Entradas

Mostrando entradas de junio, 2010

Ese horizonte tan azul

Imagen
A partir de hoy, 30 de junio, este blog se toma un descanso. Sus lectores están ya de vacaciones y es momento de que recarguemos las pilas para el próximo septiembre. Si algún día aparece algo nuevo en el blog, será porque la necesidad de contar cosas es más fuerte que el descanso. Así que, como los niños y las mujeres de Sorolla, vamos a mirar al horizonte más azul, el que nos ha acompañado desde siempre y a pensar en toda esa gente que nos quiere y nos entiende. Vamos a olvidarnos de lo malo y a buscar, en las horas largas y lentas del verano, el bálsamo perfecto para que ese tiempo se quede en nuestra retina cuando llegue el otoño. Días de playa, de sol, de paseos y de charlas. Días de terraza y caminatas. Días de visitas, de familias y amigos. Días de música. Apodaca, Real, Ancha, Carraca, nombres de calles y plazas. Sonidos antiguos. Gente con nombre y apellido que siempre sonríe cuando nos ve. Vecinos y caras del pasado que tienen todos algo que decir y preguntar. Noches de cen

Escribo mi soledad

Imagen
A la memoria de Luis Caballero Cuando Lorca despidió a Sánchez Mejías con esa elegía insuperable ( tardará mucho tiempo en nacer/ si es que nace/ un andaluz tan claro/ tan rico de aventura) , nos dejó escritas las palabras que mejor pueden expresar el sentimiento de pérdida por la gente irrepetible, la gente que no solamente vive una vida para sí mismo, sino que irradia a los demás tantas cosas que su misma existencia nos da calor. Por eso ahora no tengo que inventarme versos, pues ya están escritos, pues ya se escribieron, para Ignacio, para ti, Luis. No nos lo habían dicho, pero la soledad era esto. Ver cómo se marchan todos aquellos que te han conocido de niño, ver cómo cambian y desaparecen los paisajes que viviste, en los que jugaste y sentiste. No te haces mayor, te quedas solo. La soledad es la ausencia, el vacío, el frío hueco que dejan las presencias que nos alumbraron. Ver cómo te conviertes en huérfano. La orfandad es la soledad más grande de todas. Y saber que tus maest

No estás solo

Imagen
Palomas En la plaza queda solamente un charco. Un único charco, redondo, profundo, en el centro de la plaza, rodeado de jardines y de cacharritos para que jueguen los niños. En ese charco están hoy las palomas, cinco o seis, oscuras y leves, formando un corro que se asoma al agua. Las palomas están bebiendo el agua de la lluvia que la plaza conserva porque un error de construcción hace que este charco sobreviva a los cielos secos. Las palomas no saben que las miro. Andan a su aire, nunca mejor dicho, vuelan, se esconden, se arrastran, se posan… Estas palomas son las mismas que corretean los niños tímidos en los recreos de los colegios. Hay colegios en los que las palomas tienen presencia todo el año y, cuando los niños salen al recreo, siempre hay alguno, un niño tímido y solo, que las corretea, que las persigue, que las espanta jugando. Ese niño juega con las palomas y así no puede decirse que esté del todo solo. Una vez un niño jugaba en el recreo con las palomas, un día tras otro

De arte

Imagen
Se escucha un cante Gregorio era un niño ambulante, el hijo de unos temporeros que iban de un lado para otro, una especie de gente del circo, pero peor, porque en el circo la gente parece muy contenta, van en grupo y tienen profesores que alternan con los payasos y los trapecistas. Esto era otra cosa. Sus padres eran buena gente y trataban de que Gregorio aprendiera cosas, las más importantes, leer, escribir y las cuentas, para que no le engañaran. Pero era muy difícil. Porque Gregorio acudía a recoger la fresa, a la vendimia, a la recolección del algodón, a la recogida de la aceituna, a la quema del ramón, en fin, Gregorio sabía más de geografía y de cultivos que siete maestros juntos. Así que, un día de septiembre, Gregorio llegó, con catorce años, al colegio de los pinitos. Y lo metieron en una clase de octavo de EGB, que ya ni existe eso. Ésta era una clase bastante peculiar. Los niños estaban aprendiendo muchas cosas y, entre ellas, estudiaban el flamenco. Aunque pueda parecer

