Derramaré mis sueños


(Pintura: Mary Jane Ansell)


Si no llega esa tarde en que la dicha traspase mis sentidos, en que arrebatada en un temblor reconocible hallaré tus respuestas, tendré que recoger los pedazos dispersos de mi vida y convertirla en eco oculto, algo que nadie reproduzca ni interprete. Si al fin encuentro que todo es un deseo sin fondo, una quimera escrita que a nada me conduce, entonces derramaré mis sueños y no estarás en ellos. Te marcharás de igual manera que llegaste. En silencio y sin que invoque para nada tu nombre. Como una presencia única, inmarchitable y fértil, pero ajena a mi voz y a mis sentidos. No buscaré otra prórroga ni intentaré engañarte ni engañarme. No lloraré cuánto de inútil es quererte. Solo tendré memoria para el tiempo en que mis ojos y tus manos estuvieron a punto de encontrarse. Nada de ti, seré. Al fin, ya nada soy. 


(Título: Verso de "Si tú no estás", Rosana)

Comentarios

Entradas populares de este blog

"Tú eres buena, tú eres lista, tú eres importante"

El verano es (también) tiempo de lecturas

Historia de un narcisista: incapaz de amar

Los tres golpes de Tomás de Perrate

"Diario de una soledad" de May Sarton

Leyendo a Alberti, con un cuadro de Sisley