Esas botas son para caminar

 



En 1966 el sello discográfico Represe Records lanzó el que sería un éxito inesperado. Era "These Boots Are Made for Walkin" y lo cantaba Nancy Sinatra. 

Nancy Sinatra (Nueva Jersey, 1940) era hija de Frank Sinatra y de Nancy Barbato. Daba la impresión de ser una niña normalita dentro del ambiente escasamente normal en el que vivían Sinatra y su clan, hasta que se mudaron todos a Toluca Lake en California. Nadie que viva en Toluca Lake puede dejar de estudiar baile, cante y canto, todo a la vez. 

Esto hizo la pequeña Nancy, rubia y con escaso parecido físico con su famoso papá, y de ahí, tras varios intentos, el súper éxito del que hablamos. No sé si antes de eso las botas estaban de moda entre las mujeres, pero desde que sonó la cancioncita no se han bajado del top del calzado más utilizado. Sean las botas como sean, camperas, elegantes, botines, altas, bajas, con plataforma, de media caña, las botas son un elemento imprescindible en la parte del guardarropa femenino donde su guardan los zapatos. 

La versatilidad es su mayor característica. Pueden usarse para toda ocasión, incluso para las más glamurosas, y tienen la ventaja de cuadrar tanto con faldas como con pantalones. 

En mi historia personal las botas han tenido y tienen un protagonismo muy especial. Tenía yo, por ejemplo, unas botas de rafia amarilla que me ponía para ir a bailar junto con un minivestido naranja de punto. Causaba sensación. Luego hubo otras azules, de esas que parecen hippies porque llevan adornos de colores, que usaba con un vestido geométrico de escote de barco, increíblemente sexy. Ni que decir tiene que ahora andan por aquí botines rojos, marrones y negros. Botas altas, botas con puntera de charol, botas parecidas a las que se usan para montar a caballo y que se llevan con los vestidos ochenteros, en fin, botas, botas, botas. 

La chica de la imagen, sorprendida mientras se prueba las botas altas, por encima de la rodilla, en el dormitorio de sus padres, tiene el buen acierto de combinarlas con un vestido corto negro de aire militar, con botones plateados en las mangas, largas. Sin resultar excesivamente atrevido, el hecho de que se acompañe con medias al tono y no con medias negras le da un toque muy delicado que aporta feminidad al conjunto. Si os fijáis en el tacón, ni es excesivamente alto ni fino ni lleva plataforma. Los tacones cuadrados, de nueve centímetros como este, son tendencia esta temporada. Estas botas altas tienen la ventaja de adaptarse muy bien a la pierna pues tienen un tejido casi elástico. 

Gema Guerrero para "El roperito de Cathy" en exclusiva. 

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