Eterna seducción

Imagen
Como la mayoría de vosotros he leído Ana Karenina muchas veces y siempre, al acabar de leerla, tengo la impresión de que algo se me escapa. Alguien se me escapa. Lo mismo me ocurre cuando leo otros libros, a Edith Warton, a Lawrence, a Clarín, a Jane Austen... Creo que esta mañana de sábado he entendido qué es aquello que aparece en el fondo del libro, en el mosaico de personajes que lo conforman, y que se escapa de las manos, se evapora su esencia, se convierte en el gran desconocido: es el hombre. Los hombres de cada uno de estos libros, los hombres de "ellas", los causantes de todo, las víctimas quizá, son muy parecidos. Una vez vi una serie de televisión sobre Ana Karenina y allí estaba él, mucho mejor representado que en cualquier adaptación o película. Por desgracia, no recuerdo su nombre, ni quién era. Solamente sé que él sí era el Conde Bronsky, que desencadena la pasión, el torrente que conducirá a Karenina al caos. Es el "teniente francés" de esa película

Cosas del Far West

Imagen
El milagro de los pinos El patio de recreo era enorme, gigantesco. Estaba cercado de una valla de alambre, provisional, que dejaba ver el campo alrededor y las casas que ya empezaban a construirse y que, andando el tiempo, lo rodearían completamente. En el patio no había sombra, el sol caía de plano, únicamente aliviado en la zona del porche, estrecha y alargada. Por eso, los niños decidieron que había que plantar árboles, pues ese barrizal les resultaba poco atractivo para jugar, incluso no eran capaces de recorrerlo entero ni mucho menos llegar hasta el final, a la zona en la que quedaban todavía restos de la obra de construcción, ladrillos rotos y piedras sueltas. Fueron los niños los que dijeron a los maestros que ese patio sin árboles les parecía muy triste y además no les dejaba pasear ni jugar a gusto, pues el sol era muy molesto durante muchos meses del año. Así que, de acuerdo con algunos maestros, buscaron en un vivero cercano unas bolsitas con pinitos para plantar. Todo

Historia de un valiente

Imagen
Un escalofrío recorrió mi cuerpo cuando vinieron a darme el aviso de que estabas muerto (Seguiriya de José Luis Rodríguez Ojeda) Los hombres que luchan toda la vida: esos son los imprescindibles. Lo dijo Bertold Brecht y yo lo suscribo para Luis Caballero Polo, que acaba de morir en nuestro Aljarafe. Fue poeta, actor de cine, cantaor de flamenco, maestro de ceremonias del Hotel Alfonso XIII, lorquiano hasta la médula, escritor, tertuliano. En esta última faceta impulsó la Tertulia Flamenca de Radio Sevilla, un soplo de aire fresco en las ondas de aquellos sesenta y setenta. También fue un andaluz convencido y en ese sentimiento está escrito su libro premonitorio: "Somos o no somos andaluces", cuando escribir de Andalucía requería valentía e independencia. Luis tuvo una infancia feliz y una adolescencia imposible. En su pueblo natal de Aznalcóllar, tuvo la suerte de pertenecer a una familia ilustrada, dentro de su humildad. Pero la guerra segó sus ilusiones y tuvo que pa

