Tus libros


(A S.B.G.)

Pocas cosas tan tuyas como esos libros que elegiste o que fuiste guardando amorosamente después de que alguien, que sabía que te gustaba leer, te los regaló. Libros que colocas en estanterías de madera, sencillas, sin adornos apenas, porque los libros en sí mismos ya eran suficiente adorno, son suficiente adorno todavía. Tus libros tienen el sello de las horas que pasaste entre ellos, ensimismada en la lectura, robándole tiempo a otras cosas por hacer, menos entretenidas y fantásticas. Siempre soñaste con ser la heroína de alguno de ellos, tenías, tienes, alma de heroína, de protagonista de película, de personaje de libro. Mucha gente no entendía esa afición porque en tu tiempo de juventud los libros eran un lujo y era difícil descubrirlos. No sabemos dónde estuvo el arranque primero de esa afición, quizá en tus propios hijos, algunos de ellos lectores empedernidos.

Pocas cosas tan tuyas como esa estantería de madera repleta de libros con títulos dispares, con un gusto tan ecléctico que parece haber sido producto de varias personas: novelas románticas, clásicos, aventuras, policíacas, libros de juicios y de crímenes, best-sellers y obras pequeñas, casi desconocidas...un poco de todo en ese batiburrillo ordenado de tus libros.
Ahora parecen más solos.

Comentarios

Entradas populares de este blog

"Tú eres buena, tú eres lista, tú eres importante"

"Todo lo que perdí: por lo que muero"

"Felicidad" de Mary Lavin

La Paqui

"Cuarteto de otoño" de Barbara Pym

Sonido de hojas secas

"Aquel día" de Willy Ronis

Clubs de lectura: ese territorio tan femenino

La casa de adobe con tejado de chapa. Lucia Berlin.

El erróneo color de las horas