Ir al contenido principal

"Bloody Miami" de Tom Wolfe

   Tom Wolfe (1930-2018) sabía mucho de periodismo, no en vano lo había estudiado y practicado en diversos medios. No en vano es el creador del llamado "nuevo periodismo", ese que se sustenta en una investigación exhaustiva de los datos y que cuida el estilo, hasta el punto de que sus productos son eminentemente literarios. 

    Él y Truman Capote en la década de 1960 son los padres de esta nueva corriente. El primero mezcla en sus reportajes la realidad y la ficción y en ellos se describen todo tipo de personajes de la sociedad norteamericana como si formaran parte de una historia de ficción. El segundo alcanzó la fama con su novela "A sangre fría", un relato basado en el asesinato de una familia en una población rural de Kansas.

   Para escribir esta novela, Truman Capote se entrevistó con los autores del crimen con el propósito de conocer sus mecanismos mentales más profundos. La novela fue etiquetada como "Nonfiction novel" y es valorada por los críticos como un modelo del nuevo periodismo.

  Tom Wolfe es un experto en esta concepción del periodismo y también conocía de primera mano la transformación que el llamado Cuarto Poder ha ido experimentando desde hace años. Por eso quizá no sea nada casual que el último libro que escribió, este Bloody Miami, tocará este tema de una forma tan actual. Edward T. Topping IV educado en Yale, vástago de una dinastía educada en Yale, casado con Mack, educada en Yale, llega a Miami para reconvertir el Miami Herald en un digital, nada de papel, porque el papel no se lee y porque en Miami están las masas latinas que saben más de lo virtual que de lo real. Así que allí se encuentra con un redactor jefe atormentado por la pérdida de su empleo y a un joven periodista, John Smith, que va en busca de una gran exclusiva. John Smith es un purista de la cosa, no quiere ser llamado Johnny, ni Jack, sino John, John Smith a secas, una especie de caballero sin espada pero con pluma. 

  Como observador privilegiado de la sociedad de su tiempo, como confeso escritor acerca de la misma, de sus contradicciones y dilemas, también sabía que el mundo está cambiando, que los EEUU no han cerrado, sino todo lo contrario, el debate de la interracialidad y que las minorías asumen cada vez un papel más relevante y, en suma, hay que vertebrar un nuevo discurso general, más compasivo, integrador y plasmado de realidades nuevas. 



    Esta es la cuarta novela de las escritas por Tom Wolfe, por otra parte un prolífico escritor de ensayos y artículos periodísticos. La primera fue una obra maestra: "La hoguera de las vanidades", que puso sobre el tapete la ascensión desmesurada y sin control de los yuppies ante una ciudadanía atónita que no conocía ni imaginaba los entresijos de los contrapoderes. Fue el año 1987 y tuvo una enorme repercusión en la mundo cultural y también en el cine, porque se realizó una adaptación de la novela que dio a conocer a su autor al gran público. Los otros dos libros de ficción anteriores a este son "Todo un hombre" y "Soy Charlotte Simmons", ambos publicados en España por Ediciones B. 

   Ese retrato de la sociedad contemporánea que ofrece Wolfe en sus obras está hecho con un bisturí acerado, mucho sentido del humor, sátira, y ninguna contemplación. Escéptico ante unas instituciones bajo sospecha y unos grupos humanos complejos y llenos de malas intenciones, Wolfe tiene poca confianza en que las soluciones puedan aplicarse sin cortar por lo sano. 

    

   El estilo del Tom Wolfe novelista es muy reconocible. Hombres de negocios sin escrúpulos, baretos con luz apagada y humos relumbrantes, mujeres hermosas y mujeres difíciles, familias poderosas y advenedizos, minorías étnicas que reclaman atención, políticos y política, periodistas, escritores y policías. La ciudad, las ciudades, la vida urbana, de noche y de día. Los titulares de la prensa, la búsqueda de la noticia. Las newfictions a tope. Algunas ideas intercambiables entre sus novelas. Algunas tesis compatibles con su papel de informador y también con sus ansias literarias. Siempre original, interesante, una fuerza intelectual que todavía nos reclama atención cuando lo leemos.

Bloody Miami. Tom Wolfe. Editorial Anagrama. Panorama de narrativas. Traducción de Benito Gómez Ibáñez. 2013. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

"Tú eres buena, tú eres lista, tú eres importante"

(Aibileen Clark con la niña a la que cuida, Mae Mobley Leefolt en Criadas y señoras, 2011) Una frase puede valer tanto como un tratado. La mayoría de los que escriben darían oro por una buena frase. Las frases son como las ideas: lo más difícil de hallar, lo más fácil de plagiar y lo más duradero. Una buena frase representa un logro para el que la escribe o pronuncia. Detrás de una buena frase siempre hay una idea valiosa. Y, además, una buena frase te hace pensar en cuestiones que merecen la pena.  La película Criadas y señoras (The Help, 2011, de Tate Taylor) incluye esta frase en boca de la criada negra de la niñita blanca: "Tú eres buena, tú eres lista, tú eres importante" . La criada negra no ha estudiado psicología pero ha criado ella sola a diecisiete niños. Todos ajenos. Todos blancos. Resulta incongruente cómo en esta película ( y supongo que también en la realidad que retrata) las mujeres blancas dejan a sus preciosos hijos blancos en manos de criadas

"El placer de vivir sola" de Marjorie Hillis

Para quienes piensen que este es un libro más de esos de autoayuda que nos tienen cercados hace tiempo basta fijarse en el año de su publicación original, 1936. Marjorie Hillis (1889-1971) es una pionera en todos los sentidos. Su trabajo en la revista Vogue la puso en contacto con mujeres que, como ella, llevaban las riendas de su vida. La publicación del libro obtuvo un enorme éxito. Es verdad que ella terminó saliendo del círculo de solteras independientes a las que iba dedicado: se casó en 1939. Pero eso no significa nada, salvo que esperó a casarse el momento en que encontró al hombre adecuado. Este resultó ser Thomas Henry Roulston, viudo y propietario de algunas tiendas en Brooklyn. El matrimonio duró diez años pues su marido murió en 1949.  Hillis, que llegó a ser editora asistente de Vogue, era hija de un pastor congregacional y estudió en un colegio para señoritas en New Jersey. Después del éxito de este libro escribió otro dedicado a los negocios que podía emprend

Hombres solos, hombres solitarios

Presumes que eres la ciencia y yo no lo entiendo así porque siendo tú la ciencia no me has comprendido a mí. (Soleares. Juanito Mojama) ✿✿ En los tiempos del Oeste americano, que tanta literatura ha creado y, sobre todo, tanto cine, los hombres cargaban sobre sus hombres el peso de la valentía. Ser cobarde era un oprobio. Ningún cobarde podía sacar adelante a su familia, ni mantener sus tierras, ni vivir con dignidad. Pareciera que la valentía era la moneda de curso legal. Y, sin embargo, el cine nos cuenta que los valientes o los dignos eran la excepción. Más bien hombres solos, a veces también solitarios, que, llegada la hora de la verdad, se encontraban en la más estricta y descarnada soledad. Los guionistas de los westerns eran, como se ve, grandes conocedores de la naturaleza humana, bastante más que la propia señorita Marple que decía siempre, comparando a la gente que conocía con la de su pueblo natal Saint Mary Mead, que "es la misma en todas partes