Las flores desnudas de Imogen Cunninghan


Junto a Gertrude Käsebier, Imogen Cunninghan (1883-1976) es la más eminente de las fotógrafas americanas de fotografía artística. Sus conocimientos fotográficos no eran solo prácticos sino que su tesis doctoral se dedicó al tema demostrando así una preocupación más allá de la realización de fotos. Su principal antecedente está en otra fotógrafa, la inglesa Anna Atkins (1799-1871), que publicó un libro científico, dedicado a la botánica e ilustrado con métodos fotográficos. Se trata de "British Algae: Cyanotype Impressions", de 1843. Para ambas, la naturaleza era un motivo de investigación y también una forma de belleza. 

A pesar de pertenecer a una familia numerosa y modesta, los padres de Imogen, al ver sus cualidades, la apoyaron para que estudiara arte y fotografía. Más tarde, ella misma se sufragó trabajando los estudios universitarios de Química en Seattle. Estudiando fue cuando conoció la obra fotográfica de Gertrude Käsebier, lo que determinaría su vocación. Su inquietud la llevó a escribir el libro "Procesos modernos en fotografía" y a aprender la técnica del positivado mediante la platinotipia, que daba a las fotos una gran calidad, aunque era muy complicada. Para ello acudió al estudio del fotógrafo etnográfico Edward S. Curtis y fue instruida por su empleado A. F. Muhr. 

En el taller de Curtis aprendió también la técnica del retrato y redactó su trabajo de graduación, sobre aspectos relacionados con la imagen. Más tarde marchó a Dresde con una ayuda de postgrado y allí estuvo los años 1909 y 1910, ampliando sus trabajos sobre la platinotipia, que fue el objeto de su tesis doctoral. En su vuelta a Seattle se decidió a abrir un estudio para realizar retratos, que llegó a ser considerado modélico y la convirtió en una virtuosa de esta especialidad. Además de retratos, son espectaculares los desnudos que realiza, la fotografía de calle y, por supuesto, la fotografía botánica. En sus desnudos no hay atisbos de sensualidad sino que trata el cuerpo humano como una materia más, interesándose por las luces y las sombras, a modo de estructura orgánica. Sin embargo, algunos de esos desnudos, sobre todo los que realiza a embarazadas, son motivo de gran escándalo, dada la fecha en la que nos encontramos, con reminiscencias de la cultura victoriana aún muy presentes. 

La evolución artística de Cunninghan la lleva a pasar del pictorialismo inicial a una estética modernista, representada sobre todo en sus flores. Esta evolución la ponía en contacto con las corrientes artísticas de los años veinte del siglo pasado y la llevó a exponer tanto individual como colectivamente, participando de la corriente estética del momento. En realidad, esta etapa es prácticamente abstracta, usando las flores como motivos pero trascendiendo de ella para abandonar el objetivismo y pasar a una composición mucho más vanguardista. A continuación vuelve al retrato, pero lo dota de una personalidad particular y dinámica, como ocurre con los que realizó sobre la bailarina Martha Graham, para la revista Vanity Fair. Las líneas y los tonos apagados son la base de esos retratos, a los que se añaden otros de personajes muy famosos del arte y del cine. Imogen perteneció al prestigioso grupo  f/64 junto con Edward Weston,  Ansel Adams junto con Willard Van Dyke, Henry Swift, John Paul Edwards, Brett Weston, Consuelo Kanaga, Alma Lavenson, Sonya Noskowiak, y Preston Holder.




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