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Cosas que enseñé


Algunos libros cuentan historias de maestros y profesores. Josefina Aldecoa escribió uno de ellos "Historia de una maestra" inspirado en su propia madre. En mi casa lo leímos casi todas las hermanas. Después he leído otro libro "El profesor", también muy entrañable, aunque no recuerdo ahora su autor. Recientemente ha llegado a nuestra biblioteca "La fórmula preferida del profesor", en el que un viejo profesor de matemáticas "salva" con sus problemas y teoremas, a una madre y a su hijo.

Pero quería hablaros ahora de un conjunto de relatos escritos por Medardo Fraile (uno de los escritores de cuentos más importantes de habla hispana) todos ellos dedicados al mundo de la escuela. Se llama "Antes del futuro imperfecto" y él mismo nos dice de su libro: "Yo he dado muchísimas clases en mi vida. Soy ahora catedrático emérito de una universidad escocesa...Creo que enseñar que dos y dos son cuatro no tiene la menor importancia; lo que hay que enseñar con urgencia es que la vida no tiene nada que ver con las matemáticas, ni con muchos tópicos, porque cuando deben salirnos cuatro, unas veces nos salen tres y otras, cinco."

En la crítica que hace del libro Juan Ángel Juristo (ABC Cultural, sábado 9 de octubre de 2010), puede leerse esto: "...es uno de los grandes cuentistas españoles de la segunda mitad del siglo XX, y su alejamiento de la pomada literaria-fue profesor durante décadas en Glasgow-le ha pasado factura ante las nuevas generaciones, que desconocen que es, junto a Ignacio Aldecoa y García Pavón, uno de los grandes representantes del género en España, tanto que puede medirse con la obra de muchos autores iberoamericanos, más largos en honoros y fama. "

He aquí otro caso de injusticia literaria. Medardo Fraile, que ha publicado su libro en la editorial Páginas de Espuma, bien merece que nos paremos a leerlo, a conocerlo, a compartir su universo, que, en muchas cosas, es también el nuestro.

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