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Novedades de otoño en nuestra biblioteca


(Rzhavitina Lyudmila: Ramo de flores de otoño)
“Una pantera en el sótano” de Amos Oz. Editorial Siruela. Ya comentado en este blog.
“Anatomía de un incidente aislado” de Jordi Sierra i Fabra. Editorial Bruño. Del más importante autor español de literatura juvenil.
“Tuerto, maldito y enamorado” de Rosa Huertas. Editorial Edelvives. Un acercamiento a Lope de Vega para los jóvenes.
“Para leer al anochecer. Historias de fantasmas” de Charles Dickens. Editorial Impedimenta. Revisión de un clásico al alcance de todos.
“Reckless. Carne de piedra” de Cornelia Funke. Editorial Siruela, Biblioteca Funke. La gran novedad de la autora, que comienza así su nueva trilogía.
“La carretera” de Cormac McCarthy. Editorial Mondadori. Narrativa con fuerza y valor visual.
“La hija de Robert Poste” de Stella Gibbons. Editorial Impedimenta. Premio al mejor libro de 2010 por el gremio de libreros de Madrid.
“La fórmula preferida del profesor” de Yoko Ogawa. Editorial Funambulista. Un hallazgo. Hablaremos de él.
“Hitchcock íntimo” de Charlotte Chandler. Editorial Ma non Troppo. Grupo Robin Book. Para conocer de cerca a un genio del cine.
“La bodega” de Noah Gordon. Editorial Roca. Ingredientes clásicos de una novela que engancha.
“La segunda vida de Bree Tanner” de Stephenie Meyer. Editorial Alfaguara. Novedad para nuestros adolescentes.
“Un lugar en la cumbre” de John Braine. Editorial Impedimenta. Revisión de una interesante obra.
“El niño de la maleta” de Lene Kaaberbol y Agnete Friis. Editorial Maeva. Intriga y suspense.
“Misterioso” de Arne Dahl. Editorial Destino. Muestra del auge de la literatura nórdica.
“Contra el viento del norte” de Daniel Glattauer. Editorial Alfaguara. Más de 800.000 ejemplares vendidos en Alemania.
“Soy un gato” de Natsume Söseki. Editorial Impedimenta. Una excentricidad.

En sucesivas entradas de este blog iremos comentando estos libros, para acercarlos a nuestros lectores.

Entradas populares de este blog

"Tú eres buena, tú eres lista, tú eres importante"

(Aibileen Clark con la niña a la que cuida, Mae Mobley Leefolt en Criadas y señoras, 2011) Una frase puede valer tanto como un tratado. La mayoría de los que escriben darían oro por una buena frase. Las frases son como las ideas: lo más difícil de hallar, lo más fácil de plagiar y lo más duradero. Una buena frase representa un logro para el que la escribe o pronuncia. Detrás de una buena frase siempre hay una idea valiosa. Y, además, una buena frase te hace pensar en cuestiones que merecen la pena.  La película Criadas y señoras (The Help, 2011, de Tate Taylor) incluye esta frase en boca de la criada negra de la niñita blanca: "Tú eres buena, tú eres lista, tú eres importante" . La criada negra no ha estudiado psicología pero ha criado ella sola a diecisiete niños. Todos ajenos. Todos blancos. Resulta incongruente cómo en esta película ( y supongo que también en la realidad que retrata) las mujeres blancas dejan a sus preciosos hijos blancos en manos de criadas

"El placer de vivir sola" de Marjorie Hillis

Para quienes piensen que este es un libro más de esos de autoayuda que nos tienen cercados hace tiempo basta fijarse en el año de su publicación original, 1936. Marjorie Hillis (1889-1971) es una pionera en todos los sentidos. Su trabajo en la revista Vogue la puso en contacto con mujeres que, como ella, llevaban las riendas de su vida. La publicación del libro obtuvo un enorme éxito. Es verdad que ella terminó saliendo del círculo de solteras independientes a las que iba dedicado: se casó en 1939. Pero eso no significa nada, salvo que esperó a casarse el momento en que encontró al hombre adecuado. Este resultó ser Thomas Henry Roulston, viudo y propietario de algunas tiendas en Brooklyn. El matrimonio duró diez años pues su marido murió en 1949.  Hillis, que llegó a ser editora asistente de Vogue, era hija de un pastor congregacional y estudió en un colegio para señoritas en New Jersey. Después del éxito de este libro escribió otro dedicado a los negocios que podía emprend

Hombres solos, hombres solitarios

Presumes que eres la ciencia y yo no lo entiendo así porque siendo tú la ciencia no me has comprendido a mí. (Soleares. Juanito Mojama) ✿✿ En los tiempos del Oeste americano, que tanta literatura ha creado y, sobre todo, tanto cine, los hombres cargaban sobre sus hombres el peso de la valentía. Ser cobarde era un oprobio. Ningún cobarde podía sacar adelante a su familia, ni mantener sus tierras, ni vivir con dignidad. Pareciera que la valentía era la moneda de curso legal. Y, sin embargo, el cine nos cuenta que los valientes o los dignos eran la excepción. Más bien hombres solos, a veces también solitarios, que, llegada la hora de la verdad, se encontraban en la más estricta y descarnada soledad. Los guionistas de los westerns eran, como se ve, grandes conocedores de la naturaleza humana, bastante más que la propia señorita Marple que decía siempre, comparando a la gente que conocía con la de su pueblo natal Saint Mary Mead, que "es la misma en todas partes