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Shakespeare tras el balcón

 


Hasta Shakespeare diría que es pérdida de tiempo empeñarse en convertir la paja en oro, el barro en plata, la basura en sueños. Mira lo que te digo: 

El silencio es el mejor heraldo de la alegría. Poca sería mi felicidad si pudiera decir cuánto es.

(W. Shakespeare)


Jane Austen había leído a Shakespeare. Uno de sus personajes, el señor Knightley, a la hora de declararse a su querida Emma, utiliza palabras parecidos y exactamente el mismo sentido: Si te amara menos, quizá podría explicarme más. El valor del silencio ante la plenitud de los sentimientos. Sin embargo, el enamorado no quiere permanecer callado. Es más, el único consuelo de los que aman es decirlo. Pregonarlo a los cuatro vientos, incluso. Cuando estás enamorada es como si hubiera una urgencia en declarar tu estado, en afirmar, por si no se nota, que no eres la misma, que ha llegado algo diferente a tu vida. O no ha llegado, pero lo intuyes. En una escena de "Shakespeare in love" la reina escucha atentamente la obra de teatro que representan y decide que la mejor es aquella que lleva dentro todo el amor y así lo expresa. Porque el amor se derrama, aunque una no quiera. Y se nota. Aunque no quieras. 

Emma Thompson contó la historia de cómo escribió el guión de "Sentido y sensibilidad", la novela de Jane Austen que Ang Lee llevó al cine en 1995. Acababa de abandonarla su marido de entonces, el actor y director Kenneth Branagh, que, en un descuido de ella, se lió con la también actriz Helena Bonham-Carter. De modo que el asunto tenía muy mala pinta cuando ella recibió el encargo de hacer el guión. Dice que se llevó todo el tiempo metida en la cama, escribiendo y llorando. Montones de pañuelos de papel rodeando la cama y mezclándose con la escritura. La cosa no termina aquí. Por esas cosas del destino o de la providencia, conoció en el rodaje de la película a un tipo muy guapo, algo más joven que ella y que iba a encarnar nada menos que al "malo", esto es, a Willoughby. Él era Greg Wise y se convirtió en su marido y padre de sus dos hijos. No hay mal que por bien no venga. 

(Todas las fotos son de Emma Thompson, actriz)

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