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Pepi Sánchez



Esta mañana he estado viendo, en la Casa de la Provincia, la exposición de Pepi Sánchez. Ella nació en 1929 y murió en 2012. Una artista excepcional. En estado puro. Pintando desde los nueve años. Una dibujante extraordinaria. Y, a juzgar por sus palabras, que, acertadamente acompañan todo el recorrido de la exposición, una mujer valiente, íntegra, capaz, vocacional, inteligente. Lo más curioso de todo es que la exposición está formada por óleos sobre lienzo, óleos sobre tabla y óleos sobre piedras. Sí. Has leído bien. Piedras. Irregulares, simples, grandes, abruptas, extrañas, difíciles, huecas, pequeñas, piedras. En ellas coloca Pepi Sánchez los personajes, las escenas, todas ellas surgidas de su imaginación, porque, como explica, es imposible copiar la realidad en su perfección. Niños, ángeles, madres, flores, columnas, cuevas, bosques, faunos, toda clase de seres pueblan los cuadros y las piedras de forma que, con cada una de sus obras puedes crear un completo universo inexplicado. 
La gente rodeaba las piedras, les daba vueltas y vueltas, formando en su mente explicaciones a esa explosión de viva naturaleza que solamente el talento de una verdadera artista puede ofrecer.
Y no es posible mencionar sus obras sin hablar de su maravillosa forma de dibujar, de líneas perfectas, de su manera de añadir volumen a los cuadros, como si fueran esculturas. Y del color. Usa colores que me recuerdan los palacios cretenses, los frescos de Miguel Ángel, los estucos de las casas romanas...el albero, los tonos verdes y azules inenarrables, los rosas, los amarillos dorados...
Si puedes, acércate a conocer a esta artista que mucha gente no sabe quién es y que ya me impresionó hace años, cuando yo estudiaba arte en la facultad y me topé con su obra. 
Además tiene el aliciente de que, antes de entrar en la exposición, en la calle, en los jardines de la plaza del Triunfo, entre la Giralda y el Alcazar, allí mismo están, colocadas al aire libre, una serie de obras del escultor Henry Moore, fantástica visión a la luz del sol sevillano.

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