Este argumento recuerda a las tristes heroínas del siglo XIX victoriano que Scarborough conocía muy bien por su maestría en literatura inglesa. Pero el toque social y reivindicativo es suyo y tiene mucho que ver con lo que su propia vida le h

Contigo en la ópera

Desde que Richard Gere invitó a Julia Roberts a ir a la ópera, con regalo de vestido rojo, superfashion, incluido, contemplar “La Bohéme“ desde un palco del Metropolitan Opera House, el MET para entendernos, es uno de los sueños de las it girls, incluso de las chicas de tallas superior a la cuarenta. Claro que esa sesión de música tiene que darse acompañada de un tipo bien vestido, elegante, a ser posible con una envidiable posición económica y guapo a rabiar… Ese esquema de tipo guapo y chica angelical solamente puede romperlo alguien como Cher, que, cuando iba con Sonny y su guitarra ya roturó caminos antes no pisados por las mujeres en la música y que ahora, todavía, permanece en su insondable juventud a pesar de que los años pasan, algo que ninguno de nosotros puede alcanzar con sus escasos medios cosméticos.  Cher va a la ópera y, encima, la acompaña Nicholas Cage, que tampoco es el hombre ideal, salvo cuando interpreta en “Te puede pasar a ti“ al poli bueno que compa

"El final del affaire" de Graham Greene

En cualquier libro hallas una frase que habla de ti. En este, la frase es muy sencilla y se desliza al principio de la historia: "Esto que ahora siento es esperanza" Como suele ocurrir la frase tiene que ver contigo. Ese "tú" al que ella, la protagonista, se refería siempre, es muchas personas y tiene muchos nombres. La identificación es una de las formas en que los lectores sienten que ese libro tiene algo que ver con ellos. Cuando ocurre, es más fácil entender y entenderse.  La frase puede aplicarse a muchos contextos pero hay uno irreversible y único: esa sensación de que, ante determinadas personas, en ciertos momentos, todo lo que vives es tu hogar, eso es tu hogar y el resto es intemperie.  "Sarah me gustó desde el primer momento porque dijo que  había leído mis libros y ya no volvió a hablar más del asunto: me trató como a un ser humano y no como a un escritor".  Aquí el narrador, siempre en primera persona, nos presenta a su amad