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Edna O'Brien: Una lectura doméstica

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Una vez descubrí que uno de mis apellidos maternos procede del condado de Clare, en Irlanda, el mismo en que nació Edna O'Brien . Quizá de ahí viene mi querencia por esta tierra y por sus escritores. Nadie sabe nunca lo que esconde la historia ni el legado que dejan los antepasados. Puede que ese O'Galbean que aparece en nuestro árbol genealógico fuera también escritor o, al menos, entendiera de nubes y de pájaros.  En la portada de "Las sillitas rojas" , la muchacha de rebeca roja parece despedirse de aquello o quizá tiene la intención de retroceder sobre sus pasos y volver a su tierra. Edna O'Brien no volvió a su tierra para quedarse y yo tampoco. El condado de Clare tendrá que pasar sin ella, aunque intentó comprarse allí una granja parecida a la de su infancia, sin lograrlo. El sabor a tierra te queda en las manos a pesar del tiempo , piensa ella. Eso y los vientos, esa circunstancia peculiar que define los territorios. Los escarpados acantilados sobre el ma

Un paseo por los páramos

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Este libro de Atalanta es una joya. Se trata del estudio que Winifred Gérin hace sobre los Brontë , su mundo, su paisaje, sus referencias, con especial incidencia en Emily . Sin embargo, no es posible entenderla aislada y por eso el resto de hermanos también aparecen y de forma intensa. Por eso se analiza el mundo imaginario de "Gondal" , los paralelismos con "Cumbres Borrascosas", la vida en los páramos de Haworth y todo ese extraño, estremecedor y, en ocasiones, terrible mundo en el que desarrollaron su creación los hermanos.  Podían haber sido los protagonistas de una novela victoriana, con su misterio, sus luchas, sus conquistas, sus ocultaciones...pero fueron las mentes que idearon unas historias y unos personajes que se imbrican en el tiempo como si de realidades se tratara. Es ciertamente difícil disociar el tiempo histórico con el engranaje cultural que lo soldó y, desde luego, en ese engranaje están los Brontë por derecho propio. Elizabeth Gas

"Por qué el agua del mar es salada" de Brigitte Schwaiger

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  Por qué el agua del mar es salada Brigitte Schwaiger Traducción y epílogo de Virginia Maza Editorial Contraseña 133 páginas Ilustración de la cubierta de Elisa Arguilé Primera edición abril de 2022 Publicación original de 1977 Una muchacha joven, la abuela, la madre, el padre, se afanan en arreglarse para salir a sellar el compromiso matrimonial de la chica. Pero ella no quiere casarse. Se lo ha comentado incluso al novio, pero ha sido inútil. Quiere dejarlo para otro momento, pensarlo mejor. Pero no hay ocasión de pensamientos, lo que hay que hacerlo, hay que hacerlo. Punto. Ese ramalazo de miedo puede significar algo o quizá sea eso simplemente, el miedo, la sospecha de que aquello no traerá nada bueno, que ese hombre no es "el hombre".  Después de eso el libro desenvuelve los detalles del matrimonio como si estuviera deshojando una flor o abriendo una ventana o quitando las capas de una cebolla. Pequeños sucedidos, contestaciones, actitudes, cosas raras. La esposa está s

La cara más oculta de la vida

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  En el debate de la meritocracia no tengo una opinión cualificada. Me temo que, conforme pasan los años, mis opiniones son, en todo, menos cualificadas que antes. En realidad fue la arrogancia de la juventud la que me hizo ver que sabía cosas. He actuado como experto cuando la ignorancia todavía me poseía en grado sumo. Y, al transcurrir los años, voy ganando en invisibilidad y perdiendo en altavoz. Nadie me pregunta lo que opino de las cosas. Soy una sin-opinión de libro. No es que no sepa ni conteste. Es que cada vez me interesan menos debates. Y los únicos que me llaman la atención son aquellos que nadie abre en público. Así que no existen. Hablo conmigo misma por eso. Y esa conversación, ya lo dijo Machado, es imparable. Recorro las horas como si fuera Vivian Maier e intentara atrapar con su cámara la cara oculta de la vida.  Quizá mi afición de ahora a la fotografía tiene que ver con la condensación de las ideas, con ese resumir necesario, porque los discursos largos me cansan y,

"Un guiso de lentejas" de Mary Cholmondeley

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  Un guiso de lentejas. Mary Cholmondeley Título original: Red Pottage Nocturna Ediciones, 2019 Traducción del inglés: Ricardo García Pérez Publicación original: 1899 He aquí la historia de dos amigas jóvenes y solteras , que, a pesar de sus diferencias personales y de objetivos entienden que el mantenimiento de esa amistad es prioritario. Ese concepto de amistad indisoluble es uno de los valores del libro. Implica respeto a las ideas y conductas del otro; implica disponibilidad; implica generosa atención, escucha activa. La otra gran cuestión que el libro plantea es la que se refiere a la elección del destino de cada uno, de la vida de cada uno, tal y como desea vivirla y formularla. No es fácil esa elección, porque la mayoría de las veces no se sabe lo que uno quiere hasta que, quizá ya es demasiado tarde para elegir, o porque hay metas que parecen lejísimas e, incluso, imposibles de conseguir. No solo porque implican esfuerzos personales sino porque la sociedad te pone trabas. No h

