"Sanditon" de Jane Austen



Durante los meses de febrero y marzo de 1817 Jane Austen, que había terminado su novela "Persuasión", estuvo trabajando en un proyecto nuevo. Lo hacía con enorme dificultad porque ya estaba enferma. No salía de su casa a dar los paseos que tanto le gustaban y apenas se movía de la cama, pero la escritura seguía siendo más que nunca su motivación y su modo de continuar respirando. El libro, del que escribió doce capítulos, se llamó "Sanditon" y en estas fechas se ha puesto de actualidad al ser objeto de una miniserie de televisión. 

La serie consta de ocho episodios y el primero de ellos contiene todo lo que dejó escrito Jane Austen. Es decir, a partir de ese inicio se va a desarrollar una historia inventada, cuya relación con lo que Austen quería decir es pura especulación. Nunca podremos saberlo. La circunstancia más curiosa es que la pareja protagonista, ambos jóvenes y atractivos, se conoce al final del capítulo doce, con lo que toda su relación queda en el aire. 

No es el primer intento de completar el libro. Algunos escritores lo han tomado como un reto. Han añadido personajes, imaginado tramas y procurado seguir el estilo Austen en el texto. Pero esto se antoja una misión imposible. Porque lo más difícil de todo es lograr ese tono satírico, mordaz, malintencionado, crítico siempre y con un pequeño deje de ternura comprensiva, que la autora le imprime a esos doce capítulos. El hecho de que comenzara este manuscrito después de una novela tan densa como "Persuasión" nos demuestra su versatilidad. Y quizá tampoco pensó nunca en publicarlo, porque aún tenía dos obras inéditas en ese momento y un camino largo que recorrer en la divulgación de sus obras publicadas. Tampoco sabremos nada de esto. 


En "Sanditon" aparecen descripciones de lugares y personas mucho más frecuentes que en otros libros de la escritora. Normalmente usa un par de adjetivos para definir a los personajes y bastante menos para los sitios. Sin embargo aquí, como rareza, se encuentra, por ejemplo, una descripción exacta de Sidney Parker: "Tenía veintisiete o veintiocho años. Era guapo, con un decidido aire de naturalidad y buen gusto y un rostro alegre". La naturaleza parece tener más protagonismo, algo que se había iniciado ya con claridad en "Persuasión", la última novela completa que escribió. Sin embargo, el paisaje de "Persuasión" es más calmado, tranquilo y melancólico, correspondiendo quizá a la carga dramática de la trama.

Está clara, sin embargo, su intención principal, el leit-motiv de la novela, que no es otra cosa que la crítica a las nuevas modas en relación con la salud, esto es, la asistencia a los balnearios para tomar las aguas y el veraneo en la costa. Eso era una novedad en la vida de los ingleses. El padre de Emma, el señor Woodhouse, abominaba de la costumbre de su yerno y de su hija Isabella de pasar días del verano en un pueblo costero. La playa, las aguas, el sol, todavía no eran considerados por una mayoría de gente como un recurso saludable y una costumbre sana. Es verdad que las aguas termales de Bath tenían fama y eran muy frecuentadas, pero cosa diferente eran el mar y los pueblos costeros. Algo que Austen conocía bien porque en varias ocasiones se refieren estancias suyas en esta clase de enclaves. 

Parece ser que en 1805 Jane, su hermana Cassandra, su madre y su amiga Martha Lloyd, estuvieron pasando un mes y medio en Worthing, pueblo costero del Sussex occidental. Durante ese tiempo vivieron en Stanford Cottage, un edificio que todavía se conserva, convertido, eso sí, en una pizzería. En una de sus fachadas se encuentra la placa que atestigua la presencia de Jane Austen. Los investigadores que se han dedicado a rastrear este tiempo de la vida de la escritora cuentan que allí conoció a un tal Edward Ogle, que era lo que hoy llamaríamos un emprendedor. Consciente de la fiebre de los baños de mar, decidió convertir aquello en un emporio turístico. Y lo logró. Este evidente paralelismo con la historia que se relata en "Sanditon" ha hecho situar en este pasaje de su vida la referencia inmediata de la novela inacabada.

El inicio de la novela sitúa geográficamente el pueblo imaginario: "Un señor y su esposa que se dirigían de Tonbridge hacia esa parte de la costa de Sussex que hay entre Hastings y Eastbourne..." Además de señalar la geografía no deja de ser un comienzo curioso. Un carruaje vuelca y deja accidentados a sus pasajeros.

Ogle tenía negocios de comercio de azúcar con las Indias occidentales. Esto le había proporcionado dinero suficiente como para llevar a cabo sus ideas sobre la explotación de terrenos antes yermos. Había comprado una parte del centro de Worthing, que entonces era un villorrio de pescadores, allá por 1801, y en poco tiempo la atracción de la vida junto al mar y la posibilidad de diversiones convirtió aquello en un lugar de veraneo. No había hoteles, no había posadas, por lo que la construcción de lugares de hospedaje fue el primer paso para la colonización de la zona.

El primer proyecto de Ogle fue construir la Colonnade, en la esquina de Warwick Street y High Street, justo enfrente de su casa. El edificio constaba de tres casas de hospedaje en el extremo norte, junto con una biblioteca en la esquina. Las bibliotecas fueron las principales instituciones sociales en los balnearios de la época. Además de leer, hubo chismes, juegos de azar y entretenimiento musical en estos establecimientos, y la Biblioteca Colonnade y su rival, la Biblioteca Marina Staffords, inaugurada en 1797, habrían sido los principales lugares de reunión para los visitantes de Worthing. Jane y sus acompañantes disfrutaron seguramente de la Colonnade, que les pillaba muy cerca. Por alguna carta queda claro que hicieron amistad con Ogle y que siguieron escribiéndose con él después de marcharse del pueblo.


Podemos decir que el personaje de Tom Parker está inspirado en Ogle y que toda esa efervescencia constructora tiene aquí una referencia decidida. Por qué en esos meses difíciles de su enfermedad la autora volvió su mirada al recuerdo de esos años es algo que no conocemos, pero no resulta complicado entender que, en la adversidad, recordara con nostalgia sus días alegres frente al mar. El mar para Jane Austen era el de la guerra y los navíos (tenía dos  hermanos embarcados) pero también llegó a ser el de las vistas tranquilas, los paseos por los espigones y los amores primerizos. Con "Sanditon" añade una visión mercantilista del veraneo, una especie de adelanto de la burbuja inmobiliaria turística, que nos da otra muestra más de su carácter observador y de su poderosa intuición.

(Imágenes: Worthing, Stanford Cottage)