Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de marzo, 2021

"Laberinto de paz"

  (Annina Walt es Klara y Max Hubacher es Johann) Acaba de estrenarse en Filmin esta miniserie suiza, de 2020, de título original Frieden , compuesta por seis episodios de una hora y media de duración cada uno. En total, nueve horas de proyección para poner sobre la mesa las contradicciones de la sociedad suiza en 1945 , cuando, tras la segunda guerra mundial, ha de conjugar sus obligaciones con los refugiados judíos de los campos de concentración y la salvaguarda de sus fortunas y de las inversiones de los nazis.  Klara, Johann y Egon , son tres jóvenes a los que este momento llega iniciando sus vidas de adultos. Klara y Johann se casan y Egon trabaja para el fiscal general en su investigación sobre los nazis huidos que llegan a Suiza. Johann tiene que atender el trabajo en la fábrica textil de su suegro e intentar que no se hunda, usando todos los medios posibles, incluido que un científico procedente de Alemania, con un pasado reciente nazi, trabaje para él con el fin de lograr un m

Al Parker y la nada

  Aunque podría, no voy a dedicar esta entrada a hablar de algunas celebrities que se dedican a gastarse el dinero en modelos imposibles de supuestos genios de la moda. Esto de la moda es como la cocina. Según se mire, tienen muchos puntos en común. Se trata de hacer lo más difícil posible algo que es muy sencillo. Un vestido, por ejemplo. Con sus botones o sus cremalleras, su largo y su dobladillo. Puede uno hacer piruetas, hacer el intento de dejar su sello personal y entonces convertirlo en un magnífico adefesio. Un mamarracho. Lo mismo pasa con la cocina. La alta cocina corre el peligro de convertirse en una cocina hecha para snobs a los que no les gusta comer.  Podría hablar de cocina o de moda, incluso de política, porque todo eso aparece mezclado en un guiso imperturbable. Podría hablar de cualquier cosa pero quiero hablar de sentimientos, de elecciones y de amor. Qué es el amor si no el motivo principal por el cual los seres humanos nos dedicamos a sufrir en lugar de gozar de l

Supervivientes

No están en una isla vigiladas por mil cámaras que se mueven de un sitio a otro, intentando captar cualquier movimiento, cualquier pelea, la pesca del primer pez, la charla confiada, el sueño...No van a cobrar un sueldo vertiginoso al final de las semanas o los meses de permanencia en un escaparate donde ellos son los objetos y nosotros los observadores...No tienen una reseña en el periódico ni se les va a conceder ningún premio ni siquiera son héroes anónimos de los que, alguna vez, habla la gente... Simplemente están solas.  Da igual la edad, la ocupación, el tiempo que dedican a ellas mismas, las ilusiones que tuvieron o las cosas que tienen que decir. Están solas. Han llegado a la soledad por distintos caminos. Han encontrado el mismo espacio sin quererlo. Han llegado a las mismas conclusiones. Son islas en medio de un océano de diversión y risa. Están solas. Cuando las vacaciones amanecen y todos hacen planes, ellas seguirán recorriendo la ciudad en silencio o se sentarán junto a

Leer es clásico

  Esa comunidad de lectores que llena las redes sociales tiene su forma de abrigo en compartir los libros que se leen y las opiniones sobre ellos. En un mundo frío de relaciones, en un sistema individualista, está bien que los libros sean un nexo de unión, como, en realidad, lo fueron siempre. Pero, de forma paralela, esas comunidades tienen la pulsión de lo inmediato, de la moda, de lo último. Estar informados de las novedades de las editoriales, leer lo más reciente de un autor, opinar sobre los nuevos libros...todo esto tiene su contrapartida: hay ocasiones en que la prisa cubre el sosiego de la lectura y en que la colectividad oculta la necesaria soledad del lector.  Lo mismo ocurre si tienes un blog . Te sientes obligada, sin que nadie te obligue, a dar a conocer a los lectores lo que se va publicando. Tienes una especie de compromiso íntimo con la actualidad literaria. En ese empeño siempre se te quedan atrás preferencias y deseos, porque hay veces en que la relectura o el resca