"La sociedad literaria del pastel de piel de patata de Guernsey" de Mary Ann Shaffer y Annie Barrows

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Desconocía hasta ahora que las islas del Canal , que forman los archipiélagos de Guernsey y Jersey, habían sido los únicos territorios británicos ocupados por los nazis en la Segunda Guerra Mundial. Esta es una de las cosas que se escapan en los libros de historia. Tampoco sabía que en Guernsey escribió Victor Hugo "Los miserables" . Y, por supuesto, no sabía nada de Mary Ann Shaffer . Es lo que ocurre con los libros. Abres uno y no te imaginas cuántas cosas se van a remover. Ahora mismo no logro recordar cómo he llegado hasta el libro. Creo que sería en una de esas incursiones que hago por las editoriales, mejor dicho, por sus páginas webs. Me decía mi hijo hace un rato que antes se hablaba de "ratón de biblioteca" para designar a alguien que anda perdido en la lectura y encontrando los libros más curiosos en los estantes, pero que ahora habría que usar el título, más actual, de "ratón de internet". Mouse de Internet , para ser más exactos. Él y yo so

"El gabinete de las hermanas Brontë" de Deborah Lutz

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La vida de la familia Brontë es literatura . O, mejor dicho, la literatura era para ellos cosa de familia, un distintivo, una parte de sí mismos. La madre, el padre, los hijos ( María, Elizabeth, Emily, Charlotte, Anne y Branwell) estaban dominados por las palabras y vivían en torno a ellas. En ellos persistía una curiosa voluntad de narrar. Y de escuchar, que es la otra cara de la moneda. Por eso este libro, que parece dedicarse a nueve objetos que marcaron sus vidas, lo que hace en realidad es contar una historia. Porque todos esos objetos adquieren su significado esencial cuando forman parte de la literatura, de su literatura.  Seguramente por eso las heroínas de las Brontë son lectoras y las de Jane Austen (1775-1817) no lo son. Es curioso que se establezcan paralelismos entre ambos universos literarios y personales (también lo hace este libro) siendo que las diferencias entre ellas son tantas. El tiempo histórico en el que viven conforma un telón de fondo tan distinto qu

"Se anuncia un asesinato" de Agatha Christie

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  Se anuncia un asesinato que tendrá lugar el viernes, 29 de octubre, en Little Paddocks, a las seis y media de la tarde. Amigos todos, acepten este último aviso.  Agatha Christie (en la foto) "inventó" no solo a un detective (Hércules Poirot) sino a una pareja de sabuesos (los Beresford) y a una anciana con dotes especiales para el crimen (la señorita Marple). Cuando tienes en tus manos un libro de Christie puedes encontrarte a cualquiera de ellos. Incluso, en ocasiones, la trama se desarrolla sin la presencia de ninguno de ellos o con algún avisado superintendente. En "Se anuncia un asesinato" estamos ante una muestra de "crimen doméstico", de historia en la que todos se conocen, sin extranjeros ni extraños a quienes echarles la culpa y con una investigación sui generis a cargo de Miss Marple, quizá arrebujada en uno de sus chales de lana. Esponjosa.  El argumento no puede ser más ingenioso. En la gaceta del pequeño pueblo Chipping Cleghorn aparece un

Austen viste con muselinas

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(Francisco de Goya y Lucientes. La Tirana. Academia de San Fernando. Madrid, 1788/89) Si lees con atención "La abadía de Northanger" de Jane Austen, recordarás la charla que mantiene el señor Tilney con la señora Allen en uno de los salones de baile de Bath al poco de conocerse. La charla es sobre vestidos y, cómo no, sobre muselinas. La muselina es la reina del vestido en el siglo XVIII europeo y por eso aparece una y otra vez en los libros de Austen, en los retratos de los artistas pictóricos y en todas las recreaciones bien hechas de esa época. Para llegar al estilismo que lucen Elizabeth Bennet, o Elinor Dashwood o Emma Woodhouse, la moda había recorrido un camino interesante. Y ese recorrido tiene tanto que ver con la propia evolución del gusto femenino como con los acontecimientos políticos y sociales, también económicos. La moda no es algo ajeno a la vida, sino todo lo contrario, una muestra evidente de qué somos y cómo vivimos. Por eso resulta tan atractivo d