Gente muy importante

Imagen
Dedicado a Juan José, Juan Eduardo, Juan Diego, Juan Ortiz, Juana Pérez, en la antesala de la noche de San Juan. Y a la memoria de Juan Palma. Las rosas de Francisco ¿Qué pasa con las rosas? ¿Quién arregla estas rosas que siempre tienen la misma frescura? ¿Quién prepara los setos de flores, retira las hojas secas, limpia los arriates y ofrece siempre esta imagen de blancura? El conserje del colegio se llama Francisco. En él descansan la mayoría de las tareas que hacen aquí la vida más agradable. Francisco nunca tutea a los maestros, ni aún a los más antiguos. Hace siempre su trabajo en silencio, despacio pero con firmeza, omnipresente en las dificultades, atento a que nada falle, a que todo se mantenga en su sitio. Nos conoce a todos. Sabe de nuestros defectos y virtudes, como un observador imparcial y silencioso. Distingue nuestras voces en medio del barullo y hace siempre al hablarnos una pequeña inclinación de cabeza. Sin Francisco, el colegio no sería el mismo. No tendría esta

Memoria de un poeta

Imagen
Esta imagen de Berthe Morisot, en la que aparece una madre mirando pensativa a su hijo que está en la cuna, servirá para ilustrar lo que quiero contaros acerca de un libro y del poeta al que se dedica. Se trata de Rafael Montesinos y de su biografía, escrita por Alberto Guallart y titulada "Rafael Montesinos. La memoria irreparable" Como todos sabéis, Rafael Montesinos (1920-2005) es un poeta nacido en Sevilla cuya obra está considerada como la más vibrante y completa del panorama poético sevillano desde Luis Cernuda. Como Cernuda, también Montesinos vivió en el exilio, si no político, si impulsado por motivos ajenos a su voluntad, la ruina económica de su familia. Residente en Madrid desde los veinte años, Montesinos siempre se consideró un sevillano en el exterior, pero no al modo frívolo en que, a veces, nuestra tierra y su gente se presentan al mundo, sino de una manera exquisita, finísima y plagada de elegancia, como era él mismo. Esta biografía no es de reciente

Un autor consagrado

Imagen
La última noche en Twisted River Irving, John Corre el año 1954. La vida en el aserradero de una explotación forestal al norte de New Hampshire no resulta fácil y las desgracias están a la orden del día. Una noche, Dominic Baciagalupo, el cocinero del aserradero, y su hijo Danny, de doce años, se ven obligados a abandonar apresuradamente el lugar cuando Danny, en un fatal accidente, mata a la novia de un alguacil llamado Carl. Dominic y Danny inician entonces una extenuante huida, pues Carl, en su afán de venganza, los perseguirá primero hasta Boston, luego hasta Vermont e Iowa, y finalmente hasta Canadá. En cada ciudad a la que lleguen, padre e hijo se verán obligados a adaptarse a las costumbres y personas del lugar, a inventarse una nueva identidad... Sin darnos tregua, peripecia tras peripecia, John Irving nos sumerge de lleno en la vida estadounidense durante las últimas cinco décadas del siglo xx. (1001 libros).

Relatos oscuros y vidas gastadas

Imagen
La Editorial Impedimenta, de la que ya hemos hablado en otras entradas de este blog, lanza dos novedades de cara a este verano que no logra traernos el calor y las noches junto al río. Igual que algunos directores de cine, algunos actores o escritores, avalan con su nombre la calidad de sus trabajos, la Editorial Impedimenta ha conseguido, al menos para mí, convertirse en un aval de las cosas que publica. Libros especiales, minoritarios, pero de calidad. He aqui sus dos nuevas obras en el mercado, que os recomiendo si queréis que este verano haya en vuestras lecturas un poco de todo: El mes más cruel, de Pilar Adón, es un conjunto de catorce inquietantes relatos, que se introducen con un prólogo a cargo de la experta en Literatura Marta Sanz. La autora de este libro no es ya una promesa, sino una realidad de nuestra narrativa contemporánea. La técnica del relato es muy difícil y la crítica ha saludado con grandes aplausos este conjunto de historias que nos hacen pasar de la angusti