"El cine según Hitchcock" de François Truffaut

 La larguísima entrevista que da lugar al libro sería imposible de mantener si ambos (Truffaut y Hitchcock) no fueran expertos cineastas. Los lectores asistimos de forma privilegiada a esta charla que entra a fondo en la obra de un director a quien Truffaut y los suyos de la nouvelle vague califican como un "autor". A quien nosotros, los espectadores, llamamos genio.  Lo que hace Hitchcock (de aquí en adelante H.) es responder con sinceridad y elegancia, es decir, sin hacer sangre, ni exagerar lo que le molesta o le preocupa. Pero tampoco se calla nada porque, en otro caso, la entrevista (más de cincuenta horas de conversación) sería un paseo, un bluff. Se habla, siguiendo un orden cronológico, de la vida y del trabajo de H., y se repasan sus películas, una por una, haciendo hincapié en lo más interesante, las condiciones de trabajo, de dónde surge el guión, qué pasa con los actores, cuáles son los aspectos técnicos más interesantes, qué acogida tuvieron sus películas, qué

Domingo de Ramos, domingo de nardos

  El Domingo de Ramos me recuerda al nardo, su olor penetrante y su extraña forma curva. Llevé flores de nardo en una de mis bodas, en el ramo y en la cabeza, y creo que el olor se expandía por todo el juzgado, por todo el salón donde almorzamos, en medio de caras desconocidas y risas amigables. El Domingo de Ramos era, hasta hace unos años, la rutina del paseo y el desencanto de no poder tomarte ni siquiera una cerveza: todo estaba lleno y no se nos había ocurrido hacer una reserva. Entrábamos en la iglesia de la O si había suerte y, si no, nos asomábamos a la puerta para vislumbrar siquiera al Cristo y a la Virgen. El Cachorro siempre tenía cola, era imposible verlo ese día y yo me preguntaba qué pasaba con el resto del tiempo, por qué el resto del año todo aquello vivía en la soledad. Por la calle Castilla seguíamos hasta San Jacinto y allí nos acercábamos a la Estrella. No hace falta entrar porque las puertas de la capilla siempre están abiertas y, es tan pequeña, que, desde fuera,

"Días de una cámara" de Néstor Almendros

Si eres un aficionado al cine, este libro no deberías perdértelo. El director de fotografía Néstor Almendros (Barcelona, 1930-Nueva York, 1992)  hace un repaso de sus películas de una forma magistral. No solo nos cuenta detalles del rodaje, los directores o actores, la forma en que llega a hacerla, sino también muchos aspectos técnicos que son de gran interés. Y, antes de eso, un repaso por su vida, llena de peripecias, desde su nacimiento en Barcelona, su llegada a Cuba, y sus vaivenes, entre Francia, Estados Unidos, Italia, Cuba y, de nuevo, Estados Unidos. Una vida viajera atada a una cámara . Una mirada al cine llena de amor y de comprensión.  (El pequeño salvaje, de François Truffaut) Los padres de Néstor Almendros se dedicaban a la educación, ambos fueron inspectores. Herminio Almendros llevó el método de Freinet a Cuba, después de que se marchara a ese país en 1939, cuando acabó la guerra. Su madre, María Cuyás, quedó en España con los tres hijos del matrimonio y fue deportada a

Zola y el Cuarto Poder

  Henri Fantin-Latour, Un atelier aux Batignolles, 1870. Musée d'Orsay, París. Expuesto en el Salón de 1870. Zola (cuarto desde la derecha) se une a una reunión de impresionistas bien vestidos, entre ellos Edouard Manet en el caballete, el sombrero de Pierre Auguste Renoir y Claude Monet a la derecha. Esta pintura disfrutó del sobrenombre de Jesucristo y sus apóstoles. Los pintores impresionistas, que en sus inicios fueron tantas veces expulsados del mundo del arte oficial de París, siempre contaron con el apoyo y la benevolencia de Émile Zola, amigo desde la infancia de un pintor como Paul Cézanne. Precisamente, uno de los retratos más fidedignos de Zola en su plenitud se la hizo el fotógrafo Nadar, en cuyo estudio se celebró la famosa exposición de los rechazados (Les Refussés), tras haber sido rechazados sus cuadros en el Salón Oficial.  (Fotografía de Émile Zola, Nadar) Aparece Zola en su lugar de trabajo, un sitio noble, con mesa labrada, pluma, estanterías cubiertas de libros

"El conde de Montecristo" de Alexander Dumas

  Esta sí es una novela por la que el tiempo no pasa. Es una aventura tan fantástica, tan interesante, que por mucho que los años pasen nunca deja de tener su atractivo. Puedes leerla en cualquier momento, siempre te llegará un relato en el que están las principales emociones del ser humano, el amor, el odio, la venganza, la envidia, la justicia, el poder, la ambición...y también algunos personajes inmortales, como ese Edmund Dantés apresado injustamente, condenado sin juicio; o ese Abate Faría, un hombre que es, a la vez, sabio y práctico. O los malos, Danglars, Fernando Mondego, Caderouse, Villefort, auxiliados en sus acciones por otros que hacen de comparsa de la injusticia. También hay personajes buenos, como el padre del protagonista, el armador Morrel, la bella Mercedes Herrera que es su prometida, Alberto que es hijo de Mercedes... Todo comienza con la llegada a Marsella del bergantín "El Faraón", cuyo armador es Morrel. Edmund Dantés, como segundo oficial a bordo, se

