Ir al contenido principal

La poesía de la música



Una ROSA es una ROSA

Una de mis profesoras de Francés del Bachillerato (se llamaba Lilina, era francesa, alta, guapa y elegantísima) usaba en sus clases las canciones de Salvatore Adamo. Ya sabéis, al menos los aficionados a la música francesa, que es un cantautor italo-belga (aunque cantaba siempre en francés) de enorme éxito, que conserva todavía en esos países, aunque en España no esté de actualidad. Más bien es un clásico, como clásicos son también algunos de sus temas: Mis manos en tu cintura, Inch Allah, Cae la nieve, La noche, etc.
Era un estupendo sistema para aprender el idioma utilizando algo que era de nuestro interés. Así que, como vemos, siempre ha habido y los habrá profesores innovadores, profesores que dan un paso adelante con imaginación, fantasía, ilusión. Son los profesores a los que les gusta enseñar y por ello mismo aquellos con quienes mejor se aprenden.
Hay, ahora mismo, profesores, que trabajan la Lengua Castellana y las lenguas extranjeras utilizando canciones o poemas. Vamos a centrarnos en los primeros. Las canciones (que son en muchos casos, cuando tienen calidad, verdaderos poemas sonoros) son un elemento muy cercano a los alumnos y, por eso mismo, enseñarles a través de ellas puede resultar útil y gratificante. La música es una maravillosa herramienta para el aprendizaje, además de un conocimiento en sí mismo (aunque, en este último aspecto, no nos vamos a parar ahora mismo).
Supongamos que un profesor toma letras de canciones de artistas como Joan Manuel Serrat, Carlos Cano o Luis Eduardo Aute. Encontrará un enorme vivero de posibilidades, todas ellas interesantes y, además, una buena predisposición por parte de su alumnado. Hay muchos otros intérpretes y grupos con temas musicales que son susceptibles de ser usados para aprender a leer, recitar, pronunciar, para dominar el lenguaje, en suma, que es de lo que se trata.
De todos ellos me gustaría comentaros algo más de Luis Eduardo Aute. Sus canciones tienen enormes posibilidades porque son muy variadas y tienen una poesía especial. Me parece un autor muy interesante para trabajar con él en el aula, independientemente de la edad de los alumnos ya que, dentro de su producción artística, tiene un poco de todo.
Hay muchas experiencias prácticas que nos indican lo valiosas que son las letras de las canciones para acercar a nuestros alumnos al lenguaje. Al fin y al cabo, se trata de que se familiaricen con lo que significa palabra y el contexto, algo que se puede lograr utilizando medios diversos. La ventaja de la música es que entra maravillosamente porque el sonido es un aspecto añadido que hace más fácil entender y asimilar los secretos del lenguaje.

Entradas populares de este blog

"Tú eres buena, tú eres lista, tú eres importante"

(Aibileen Clark con la niña a la que cuida, Mae Mobley Leefolt en Criadas y señoras, 2011) Una frase puede valer tanto como un tratado. La mayoría de los que escriben darían oro por una buena frase. Las frases son como las ideas: lo más difícil de hallar, lo más fácil de plagiar y lo más duradero. Una buena frase representa un logro para el que la escribe o pronuncia. Detrás de una buena frase siempre hay una idea valiosa. Y, además, una buena frase te hace pensar en cuestiones que merecen la pena.  La película Criadas y señoras (The Help, 2011, de Tate Taylor) incluye esta frase en boca de la criada negra de la niñita blanca: "Tú eres buena, tú eres lista, tú eres importante" . La criada negra no ha estudiado psicología pero ha criado ella sola a diecisiete niños. Todos ajenos. Todos blancos. Resulta incongruente cómo en esta película ( y supongo que también en la realidad que retrata) las mujeres blancas dejan a sus preciosos hijos blancos en manos de criadas

"El placer de vivir sola" de Marjorie Hillis

Para quienes piensen que este es un libro más de esos de autoayuda que nos tienen cercados hace tiempo basta fijarse en el año de su publicación original, 1936. Marjorie Hillis (1889-1971) es una pionera en todos los sentidos. Su trabajo en la revista Vogue la puso en contacto con mujeres que, como ella, llevaban las riendas de su vida. La publicación del libro obtuvo un enorme éxito. Es verdad que ella terminó saliendo del círculo de solteras independientes a las que iba dedicado: se casó en 1939. Pero eso no significa nada, salvo que esperó a casarse el momento en que encontró al hombre adecuado. Este resultó ser Thomas Henry Roulston, viudo y propietario de algunas tiendas en Brooklyn. El matrimonio duró diez años pues su marido murió en 1949.  Hillis, que llegó a ser editora asistente de Vogue, era hija de un pastor congregacional y estudió en un colegio para señoritas en New Jersey. Después del éxito de este libro escribió otro dedicado a los negocios que podía emprend

Hombres solos, hombres solitarios

Presumes que eres la ciencia y yo no lo entiendo así porque siendo tú la ciencia no me has comprendido a mí. (Soleares. Juanito Mojama) ✿✿ En los tiempos del Oeste americano, que tanta literatura ha creado y, sobre todo, tanto cine, los hombres cargaban sobre sus hombres el peso de la valentía. Ser cobarde era un oprobio. Ningún cobarde podía sacar adelante a su familia, ni mantener sus tierras, ni vivir con dignidad. Pareciera que la valentía era la moneda de curso legal. Y, sin embargo, el cine nos cuenta que los valientes o los dignos eran la excepción. Más bien hombres solos, a veces también solitarios, que, llegada la hora de la verdad, se encontraban en la más estricta y descarnada soledad. Los guionistas de los westerns eran, como se ve, grandes conocedores de la naturaleza humana, bastante más que la propia señorita Marple que decía siempre, comparando a la gente que conocía con la de su pueblo natal Saint Mary Mead, que "es la misma en todas partes