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Gema va de boda

 


Aunque veáis en la foto a Julia Roberts contestando la llamada de su amigo gay, el maravilloso Rupert Everett, con ese vestido de dama de honor color lavanda que le queda muy, muy bien...no voy a hablaros de cine, ni de Julia, ni siquiera de Cameron Díaz o Dermot Mulroney....No. La protagonista de este post es Gema. 

Gema no se casa. Todavía. Gema va de boda. No la boda de su mejor amigo. Ni la de su mejor amiga sino la de su mejor hermano. Su único hermano. Su hermano. Pero como Gema es protagonista de casi todo en la vida, pues también tiene mil y una razones para que esta boda le traiga entretenimiento, emoción y éxito. 

Gema es que es así. Se lanza a su objetivo y dedica a ello tiempo, esfuerzo y talento. Un talento muy especial compuesto de risas, ingenio, generosidad y un poquito de mal genio. O un mucho, según se mire. Si ella se levanta con el pie izquierdo...malo. Quítate de su órbita de influencia. Pero los días que está de buen humor....ay, miel sobre hojuelas. 

La boda está en su recta final. Así que Gema se acelera. Tiene muchas cosas que hacer. Su vestido está casi listo pero hasta el último momento no estará convencida del resultado. Se empeña en decir que le sobran kilos y estos días pasará hambre. Se empeña en querer estar más morena y la veremos en la piscina, sudando la gota gorda y con Beltrán aullando a su alrededor. Beltrán o Florencia, qué más da. Un coñazo de perro. 

Otros pequeños detalles también están bajo su tutela. Los pendientes, especiales. Los zapatos, a medida. El maquillaje, ay. La peluquería, nada de moños retocados llenos de rizos inútiles. Todas las horas de todos los días están llenos de conversaciones súper privadas sobre la boda. Y así las horas pasan deprisa y cogerá a Gema en un tris de perder la cabeza por algún detalle insignificante. 

No es la boda de Gema. A ella no le ha llegado todavía su príncipe azul. Pero dudo que un príncipe tenga suficiente paciencia y agallas para ¿soportarla? Mejor, un hombre de verdad. Mejor, alguien que, con solo mirarla, entienda que Gema es diferente. Única. Distinta. Por eso la queremos. 

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