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"Amor y amistad": la película sobre "Lady Susan"


El aspecto de cartón piedra de los personajes del cartel anunciador no representa, en modo alguno, el sentido de la película, su contenido, su estilo. La adaptación cinematográfica de la pequeña novela epistolar "Lady Susan" de Jane Austen se ha presentado en la sección oficial del Festival de Cine Europeo de Sevilla y ha concitado elogios del público asistente, austeniano o no. Una pequeña maravilla. Su titulo "Amor y amistad" (Love and Friendship) ofrece algunas dudas cuando se dice que es el que ella eligió, en primer lugar, para la novela, ya que fue publicada póstumamente como apéndice a las Memorias que sobre su tía escribió su propio sobrino James Edward Austen-Leigh con el título de "Lady Susan". En mis manos una edición de "Recuerdos de Jane Austen", publicada por Alba Clásica en 2012 y otra de "Lady Susan" de La Compañía de los Libros (2010). Ambos textos van aquí por separado. 

Sea como sea, "Lady Susan" es una obra deliciosa, llena de situaciones cómicas y, al tiempo, de una soterrada lucha de egos, en la que destaca la personalidad de Susan Vernon, viuda y ansiosa de encontrar un buen marido para ella y otro para su hija Frederica, a pesar de que mantiene relaciones con un tipo casado. Al contrario de las otras heroínas de Austen, Lady Susan tiene más de treinta años y no se recata de relacionarse y coquetear con chicos jóvenes, porque da la impresión de que cree merecerlo todo y no pone límites a sus deseos y ambiciones. Una mujer interesante, hay que decirlo, con grandes toques de modernidad. 

La película muestra el espíritu Austen con todas las dosis de humor, ingenio, cuestionamiento de las normas sociales y atrevimiento, que sus libros tienen y que nos asombran cuando se leen sin etiquetas. Los manejos de Lady Susan tienen su contrapartida en los de Lady De Courcy o Catherine Vernon, que quieren proteger a la joven Frederica de los sinsentidos de su propia madre. Como suele ocurrir, los hombres juegan un papel secundario, incluso el guapo y deseado Reginald De Courcy, demasiado joven para estar a la altura dialéctica de Darcy o de Knightley. 

Magníficamente ambientada, con un aire muy dinámico, sin teatralidades y llena de vitalismo, la película se desliza por los pensamientos y los actos de la sociedad inglesa y de los lazos familiares que, en ocasiones, son un impedimento para la felicidad. El personaje central es una mujer fuerte, decidida, egoísta y llena de matices, todo un lujo para una actriz. Kate Beckinsale hace una interpretación tan ajustada que difícilmente podíamos imaginarnos a otra Lady Susan mejor. El amor y los sentimientos y la vida social como jaula de oro que debe ser traspasada para ser feliz, son los temas recurrentes en la obra austeniana que aquí aparecen también de manera indispensable. Cuesta pensar que solo tenía veinte o veintidós años cuando la joven Austen escribe la obra. 

Solo un pequeño matiz: los vestidos de las señores difícilmente podían tener, en ese momento, la cintura en su sitio. La moda imperio, traída de Francia, mandaba en los escotes, las formas y los adornos. Era el reinado de la muselina y las mangas de farol. Este es un error común a la hora de ambientar las películas basadas en Jane Austen. Se confunde la moda victoriana con la georgiana tanto en hombres como en mujeres. Esto se añade a la confusión en el título. Las confusiones con respecto a sus novelas son frecuentes. Es el peligro de la vulgarización. 

Love and Friendship, 2016. 94 minutos. Coproducción Irlanda, Francia, Países Bajos. Blinder Films, Chic Films, Revolver Amsterdam. Dirección y guión de Whit Stallman. Música de Mark Suozzo. Fotografía de Richard Van Oosterhont. 

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