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"Normas de cortesía" de Amor Towles

 


Amor Towles (1964) es una especie de gentleman, de la clase que ahora puede permitirse la sociedad, no estrictamente vestido de trajes cruzados y gemelos, pero sí con cierta elegancia y gusto. Ama las antigüedades y las colecciona. Es un gran conocedor de la historia del arte y de la literatura inglesa. Adora el jazz. Ha tenido una esmerada educación y sus libros son, por eso mismo, educados y dentro de una escuela de escritura pausada y sin estridencias. Habrá quien diga que cultiva un diletante aburrimiento, si tenemos en cuenta la efervescencia de la literatura americana ahora mismo, pero eso es porque hay gustos para todos. Leer este libro ahora supone marchar a contracorriente porque la mayoría de los lectores de Towles (aunque quizá aún no puede hablarse estrictamente de ese concepto), están leyendo su segunda novela publicada en español, es decir, "Un caballero en Moscú", que ha sido un suceso literario en los últimos meses. No obstante, esta "Normas de cortesía" puede servir para dar cuenta de su estilo y el estilo es o no es, no hay más que hablar. 

La biografía de Towles sirve para entender su forma de escribir. Nació en Boston, se educó en Yale y Stanford. Su familia es protestante, de esas que ponen nombres de virtudes a sus hijos, de ahí ese "Amor", que nos suena tan raro. Además es un hombre con suerte que pudo abandonar su trabajo como director de un banco de inversiones tras el éxito de su primera novela, precisamente esta. De ese modo, ahora escribe a tiempo completo. Poca gente puede decir y hacer lo mismo. La mayoría de los escritores, incluso ahora, pasan penalidades para publicar y los que tienen otro trabajo no pueden abandonarlo hasta casi el final de sus vidas. Pero Towles ha debido aplicar su inteligencia económica al hecho de la escritura y por eso ya es un escritor, con apenas tres obras, y está entrando con rapidez en el lugar donde se hallan los privilegiados e indiscutidos. Para completar este paisaje idílico, vive en Manhattan con su esposa y sus dos hijos, niño y niña, además de haber recibido la recomendación de Bill Gates para que su libro "Un caballero en Moscú" sea leído. ¿Qué más se puede pedir?



(Amor Towles fotografiado por Jeanna Shepard para The Vineyard Gazette)

"Normas de cortesía" es uno de esos libros que se leen porque son el primer libro de un autor que ha tenido un gran éxito con el segundo libro. Por eso aparece en las ofertas y, en comparación con el precio del segundo, cuesta una cantidad irrisoria.  Lo malo para Towles va a ser lograr que el siguiente libro esté, cuando menos, a la altura del caballero que pasa no sé cuánto tiempo en un hotel de Moscú. Esto suele ser muy complicado y no todos autores lo consiguen. Las expectativas, se llama eso. Aunque tiene tiempo de sobra para escribirlo y las vistas del mar en Martha's Vineyard son espectaculares. Un paraíso para ricos y para demócratas contrastados. Si estos fueran otros tiempos, años sesenta, por ejemplo, el tiempo en que transcurre el inicio de la novela, Towles se sentaría a la mesa de los Kennedy y quizá fuera fotografiado por Eve Arnold, porque es muy, muy fotogénico. 

"Normas de cortesía" es el retrato de la Nueva York de 1938 visto con los ojos de una mujer en los años sesenta, una mujer especial y muy interesante, que no pertenece a lo mejor de la sociedad, lo que hace posible, por eso mismo, que su mirada sea amplia y sin dependencias. Ella vivió cosas que están vedadas para casi todos. Es un retrato costumbrista de esta ciudad cosmopolita tan glosada, cantada y retratada por artistas de toda clase. Los clubs nocturnos, la música de jazz, las reuniones de amigos, los lugares emblemáticos, las ideas políticas efervescentes en ese período tan intenso, a punto de empezar la segunda guerra mundial y en medio de la guerra de España...Todo se mezcla en un cóctel a veces lineal y otras veces a borbotones. Da la impresión, no obstante, de que hay cierta frialdad en el retrato, como si no se amara lo suficiente a la ciudad. Por ejemplo, si lo comparas con Woody Allen. Debe ser que hay tantos Nueva York como amantes. Y es casi imposible trazar un retrato de alguien o de algo si no se siente una pasión apabullante, hasta el fondo. 

Normas de cortesía. Amor Towles. Edición original de 2011. Editorial Salamandra. Dedicatoria: Para Maggie, mi cometa. Introducción con una cita del evangelio de San Mateo. Prólogo que presenta la historia escrito en 1969 por la protagonista. El resto del texto recoge las estaciones de 1938. Traducción de Eduardo Uriarte Goñi. Título original: Rules of Civility. 

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