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Recuerdo a cada hombre que me quiso


He olvidado a todos aquellos que no me quisieron. Ahora, en mi memoria, solo está cada uno de los hombres que me quiso. El muchacho de la motocicleta que traía a lomos una gigantesca muñeca vestida de color rosa. El chico del autobús, que se quedó esperando, con los ojos azules. El estudiante listo, perspicaz, versado en Económicas, que lloraba a la puerta de mi casa. El hombre de mirada verdosa, boca de los mil besos que creyó que podía jugar a tiempos pasados. El novio alto y delgado que se quedó en la orilla. 

Hubo también quien me llenó de versos y en las noches de agosto y de Baeza escribía para guardarlos luego en un cajón desierto todas sus peticiones. Los de fuera, los del extranjero, la gente dulce, los tiernos e inseguros. Los tipos de las aventuras, los que no podían ser y lo intentaron y dejaron un reguero de luces que todavía iluminan sin que ellos siquiera lo adivinen. Algunos fueron buenos y por eso los tengo en el recuerdo. Los guapos del verano que iban y venían, sin que hubiera invierno ni otoño ni esperanzas. 

Solo a ellos los recuerdo, solo a ellos les escribo. Si hubo desamor, de eso no tengo idea. Es un fuego apagado. 

(foto: Nina Leen)

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