A veces, el silencio...


(Ramón Casas)

No te dejes llevar por mi sonrisa
ni por esa inquietante mirada de mis ojos
ni por el movimiento de mis manos
ni el rojo intenso de mi lápiz de labios.

Más bien fíjate en el silencio
en las horas que paso sin hablarte
en los huecos que dejo entre palabras
en las oraciones inconclusas y ajenas de sentido.

Repara en todo eso hoy que ya sabes
que tiemblo solo de tenerte cerca
que busco ser, al menos una hora,
el motivo fugaz de una ilusión sin límites. 

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