El mejor Muñoz Molina

Imagen
Para mí el mejor Muñoz Molina (Antonio, claro) está en sus artículos. Como éste, que publica hoy Babelia, el suplemento cultural de El País y que se titula "Henri Rousseau, el inocente". En él se habla de Arte, pero no solamente: Tal vez Henri Rousseau era una de esas personas inocentes y sabias de las que se ríen los demasiado listos. Los demasiado listos se creen excepcionales, pero en realidad abundan tanto que son un aburrimiento. El excepcional de verdad es el sabio inocente, el original que no sabe que lo es, el que aparece y no se sabe de dónde ha podido salir, de qué manantial ha brotado su talento. He tenido la suerte de encontrarme en mi vida con algunos sabios, y en todos ellos he podido advertir un grado de inocencia, no incompatible con la astucia, incluso con la socarronería, pero sí con el cinismo. Sabios cínicos o sabios enterados no he conocido a ninguno. Y cuando digo sabios no quiero decir eruditos, aunque algunos lo son o lo eran, sino gente que hac

Balance de Almanaque

Imagen
El Proyecto Almanaque nació con el objetivo de impulsar la lectura entre nuestros alumnos, a través del trabajo con textos que, además, sirvieran como apoyo para trabajar en el aula la expresión oral. Una veintena de profesores de distintas materias se sumaron al mismo y lo han llevado a cabo, con mayor o menor regularidad, durante este curso escolar que ahora está ya a punto de acabarse. Tras finalizar el trabajo con los alumnos en lo referente a los textos, ha venido la evaluación del proyecto, realizada tanto por los propios alumnos como por los profesores. En esa evaluación se trata de ver la idoneidad del texto elegido y su utilidad para los objetivos propuestos. De todos estos cuestionarios de evaluación tomaremos nota. El Proyecto Almanaque del curso próximo nacerá de la mejora de éste, teniendo en cuenta todas las aportaciones que se han realizado y que llegarán todavía, hasta el final de curso. Ha sido un empeño sencillo pero que pretende tener continuidad y ya estamos dándol

Saramago

Imagen
Los informativos han traído la noticia de la muerte de José Saramago, escritor, a los 87 años de edad. Un 16 de noviembre nació en Mora en Azinhaga (Ribatejo, Portugal) y en 1924 se trasladó a Lisboa con su familia. En 1929, al inscribirse en la escuela primaria, se descubrió que, por error, se incluyó en su certificado de nacimiento el apodo familiar, Saramago, como apellido. De esta forma, José se convirtió en el primer Saramago de la familia Meirinho Sousa. En 1933 su madre le regaló su primer libro, O Mistério do Mohíno , (The Mystery on the Moor) de Joseph Jefferson Farjeon. Las dificultades económicas por las que pasó su familia lo privaron de una educación esmerada, por lo que puede considerarse un autodidacta, que tuvo diversos trabajos antes de poder dedicarse a su vocación: la literatura. Sus libros, muy numerosos, son muy conocidos y vendidos, sobre todo a raíz de que, en 1998, se le concediera el Premio Nobel de Literatura. Desde 1993, ya casado con la periodista sevillana

Internet, niños y jóvenes

Imagen
El SOL (Servicio de Orientación a la Lectura) tiene siempre buenas recomendaciones sobre literatura dirigida a toda la familia. En esta ocasión he encontrado una serie de libros que pueden ayudar a los padres (y también a los profesores) a prevenir los "peligros" de Internet, algo que todos hemos de tener presente, pues la RED mal empleada es una jungla que nos acecha. El título del primer libro, el que aparece como central en la recomendación es: Protege a tus hijos de los riesgos de Internet y otras tecnologías y sus autores se llaman Juan F. Marcelo y Eva Martín. Lo ha publicado la editorial Anaya, en su colección Multimedia. Veamos el resumen que aparece en SOL: Internet ya forma parte de la vida cotidiana, su uso se extiende cada vez más y sus ventajas son múltiples. El acceso a la red por ocio o como complemento escolar es cada vez más habitual, incluso entre los más pequeños. Son sobre todo estos últimos los más vulnerables a los riesgos y peligros de la red, aunqu

