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"Independencia" otro cuento de Edith Pearlman

Cornelia Fitch ha trabajo de médico especialista en digestivo hasta su jubilación. Cuando esta llegó se compró una casa en New Hampshire, junto a un lago que recibe su agua de un manantial. La casa, el lago y el manantial son los tres elementos de la vida de Cornelia en ese retiro deseado en el que, sin embargo, no está sola. Hay vecinos, hay otros jubilados, hay gente que vende en la tienda que tiene de todo. Cornelia Fitch es viuda y tiene una pierna más larga que la otra. También tiene hijas que no entienden muy bien por qué esa marcha de la ciudad, aunque Cornelia ha sido precavida y conserva su piso urbano, pequeño pero bien situado, tres habitaciones, para entrar a vivir. 

Cornelia sabe lo suficiente de medicina como para estar casi segura que esa casa del lago será su última casa. Nada tranquilamente, se imagina que es más grácil y ligera que nunca. Sueña sin dormirse en que es joven, es torpe y comete inutilidades. Eso que tanto rejuvenece llegado el momento. Su viudez invisible es aquí menos notoria porque hay otras mujeres solas, porque mujeres solas y casa en el lago son elementos que van muy unidos. Así que Cornelia no necesita que le pregunten continuamente si está bien, si está cómoda o si está feliz. No sabría contestarles tampoco. 

La casa de Cornelia en el lago es de granito gris, de ese que brilla con el sol, apareciendo en él motas doradas. Tiene postigos verdes en las ventanas. Está rodeada de un húmedo jardín y puede observarse a la hiedra tratando de trepar por las paredes exteriores. También hay algún bicho en el agua estancada del jardín, por ejemplo alguna rana o alguna salamandra. En el lago hay verdaderamente algunos peces interesantes y muchas tortugas que se pasan el día moviéndose de un lado a otro en un mar de dudas que no parecen despejar casi nunca. 

Al principio iba allí de visita pero esas visitas fueron cada vez más frecuentes, sobre todo desde que su médico de siempre le dijo lo mal que iba la cosa y sus hijas le aconsejaron que se comprara una bonita peluca. Cornelia pasa mucho tiempo en la casa del lago y hace lo que los demás: leer, contemplar la naturaleza, pensar en la vida de las tortugas y visitear. Las visitas son simples y sin protocolo. No hay playa en la zona así que no existen turistas, solo habitantes que tienen que cuidar su casa, sus hiedras y sus bichos de mar en los jardines. 

No sé si la idea se le ocurrió a Cornelia de tanto mirar el mar fijamente. Fue así, de todos modos. Y nadie lo habría adivinado. Quizá ni siquiera ella lo hubiera pensado de vivir en la ciudad, en ese piso cómodo. Pero aquí, el balanceo inmenso de las tortugas hacia el fondo del lago, hacia la zona profunda de la corriente de agua, era una invitación que Cornelia no pudo rechazar. 


("Independencia" es un cuento escrito por Edith Pearlman que forma parte del volumen "Visión binocular", editado por Anagrama en 2018, con la traducción de Amado Diéguez Rodríguez. Este es uno de sus cuentos más celebrados y el que toma como referencia la introductora del libro, Ann Patchett, para explicar por qué hay que leer, sin duda, a Edith Pearlman)

(La fotografía es de Uta Bahr) 

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