Ir al contenido principal

¡BUM!


Hace algún tiempo Salamandra publicó el libro "El curioso incidente del perro a medianoche" de Mark Haddon. Era un libro para niños y también para mayores. Un libro divertido pero que encerraba la idea del respeto a todos los que son diferentes. No es poca cosa intentar ese objetivo con un libro que, además, nos divierte.

Salamandra y Haddon vuelven ahora con otro nuevo libro: ¡BUM!. Os cuento el argumento, tal y como se recoge en la contraportada del libro:

De pura casualidad, Jim y su mejor amigo Charlie descubren que dos profesores de su instituto se comunican en un incomprensible idioma secreto. Presas de la curiosidad, se confabulan para desentrañar un misterio que, día tras día, se vuelve más inquietante. ¿Qué significan palabras como "spudvetch" o "snekkit"? ¿Quiénes son los Centinelas? ¿Y por qué, de repente, los ojos del profesor Kidd destellan con una fluorescencia azul? ¿No será que el señor Kidd y la señora Pearce, con su extraño lenguaje codificado, son asaltantes de bancos, espías de una potencia enemiga, o incluso alienígenas que preparan una invasión de la Tierra? En su afán de hallar la respuesta a todo este enigma, ambos amigos acaban viajando al espacio infinitov, donde vivirán la aventura más emocionante y peligrosa que nadie habría podido imaginar.

El libro está recomendado para lectores muy jóvenes, pero, por experiencia sabemos que eso de las recomendaciones por edad simplemente no se ajustan a la realidad. Podemos probar con alumnos de primero o segundo de ESO. Creo que en esas edades van a disfrutar enormemente con este libro, como con el anterior del mismo autor. Pero también leyeron el libro del incidente niños más pequeños y muchos padres para comentarlos con sus hijos, de forma que ese club de lectura espontáneo que es la familia, se ha nutrido de lecturas como éstas. Este libro de Haddon ha estado en la lista de los más vendidos del último trimestre del año 2010 y, si sigue la misma progresión de ventas y lectura del anterior, estamos seguros de que se hará muy popular entre los niños y jóvenes.

Entradas populares de este blog

"Tú eres buena, tú eres lista, tú eres importante"

(Aibileen Clark con la niña a la que cuida, Mae Mobley Leefolt en Criadas y señoras, 2011) Una frase puede valer tanto como un tratado. La mayoría de los que escriben darían oro por una buena frase. Las frases son como las ideas: lo más difícil de hallar, lo más fácil de plagiar y lo más duradero. Una buena frase representa un logro para el que la escribe o pronuncia. Detrás de una buena frase siempre hay una idea valiosa. Y, además, una buena frase te hace pensar en cuestiones que merecen la pena.  La película Criadas y señoras (The Help, 2011, de Tate Taylor) incluye esta frase en boca de la criada negra de la niñita blanca: "Tú eres buena, tú eres lista, tú eres importante" . La criada negra no ha estudiado psicología pero ha criado ella sola a diecisiete niños. Todos ajenos. Todos blancos. Resulta incongruente cómo en esta película ( y supongo que también en la realidad que retrata) las mujeres blancas dejan a sus preciosos hijos blancos en manos de criadas

"El placer de vivir sola" de Marjorie Hillis

Para quienes piensen que este es un libro más de esos de autoayuda que nos tienen cercados hace tiempo basta fijarse en el año de su publicación original, 1936. Marjorie Hillis (1889-1971) es una pionera en todos los sentidos. Su trabajo en la revista Vogue la puso en contacto con mujeres que, como ella, llevaban las riendas de su vida. La publicación del libro obtuvo un enorme éxito. Es verdad que ella terminó saliendo del círculo de solteras independientes a las que iba dedicado: se casó en 1939. Pero eso no significa nada, salvo que esperó a casarse el momento en que encontró al hombre adecuado. Este resultó ser Thomas Henry Roulston, viudo y propietario de algunas tiendas en Brooklyn. El matrimonio duró diez años pues su marido murió en 1949.  Hillis, que llegó a ser editora asistente de Vogue, era hija de un pastor congregacional y estudió en un colegio para señoritas en New Jersey. Después del éxito de este libro escribió otro dedicado a los negocios que podía emprend

Hombres solos, hombres solitarios

Presumes que eres la ciencia y yo no lo entiendo así porque siendo tú la ciencia no me has comprendido a mí. (Soleares. Juanito Mojama) ✿✿ En los tiempos del Oeste americano, que tanta literatura ha creado y, sobre todo, tanto cine, los hombres cargaban sobre sus hombres el peso de la valentía. Ser cobarde era un oprobio. Ningún cobarde podía sacar adelante a su familia, ni mantener sus tierras, ni vivir con dignidad. Pareciera que la valentía era la moneda de curso legal. Y, sin embargo, el cine nos cuenta que los valientes o los dignos eran la excepción. Más bien hombres solos, a veces también solitarios, que, llegada la hora de la verdad, se encontraban en la más estricta y descarnada soledad. Los guionistas de los westerns eran, como se ve, grandes conocedores de la naturaleza humana, bastante más que la propia señorita Marple que decía siempre, comparando a la gente que conocía con la de su pueblo natal Saint Mary Mead, que "es la misma en todas partes