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"El silencio de las mujeres" de Pat Barker


Cualquier libro que comience con una cita de Philip Roth me llama la atención. Este, en concreto, se inicia con un pequeño pasaje de La mancha humana, uno de mis favoritos.

-¿Sabéis cómo empieza la literatura europea?-preguntaba, tras haber pasado lista el primer día de clase-. Con una riña. Toda la literatura europea surge de una pelea.-Y entonces tomaba su ejemplar de La Ilíada y leía a la clase las primeras frases: "Canta, diosa, del elida Aquiles la aciaga cólera...desde que una querella hubo de desunir a Agamenón, rey de los hombres, y al divino Aquiles". ¿Y por qué se pelean esos dos violentos y poderosos personajes? Es algo tan básico como un altercado en un bar. Se pelean por una mujer, una muchacha, en realidad. Una chica robada a su padre, raptada durante una guerra. 

¿Qué puede tener en común Roth, el profesor de su novela y este libro sobre mujeres que aparentemente callan? Lo clásico. El trasfondo de lo clásico. Nuestra herencia. El legado que prefigura lo que somos. El mundo que fue y que nos es transmitido a través, sobre todo, de la literatura, aunque no sólo. 


(Aquiles descubierto por Ulises y Diómedes. 1617-1618. Pedro Pablo Rubens y taller. Museo Nacional del Prado)

La guerra de Troya es uno de los episodios más esplendorosos de la historia común de la humanidad. El rapto de Helena por Paris, el enfrentamiento armado de los aqueos contra la ciudad y sus aliados, las luchas por el poder, las gestas heroicas...todo ello ha dado lugar a un gigantesco armazón de temas que se han visto reflejados en el arte, sobre todo en la escultura, pero también en la poesía, en la épica del lenguaje, en la literatura. Homero, que recogió todo ello de la tradición oral, plasma en La Ilíada, primero, y en La Odisea, después, la gestación, el desarrollo y las consecuencias, del acontecimiento principal y de otros adyacentes. 

Pat Barker utiliza, como han hecho antes que ella otros escritores, una parte de todo eso para crear su historia novelada sobre un aspecto especial de la cuestión. No se trata, por tanto, de una novela histórica, sino de una novela sobre historia, sobre una historia que ha sido tan novelada que a veces cuesta distinguir la realidad del deseo. El punto de vista, el objetivo, está colocado sobre el relato íntimo, cotidiano, personal, de las mujeres que observan lo que ocurre desde sus visillos, con una influencia generosa en los hechos o de modo pasivo e, incluso, como víctimas sin respuesta. Fue una mujer la que, sin quererlo, inició el conflicto. Fue la belleza la que originó el amor y el amor el que quiso superponerse a las cuestiones de Estado y de gobierno, pero, al final, las consecuencias se muestran abiertas a todos.

No es la primera vez que Pat Barker se acerca a los interiores de una guerra ni al papel de las mujeres en el desarrollo de la vida cotidiana, con sus dudas, certezas y dificultades. Lo hizo en sus obras anteriores, sobre todo en la trilogía sobre la Primera Guerra Mundial que le acarreó el mayor reconocimiento.


(Regeneración es el primer tomo de la trilogía citada. Se publicó en 1991. En 1993 salió a la luz la segunda parte, El ojo en la puerta y en 1995, la tercera, El camino fantasma. Están protagonizadas por el médico William Rivers)

A pesar de los difíciles orígenes familiares de Pat Barker pudo lograr una buena formación académica y ejerció de profesora durante algún tiempo. Durante cuarenta años (desde 1969 a 2009) compartió su vida con el importante zoólogo David Barker, de quien tomó el apellido (su nombre de soltera es Patricia Mary W. Drake y había nacido en Thornaby-on-Tees, Reino Unido, en 1943). Tiene dos hijos y actualmente sigue escribiendo. La situación de la mujer de la clase obrera y las consecuencias que en la vida de las personas tienen las guerras son los dos temas principales de su novelística, que suma ya quince títulos. 

El silencio de las mujeres. Pat Barker. Editorial Siruela. Traducción de Carlos Jiménez Arribas. 2019 

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