Una historia real

Imagen
Hawai-Bombay Las niñas se vistieron de nativas. Llevan faldas de vistosos colores, cintas en la cabeza y collares al cuello. Las madres han cosido las ropas y han ensartado las cuentas de los collares. Los niños llevan un peto de colores y una lanza de plástico, que sólo hace cosquillas. Durante días estuvieron ensayando al son de esa música de moda. Todos, sin excepción, se balanceaban al compás de “Mecano” y canturreaban la canción en voz baja. No hubo selección. No dijimos: “los que sepan bailar, los que no tengan vergüenza, los que quieran salir…” No. Todos los niños, cuarenta, saltaron al escenario para recibir el aplauso de sus madres y de sus abuelas. Todas sonreían. Miraban a los niños con las caras pintadas y las grandes argollas en las orejas y sonreían. Estaban felices y algunos niños, que no sabían leer bien y que tenían la letra torcida y llena de formas irreconocibles, rieron también y tuvieron el premio de verse, sobre el escenario, moviéndose con esa música tan espec

Del rosa al amarillo

Imagen
Me preguntas por qué me demoro en los bosques, enredado en las huellas de las horas perdidas. No sabría decirte qué me retiene en ellos, si fuera la paciencia de los líquenes, el rubor contenido de las bayas o la revelación de aquellos días en los que fuimos hijos de la niebla, seguidores del fuego que sólo por nosotros encendían los dioses. O esa forma que tienen las hojas amarillas de recordar tus manos. O esa ocasión de verme sin ti, contigo a solas, decantando las sombras lentamente hasta obtener el néctar de la luz... Los labios de la tarde sonriendo entre un rumor de otoño estremecido. ( Poema de Carlos Aganzo)

Luisa

Imagen
Durante muchos años, no recuerdo cuántos, Luisa ha compaginado su tarea de profesora en nuestro Instituto con el trabajo en la Biblioteca. Organizar una Biblioteca no es poca cosa y requiere dar muchas puntadas. Es un trabajo lento, para el que hace falta paciencia y tino. Un trabajo quizá oscuro porque casi no se ve. Uno va a buscar un libro y, milagrosamente, aparece recogido en el ordenador, de forma que es fácil encontrarlo. El libro tiene su tejuelo que indica dónde está y cómo puede hallarse entre el montón de libros que tenemos. Como os digo, una tarea lenta, paciente, sencilla pero imprescindible. Durante muchos años Luisa ha estado haciendo esta tarea. Estos días de Junio remata sus últimas puntadas al gran mosaico de los tejuelos, porque, pronto, Luisa se jubila y deja el Instituto, sus clases de Lengua y sus tareas de Biblioteca. Además de ser persona cuidadosa en su trabajo, Luisa es una gran lectora, porque, aunque no lo creáis, uno puede ser profesor de Lengua sin ser le

Ancianos

Imagen
El Jurado del Premio Príncipe de Asturias de las Letras ha decidido no dar el premio a Ana María Matute, una de nuestras escritoras más veteranas y que representa, junto con otros nombres, la plenitud de la ancianidad porque, llegado el tiempo en el que el almanaque cae diariamente con la lentitud de un ocaso, todavía el corazón y la cabeza mantienen el latir diario de las cosas, sin que la desmemoria, la niebla del olvido o el abandono, mermen la capacidad de imaginar, de sentir, de pensar. Esos escritores ancianos, algunos de los cuales, como Francisco Ayala, desaparecido recientemente, consiguieron cruzar la frontera de los cien años, como un árbol que tuviera las raíces bien amarradas a la tierra, tienen la inmensa suerte de no ser víctimas de la soledad y del desconsuelo. El final de sus vidas no se parece al de esos otros ancianos que malviven en una residencia clandestina y que ven, en el mayor desamparo, que, cuando la residencia se cierra por sospechas de malos tratos, nadie

