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Pronunciaré tu nombre


(Fotografía de Eduardo Blanco Amor: Playa de Capri)

En ese viaje imaginado que nunca tendrá lugar visitaremos la isla de Capri. Nos acogerá con la gentileza acuática de los lugares de moda y anidará en nuestro corazón un sentimiento nuevo. Seremos entonces nosotros mismos sin este peso de ahora, sin esta ocultación de lo que somos. La playa será el recóndito escenario de los besos, besos que no hemos escrito todavía, besos que no pueden retrasarse porque la vida avanza. 

Habrá esperanza entonces de que todo esto no sea una mera representación de teatro, consideraremos que tenemos una oportunidad de vivir lo que antes han sido solo palabras y una sonrisa tenue inundará la cama con vistas al mar que acogerá ese momento eterno del cuerpo a cuerpo sin tapujos. Ay, qué será entonces de los miedos...qué color tendrá nuestra mirada...cómo esconderemos el pasado para que no nos estorbe...

Pronunciaré tu nombre sin olvidar ni una sola de sus letras, tu nombre completo, el nombre del amor que ahora callo. Pronunciaré sus sílabas como si recitara una oración, pues tú eres la única fe que profeso, el único motivo por el que considero necesario vivir. Pronunciaré esa frase que convierto en mentira desde siempre y no negaré esa evidencia que flota entre nosotros sin que se nutra de la piel que abrazamos en los sueños. Pronunciaré tu nombre y será igual que si naces de nuevo. Y ya no habrá dolor. 


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