La arena se doraba con el paso del tiempo

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(Eugène Boudin. Escena de playa) Recuerdas el color de las olas. Se complacían en encontrarse unas y otras sin miedo, con total osadía. Tu padre arribaba a la playa muy temprano y dejaba allí esa preciada carga de las hijas, dos a lo más, casi siempre una, que contemplaban extasiadas el amanecer del mar. Ese mar tenía aire salado. Sin construcciones, sin casas ni bebidas, sin sombrillas, sin casetas de lonas rayadas, ni chiringuitos, ni escaleras, el mar solo, tan solo como esa figura que se sentaba a verlo cada día.  La arena se doraba con el paso del tiempo. Las horas transcurrían limpias de ideas y de mentiras. Todas ellas se escribían con alguna ilusión que nunca llegaría a convertirse en algo. Era la nada sentida y vivida así, frente al mar, azul eléctrico en ocasiones, las más en verde cristalino, grises dorados al caer el mediodía, estallante de luz y de calor incierto. Era el mar y ya tú presentías que un día ibas a echarlo de menos tanto como a su figura, de beige y blanco, co

Alicia Violeta, que salta por los charcos

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  El mapa de los afectos es indescifrable e incomprensible. Todo el mundo debería hallar un hueco en él y, al fin, la creación artística no es sino una forma de mostrar esos afectos convertidos en palabras, en imágenes o en sonidos. A veces hay alguien que conoce, de forma innata y especialmente, los secretos de la emoción, que tienen siempre un lugar señalado en los corazones y cuya sola existencia es motivo de júbilo. Lo expreso demasiado grandilocuente pero puede contarse más sencillo: Alicia Violeta es nuestra niña y su llegada abrió un nuevo capítulo en las vidas de todos. Como una niña de película, como una niña de novela, como una niña de serie de televisión en la que hay una niña que, desde que nace, siempre la alegría. Es la alegría su seña de identidad y su forma de mostrarse al mundo. Es contagiosa por eso. Es permanente. Es cierta.  Cuando era pequeña le gustaba presumir, vestirse con ropas bonitas y de colores, jerseys de rayas comprados en la calle Asunción, pantalones de

Storaro en día de lluvia

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Esta película me ha reconciliado con Gatsby/ Chalamet. Creo que ha contribuido a esta desaparición de la hostilidad (una palabra que suena con aire psicológico de andar por casa) el hecho de que aquí no pareciera el sobrino del dueño de la tienda de chucherías de la esquina. Entre paréntesis, la psicología (incluso la de andar por casa) está presente en la película y también las costumbres de los ricos. Aún más encantadora está Ellen Fanning (cuyo padre tiene muchos bancos) y también Selena Gómez, las dos chicas, una rubia y una morena, de la historia. Aunque hay más. La gente que dice que esto es solo un amasijo de encuentros casuales, de planes no cumplidos y de agua de lluvia transparente y fiel, tendría que pensar en que Nueva York nunca ha presentado esta inusual imagen vintage, tan llena de dorados, de ocres y de ventisca. Hasta el paseo en coche de caballos se estropea con la lluvia...En la foto, Vittorio Storaro ha fotografiado a Selena delante de la ventana de su casa, por

Maneras de destrozar(se) la vida

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  (Dana Andrews, 1909-1992) (Glenn Ford, 1916-2006) (Gloria Grahame, 1923-1981) (Lizabeth Scott, 1922-2015) Esa fotografía en blanco y negro iluminada con haces de luz que convierten en nítidas las expresiones de los héroes y tapan la maldad de los que han renegado de todo. De valores, de familia, de amigos, de todo menos de dinero. Conejitos asustados que nunca ven nada, dice Glenn Ford en "Los Sobornados". El cine negro es esa emocionante aventura en la que entras con precaución, te desenvuelves con miedo y acaba con un esplendoroso final que hace justicia. Siempre tiene una galería de malos que asustan y algunos héroes que conmueven. El cine negro es el cine por excelencia y en sus personajes anida todo lo que los seres humanos pueden sentir o conocer.  Esa galería de películas, de directores, de actores y actrices, es lo mejor que el cine ha creado en sus años de historia. La mayor poesía, la mayor certeza, la mayor plenitud. El cine negro tiene momentos familiares, niños

Los mares de Austen

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Cuando era una adolescente , sabiendo que mi familia por ambas partes era muy extensa y estaba repartida por diversos lugares de España y el mundo, decidí conocerla. Tomé la decisión en plan aventura y una aventura fue porque me permitió encontrar a personas muy especiales y visitar lugares espléndidos. Creo que los adolescentes de ahora mismo tienen menos empuje que aquella jovencita y también más miedo. Pero esa palabra no existía para mí, como tampoco existía para mis amigos de entonces. Algunos de esos lugares que debía visitar estaban junto al mar y para otros había que internarse en paraísos escondidos. A ellos se llegaba en tren, en autobús o en avión. Incluso hubo un viaje que hice en la cabina de un camión congelador que llevaba pescado de Cádiz a Madrid. Había de todo. La ruta del descubrimiento llegaba a Ronda, La Carolina, Madrid, Bilbao, Barcelona, Murcia y saltaba hasta Irlanda, al condado de Clare, y llegaba hasta Italia , a la zona de las Marcas, a Fermo. Otros estad