Intensidad

Imagen
En las doscientas dos entradas que tiene este blog todavía no he hablado de un escritor y de una obra que me acompaña desde hace años. Es un escritor que no conoce mucha gente (el otro día, en una conversación con dos compañeros a quiénes tengo por personas formadas y cultas, me di cuenta de ello). Creo que es un escritor es poco y mal conocido, además de mal interpretado. Porque algunas de sus obras han sido trasladadas al cine con una lectura errónea, superficial y en busca de la comercialización más banal. El autor, uno de mis autores, se llama David Herbert Lawrence, para el mundo de las letras D.H. Lawrence. Nacido en 1885 en pleno proceso de industrialización del Reino Unido, su país de origen, la obra de Lawrence persigue la perfección técnica, en un lenguaje plagado de poesía, de simbolismo y de belleza formal. Es verdad que las traducciones, incluso las que son muy buenas (como las de Alianza Editorial) nunca te dan el verdadero pulso de las palabras (y es en estos momentos

Desayuno sin diamantes

Imagen
Me gustas cuando dices tonterías, cuando metes la pata, cuando mientes, cuando te vas de compras con tu madre y llego tarde al cine por tu culpa. Me gustas más cuando es mi cumpleaños y me cubres de besos y de tartas, o cuando eres feliz y se te nota, o cuando eres genial con una frase que lo resume todo, o cuando ríes (tu risa es una ducha en el infierno), o cuando me perdonas un olvido. Pero aún me gustas más, tanto que casi no puedo resistir lo que me gustas, cuando, llena de vida, te despiertas y lo primero que haces es decirme: «Tengo un hambre feroz esta mañana. Voy a empezar contigo el desayuno». (Poema de Luis Alberto de Cuenca)

Nuevos títulos para el tiempo que se avecina

Imagen
VIAJES POR EL TIEMPO Y OTRAS PERPLEJIDADES MATEMÁTICAS Quien haya dicho que las matemáticas son aburridas es porque no conoce la obra de Martin Gardner , maestro del ingenio, los juegos y problemas. Divulgador científico y filósofo de la ciencia, Gardner se hizo conocido gracias a su columna mensual Juegos matemáticos, que se publicó en la revista de divulgación científica Scientific American entre diciembre de 1956 y mayo de 1986. Durante esos treinta años, sus lectores aprendieron acerca de los principales temas y paradojas de la matemática moderna, como los viajes por el tiempo, los tangrams, las máquinas de composición musical, el arte anamórfico, el problema de la cuerda de goma, el poliedro de Császár, los mosaicos, los mapas, las figuras geométricas, los números de Catalan, los juegos con la calculadora. Viajes por el tiempo y otras perplejidades matemáticas reúne algunos de los mejores problemas y juegos matemáticos del autor. Se trata de un compendio de desafí

Libros contra fracaso

Imagen
Hace unos días me despedí de mis alumnos recordándoles que, en la Plaza Nueva de Sevilla, estaba instalada la Feria del Libro. Les pedí que guardaran un poco del dinero de fin de semana para comprarse un libro en la Feria. Un libro, el que fuera, alguno que les hubiera recomendado un amigo, o que aparezca en nuestro blog de biblioteca o en los expositores de novedades del instituto. Mis alumnos son muchachos normales, algunos estudiosos y otros menos; algunos con expectativas de futuro y otros resignados ante lo que puede venir. Pero todos ellos conservan intacto el asombro de la adolescencia, esa interrogación constante ante las cosas, que les hace enfurruñarse y preguntarse mil veces por qué, por qué, por qué… Algunos de estos niños no recordarían mi recomendación; otros la ignorarían y la juzgarían como inocente, pero, seguramente, varios de ellos pasearían por la Feria, removerían los libros en las casetas y, al menos así lo espero, hallarían algo que va a cambiarles la vida. Porq