Lo subversivo de mirar el mar

  (El centro de Lyme Regis en la actualidad. Al fondo, la torre del castillo, es el único resto de tradición que se observa en este paisaje de casas uniformes, pintadas de colores, como si fuera un cuadro hiperrealista) (Lyme Regis de noche. Las casas y locales que están cerca de la playa contemplan la arena plagada de conchas y restos fósiles, algo familiar para los habitantes de la zona) (Lyme Regis visto desde The Cobb. Se ha construido un puerto artificial aprovechando la curva que hace el espigón. Las embarcaciones deportivas le dan una imagen actual a una zona que es el lugar romántico por excelencia de aquella zona) Un personaje de la película "La mujer del teniente francés" le dice a Sarah Woodrof: "Las jóvenes no deben mirar al mar de esa manera. Es una provocación". Sarah (que en la película es Meryl Streep antes de casi todo, antes, por supuesto de Madison County) recorre todas las tardes la distancia que separa el núcleo urbano de Lyme Regis y el espi

"Hace años que no creo en nadie"

El familiar comienzo con los personajes más relevantes de la historia nos muestra a los protagonistas, el matrimonio formado por Gwenda y Giles Reed , ella "bellísima mujer de veintiún años" y él "un joven simpático y apuesto". Los sobrinos de Miss Marple , Raymond y su esposa Joan West , escritor de mediano éxito y novelas ininteligibles y pintora de cuadros extraños, respectivamente, también aparecen con ocasión de una visita de Gwenda Reed a Londres. Además, en una intervención estelar, el matrimonio Bantry , coronel retirado y simpática ama de casa amante de la jardinería, proporcionan a Miss Marple el contacto para poder acudir al pueblo donde sucede todo. Hay, por otra parte, una buena lista de criados: doncellas, niñeras, cocineras y jardineros . Estos últimos son personajes muy habituales de sus novelas (incluso aparece una mujer jardinera profesional en "Se anuncia un asesinato",  Philippa Haymes) y no tienen demasiado buena fama: "Foster, el

"Una familia en Bruselas" de Chantal Akerman

  Título: Una familia en Bruselas Título original: Une famille à Bruxelles Autora: Chantal Akerman Traducción: Regina López Muñoz Acompañado del texto «Sólo nos queda el cuerpo», de la cineasta y montadora Diana Toucedo Enero de 2021, Tránsito Editorial (Directora: Sol Salama), 92 páginas La alarmante falta de comas en el texto puede hacer difícil su lectura, acostumbrados como estamos a que puntuar bien sea un requisito para la comprensión. No sé por qué la autora ha elegido ponernos las cosas más complicadas pero es así y, al fin y al cabo, es su elección escribirlo de esta manera y luego está nuestra propia elección, la de leerlo. Merece la pena hacer el intento porque hay emociones que son potentes y están aquí expresadas y están en nosotros mismos. Podría saltarme las comas al escribir que esto es así y se seguiría entendiendo igual. Al fin y al cabo, desde que Juan Ramón decidió crear su ortografía, todo lo que es "forma" parece entrar en el terreno de la duda. Esto es

Sir Walter Scott: el best-seller del XIX

  Aprecio a Walter Scott bastante más de lo que cabría esperar, habida cuenta de que no me gustan las novelas históricas . Pero ese aprecio, como sucede tantas veces, no es casual y tiene, por el contrario, raíces profundas. Durante varios años, siendo adolescente, su novela "Ivanhoe" era invariablemente el libro que me regalaban en un montón de ocasiones. Todo el mundo debía pensar que me iban ese tipo de libros. Desde luego que las ediciones iban variando, desde una sencilla y resumida (creo que también ilustrada) hasta la última que recibí, con pastas de piel roja y unas hojas finitas como las Biblias. Más tarde, hace algunos años, encontré otra edición de encuadernación muy noble que me compré yo misma y fue una gozada descubrir que todo aquello me parecía un volver a casa. No es que haya releído el libro, es que, casi, me lo sé de memoria. De modo que puedo hablar con conocimiento de causa de Ivanhoe, los sajones y los normandos, Lady Rowena, la judía Rebecca y su padr