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"Patrick ha vuelto" de Josephine Tey

Este es el tercer libro que leo de Josephine Tey. Los otros dos, publicados también por la editorial Hoja de Lata, son "La señorita Pym dispone", de 2015 y "El caso de Betty Kane", de 2017. He de decir que este último es el que me ha gustado más de los tres, el que tiene un aire más pícaro y, a la vez, detallista y delicado. 

Patrick, el que vuelve, es el mellizo de Simon, uno de los hijos de la familia Ashby, huérfanos de padre y madre, a cargo de la tía Bee. Todos lo creían desaparecido en circunstancias trágicas, todos pensaban que era caso cerrado, pero un tal Brat Farrar llega al pueblo de Clare y asegura ser el mellizo desaparecido. 

Los lectores sabemos desde el principio que es un impostor. Hay alguien que mueve los hilos y que quiere aprovechar la circunstancia de la enorme fortuna que heredará a su mayoría de edad el mayor de los mellizos, en este caso Patrick. En este sentido, la autora muestra su complicidad con los lectores y les hace partícipe de muchos más datos de los que tiene la familia. Sin embargo, como toda novela de misterio que se precie, hay circunstancias que ninguno de nosotros entenderá hasta el momento oportuno. 

La temática de la suplantación de personalidad no es original y se ha plasmado en muchas novelas y películas. En este caso, el entorno cerrado en el que se mueven los personajes le da un carácter de vida cotidiana en la que cualquier tropiezo puede generar dudas e incertidumbres. Lo más curioso de todo es la inserción de un chico norteamericano en el seno de una familia inglesa típica. El punto de vista desde el que Patrick/Brat observa los acontecimientos, las costumbres y el devenir de los días en una familia conmocionada por el descubrimiento de que perdido hermano está vivo, es el de alguien extraño en todos los sentidos y el de alguien que tiene que comportarse de forma que no se levanten sospechas. Pero sabemos que esto no es posible.

Josephine Tey es una escritora muy peculiar. Su inteligencia y su capacidad de análisis destacan en su estilo y esto se transmite de una forma muy eficaz en sus libros. Logra que el lector entre en la historia por muy descabellada que esta sea. Los enredos que describe tienen un aire doméstico que los hace asequibles y un cierto toque de extrañeza que produce inquietud. Como afirma la editorial en la solapa del libro, Elizabeth Mackintosh, que es el verdadero nombre de la escritora, pertenece a la Edad de Oro de las novelas británicas de intriga pero ella va por libre. Su personaje más relevante, el inspector Alan Grant no tiene nada que ver con los detectives al uso. Y los finales abiertos son su especialidad.

Patrick ha vuelto. Josephine Tey. Traducción de Pablo González-Nuevo. Editorial Hoja de Lata. Julio de 2018.

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