Lágrimas

Imagen
Rafa Nadal acaba de ganar su quinto trofeo Roland Garros. Cuando el partido ha terminado, Rafa se ha sentado a llorar. ¿Descarga de adrenalina? ¿Tensión? ¿Sufrimiento? ¿Alegría contenida? Más tarde, un periodista le ha preguntado cómo pensaba celebrar el triunfo, que le volverá a colocar, en unas horas, como el número 1 del tenis mundial. Este ha sido el diálogo, más o menos: ¿A qué se debe este nuevo triunfo?- pregunta A que hemos trabajado bien y duro-respuesta ¿Cómo piensas celebrarlo?- pregunta Entrenando mañana para el torneo de Queens- respuesta. Nuestros alumnos, que tienen en los deportistas de élite a algunos de sus ídolos, bien podrían reflexionar (y nosotros ayudarles a que lo hagan) sobre lo que significa el esfuerzo, el trabajo y la lucha para conseguir el éxito y el triunfo. También, de paso, sobre las palabras de Nadal: el uso del plural para hablar de lo que ha conseguido. Esto siempre me llama la atención, cómo estos grandes del deporte siempre usan el plural para h

Lo peor de las cosas malas de la gente mala es el silencio de la gente buena

Imagen
La muchacha del cuadro (que pintó Matisse) parece muy desconcertada. O, quizá, asustada. Confusa. Preocupada. Triste. Extrañada. Absorta. En ese extraño interior, a través de cuya ventana abierta se ve el mar y una solitaria planta que nace no se sabe dónde (pues lo mismo puede ser una maceta, que la rama de un árbol que emerge), la muchacha nos mira haciéndose algunas preguntas. El pintor nos engaña. Coloca a la muchacha en una bonita habitación, con cortinas de flores, paredes de papel pintado y mesas de cristal en las que se ofrecen flores en un jarrón. Pero la muchacha no parece concordar con ese paisaje y tiene una expresión dudosa. Es como si (algo imposible) Matisse hubiera visto "Psicosis" la película de Hitchcock en la que también nos engañan, porque todos esperamos que la "estrella" Janet Leight se mantenga viva durante toda la película (para eso es la protagonista ¿o no?) y, de pronto, se le ocurre ducharse y dejarse matar por quién lo sabe. La cara de

Camilla vuelve con el crimen

Imagen
Dedicado a los habitantes de la casa que perdió su jardín. Si tenéis, como yo, hijos adolescentes, sabréis quién es Camilla Läckberg y conoceréis, al menos de verlos por casa, sus tres libros anteriores a éste: La princesa de hielo, Los gritos del pasado y Las hijas del frío. Esta escritora sueca, nacida en 1974, es una muestra más del auge de la novela nórdica, que, surgida del frío, ha conquistado los corazones de muchísimos lectores en todo el mundo con sus historias de intriga y misterio, protagonizadas por Erica y Patrick y situadas en su pueblo de la infancia, de nombre impronunciable. Resulta curioso el auge de los escritores nórdicos, que ha llevado a que se dedique a ellos la última Feria del Libro de Madrid, por ejemplo. Puede parecer que a los lectores les van a resultar áridos y desconcertantes los nombres y los sitios que recrean, pero, al final, una buena historia es una buena historia y tanto Stieg Larsson, como Ässa Larsson y Camilla Läckberg son, ahora mismo, autor

Despedida: cómo fue

Imagen
Ya sé que hace mucho tiempo y que, a lo mejor, lo que voy a contar no se puede trasladar al día de hoy. Pero siempre que llega el momento en el que se van del centro los alumnos de segundo de Bachillerato, ese momento de las notas, de ver qué pasa, me recuerdo a mí misma, en los pasillos del inmenso Instituto Isla de León, esperando que el Jefe de Estudios, que era también nuestro magnífico, recordado, admirado profesor de Arte Don Francisco Pedrote, pusiera las notas en el tablón. Me veo allí, perfectamente, con mis amigas, tres o cuatro, y también con dos o tres chicos, Fernando Rubio, Rafael Sestelo, Joaquín Arbolí, todos esperando a que Paco Pedrote saliera de la reunión de las notas. Veo que Pedrote pasa por nuestro lado y yo le pregunto: ¿He "pasado"? Y él me contesta, sin darle importancia. "Claro, eso estaba claro". Seguramente quería decir que no se habían detenido conmigo a dilucidar una y otra vez qué hacemos con ella. Porque, como otras personas, estab