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"L´avenir" de Isabelle Huppert


Isabelle Huppert es Nathalie, una profesora de filosofía que ama su trabajo, a sus alumnos y a su familia. Mantiene una difícil relación con su madre, una mujer acabada que se resiste a cerrar su vida y sus sueños. Tiene dos hijos razonablemente bien criados y un marido. No se le conocen amigas de esas que te acompañan de compras y te consuelan. Su mejor amigo es un antiguo alumno, un muchacho contestario y lleno de ideas que pretenden ser nuevas y cambiar el mundo. Un clásico. En pocos años será funcionario del Estado y tendrá dos hijos, aunque eso no sale en la película. 


El marido de Isabelle Huppert la engaña. Descubierto el engaño por su hija, se ve abocado a decidirse y su decisión es marcharse con su joven amante. Es un hombre mayor, con un físico poco atractivo, también filósofo, pero que ha puesto punto y final a su vida de casado sin mayores escándalos. Cuando Huppert conoce lo que ocurre le dice adiós. No hay estruendos sentimentales, ni llantos, ni preguntas. Sencillamente él se va y ella sigue con su vida. 



La muerte de su madre, la adultez de sus hijos, el divorcio, todo eso convierten su vida en una búsqueda de objetivos. Ocurren los acontecimientos uno detrás de otro, como esas rachas que aparecen sin razón de ser y se prolongan hasta que nos devastan. Entonces ella se pregunta con sinceridad qué puede hacer y decide que su trabajo, sus alumnos y sus clases de filosofía, son suficientes para sentirse feliz. Así, con naturalidad, sin renuncias aparentes.

El último reducto de su madre, el último lazo, es una gata negra que se llama Pandora. La gata viaja con ella y se queda a vivir en el campo, en ese lugar supuestamente idílico donde su alumno-amigo Fabian, vive con su novia y otros comuneros. Todo tranquilo, nada chirría. Un río que transcurre tranquilo, al estilo de las películas francesas, pero que contiene píldoras que debes digerir con el mayor cuidado. 


Porque bajo esta aparente tranquilidad brillan algunos mensajes. La aceptación del engaño no impide que trace una línea certera de separación con lo que era su marido. Cuando, en una navidad, él se presenta por su antigua casa familiar para buscar a Schopenhauer y le cuente a ella que está solo porque su nueva pareja se ha ido a visitar a su familia, no va a encontrar comprensión ni sentimentalismo. Sencillamente Huppert le dará el libro, le deseará feliz navidad y le abrirá la puerta para que se marche. Si has terminado, has terminado, sin enredos pero sin medias tintas. 

Y será también esta forma de ver la vida sin dramatismo, pero con hondura, la que la llevará a entender la distancia que hay entre ella y su privilegiado exalumno, la que la hará asumir su soledad con la valentía de quien sabe que llamar la atención no es elegante y la que la va a convertir en una mujer equilibrada, digna, sabia y llena de emociones sin sufrimientos inútiles. La vida, ah, tal y como es la vida. Ahora y en el futuro. No tiene el síndrome de Afrodita y no necesita a un hombre para ser feliz. En todo caso, a Sócrates

L´Avenir, El porvenir. Película francesa de 2016. Dirigida por Mia Hansen-Love. Protagonizada por Isabelle Huppert. 

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