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Pensar tiene premio


Esta noticia de El Mundo digital, recogida ahora mismo, nos trae al blog a dos personalidades de la vida intelectual internacional:

Los sociólogos Alain Touraine y Zygmunt Bauman son los nuevos premiados en la categoría de Comunicación y Humanidades de la Fundación Príncipe de Asturias, que reconoce así dos de las voces más atentas a describir los cambios de nuestra sociedad. Bauman y Touraine, que no tienen más relación profesional que el interés por algunos temas levemente comunes, toman así el relevo de otros premiados como Tzvetan Todorov.
Esta misma mañana, el Alain Touraine explicaba a EL MUNDo.es que recibe con "satisfacción y serenidad" la noticia del Príncipe de Asturias. Satisfacción porque el premio demuestra su peso en la cultura hispanoamericana. Y serenidad "porque a los 84 años no puede decirse que pueda cambiar una carrera".
El comentario ilustra a la bonhomía y a la ironía del sociólogo, aunque es cierto que Touraine interpreta el galardón como la prueba de que su obra "tiene más repercusión en España y en Latinoamérica que en la propia Francia".
Las razones de esa paradoja estriban, a su juicio, en que no ha participado de las corrientes dominantes. Ni la postmarxista ni la estructuralista. De hecho, Alain Touraine se considera un pionero de las ciencias sociales en cuanto concierne a la prioridad del individuo.
"Cuando yo empecé no había nada. Me sentía como un 'cowboy' en el Far West. Después he ido avanzando y dándome cuenta de la importancia que tenía la experiencia, la práctica, en las experiencias sociológicas. Las he vivido desde dentro, y no sólo desde la teoría. Estuve enfrascado en el Mayo del 68, en el movimiento polaco Solidaridad, como lo ahora estoy en la reacción de la juventud iraní frente al régimen".
Le sorprende a Touraine que la categoría del premio sea la de Comunicación y Humanidades. Hubiera entendido más razonable el ámbito de las Ciencias Sociales, pero su punto de vista no es tanto un reproche como un actitud tolerante respecto a la multidisciplinaridad.
"Al fin y al cabo, las Ciencias Sociales y la Historia, que son mis ámbitos predilectos, se han introducido en las Humanidades", explicaba Touraine. Conoce bien al sociólogo Zygmunt Bauman. De hecho, acaban de participar en Estambul en un congreso, aunque ni el uno ni el otro sabían o sospechaban que iban a emparentarlos los premios Príncipe de Asturias.
"No tengo mucho que ver con él. Compartimos la misma generación, aunque yo soy bastante más radical en cuanto concierne a la idea de la descomposición de la sociedad".

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