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La historia de Manydown

 

El 31 de diciembre de 1797, día de la boda entre la prima Eliza y Henry Austen, ya solo quedaban solteras en la familia Cassandra y Jane. George tampoco se casaría nunca, pero no contaba debido a su enfermedad. Ellas tenían en ese momento veinticuatro y veintidós años respectivamente. Dado que a los diecisiete las chicas ya estaban en edad de casarse, puede decirse que el reloj avanzaba peligrosamente para ellas. Esto indicaba que los padres tenían que seguir proveyendo sus gastos, lo que puede considerarse como una carga a esas alturas. Cassandra disponía de recursos propios, con la renta anual que le proporcionaban las mil libras que le dejó su prometido Tom Fowles, muerto en alta mar por unas fiebres cuando navegaba como capellán con la Royal Navy. Pero Jane no tenía ingreso alguno. La vida en Steventon, muy bien organizada y sin escasez, suponía una serie de gastos a los que se añadían los personales de cada una de las hermanas (ropa o viajes por ejemplo). Y el señor Austen estaba cercano ya a la jubilación. 


Las muchachas del entorno con edades similares no solo se habían casado sino que estaban teniendo hijos. Era un tiempo en que los partos numerosos suponían la norma, porque el tema de los anticonceptivos conllevaba muchas trabas morales. Los partos ponían en peligro la vida de las madres y había, además, muchos niños que no sobrevivían. Por comentarios que se han conservado no parece que a Jane le atrajera esta situación. Además, ni una sola de sus heroínas se convierte en madre en sus novelas. Todo acaba con el compromiso o la boda. ¿Por qué? ¿Miedo a los partos, miedo a la convivencia con un marido poco deseable en todos los aspectos? El caso es que durante el siglo XVIII dos tercios de las mujeres estaban solas, bien por quedarse viudas o por no haberse casado. Lo primero siempre parecía, de todos modos, más presentable socialmente, aunque la soledad y de dependencia de otros parientes eran las mismas, salo en casos excepcionales. En el mundo de Jane Austen los padres procuraban que sus hijos se dedicaran a las ocupaciones propias de las familias de caballeros: la iglesia, la vida militar o mantener las tierras de la familia si era el caso. En cuanto a las hijas, estaba claro: un buen matrimonio que, además tenía la virtud de poder ayudar al resto de los hermanos. El lazo familiar funcionaba como un reloj para que todos fueran a la par en el destino. 


Puede parecernos una excepción que en este panorama de adictas al matrimonio surja alguien como Jane Austen que preconiza los enlaces por amor. Incluso puede que lo practique ella misma en su vida y nos resulte una rareza. Pero entre el alto número de solteras que se registraban esos años debía existir, siquiera por estadística, una cantidad interesante de mujeres que pensaban igual. Y esto nos da pie para entrar en la historia de Manydown. El 25 de noviembre de 1802 las hermanas Austen estuvieron pasando unos días en casa de los Bigg. Elizabeth, Catherine y Alethea Bigg eran amigas de toda la vida pues vivían a seis kilómetros y medio de Steventon. Jane está a punto de cumplir los veintisiete y Cassandra tiene dos más. La casa de los Bigg, Manydown Park, ya no existe. Estaba en el camino de Basingstoke y era un edificio del siglo XVII, sencillo, cómodo y alargado. Los Bigg eran ocho hermanos, de los que el menor era Harris, que estaba en la casa con ocasión de la llegada de las Austen. 

Harris Bigg-Wither le propuso matrimonio a Jane la tarde del 2 de diciembre de 1802. Ella dijo "sí". No parece que lo consultara con nadie. A la mañana siguiente, seguramente por carta, le dijo "no". ¿Cómo era Harris? Enfermizo, torpe, burdo, sobreprotegido, algo grosero y tartamudo. ¿Son necesarias razones extrañas para explicar el no? ¿O lo raro es ese sí inicial? Todo esto lo ha debatido la familia Austen durante años y es una de las historias más apasionantes a la hora de conocer el carácter de Jane. ¿Qué hubiera pasado con su escritura si le dice "sí" a un hombre que no quería ni respetaba? ¿Cómo podía mantener sus ideas, insistir en publicar sus libros, seguir escribiendo novelas en las que las muchachas se quieren casar por amor? Estoy segura de que ella, de haberse casado, lo habría hecho con alguien como el señor Knightley, sensato, pudiente, culto, mesurado, atractivo en sus maneras, inteligente, calmado. Alguien seguro de sí mismo, que no le cortara las alas. El señor Knightley tiene una conducta desprendida con Emma cuando le ofrece matrimonio porque concluye que vivirán con el padre de ella hasta que sea necesario, dejando su magnífico alojamiento en la abadía de Donwell para vivir en Hartfiel. Este tipo de hombre era el que Jane Austen consideraba "algo más". Y este es el tipo de hombre que desea Bridget Jones cuando rechaza la propuesta de Daniel Cleaver. "Aspiro a algo mejor". 


Sea como fuere, el siguiente año, 1803, traería una novedad muy importante, que ella anhelaba más que nada en la vida. La revista "The Flowers of Literatura for 1801, 1802" anunciaba que una nueva novela vería pronto la luz. Se llamaba "Susan" y sería editada por Benjamín Crosby e hijo. Se había escrito entre los años 1798-1799 y revisada poco después. En la primavera de 1803 vende "Susan" al citado editor por diez libras. Diez libras eran mucho dinero si tenemos en cuenta que la asignación anual que le daba su padre para sus cosas personales era de veinte libres. Fue el primer dinero ganado y aunque sabemos que la novela no se publicó entonces ni con ese nombre, el paso estaba dado y su vida iba a cambiar para siempre. 

(Todas las imágenes son de Adam Buck. Nacido en Cork, Irlanda, en 1759, su pintura se inscribe totalmente en el Regency Style. Hizo miniaturas, dibujos, grabados y acuarelas, todas con un estilo neoclásico, gran belleza y serenidad. Retrató tanto al rey Jorge IV como al príncipe Federico de York y su famosa amante, Mary Anne Clarke. Las mujeres de sus obras llevan túnicas de inspiración griega, representando el estilo Imperio que había llevado a la moda Josephine Bonaparte y que tanto éxito tuvo en Francia y en el Reino Unido. Murió en Londres, en 1833. Las imágenes corresponden a la exposición "Una sociedad elegante" que se llevó a cabo en 2015 en el Museo Ashmolean de la Universidad de Oxford. Inglaterra)

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