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Más mujeres: Diez reseñas de libros de escritoras


(Ayòbami Adébàyò)

Salvando las dedicadas a Edna O´Brien (1930, Tuamgraney, Condado de Clare, Irlanda), traigo aquí una especie de pequeño resumen de las diez reseñas últimas que he dedicado a escritoras. Algunas de ellas ya las había mencionado con ocasión del comentario sobre otros libros pero otras son completamente nuevas, descubrimientos, hallazgos como me gusta a mí decir. Esos hallazgos llegan de la forma más inopinada: hojeando libros en una librería, visitando editoriales en Internet, leyendo revistas culturales o suplementos, siguiendo la pista a una escritora que ya conozco. De mil y una formas. Y la elección de los libros es, simplemente, seguir mi propia guía, mi intuición, alimentada por muchos años de lectura. Una portada, un título, una trayectoria, un argumento, un detalle, cualquier cosa puede servirme para elegir una lectura y no otra. Lo que no sirve es un premio, una campaña de marketing muy costosa, una promoción reiterada o cualquier otro signo externo que no signifique una elección personal. 


(Barbara Pym)

La reseña de "Cranford", de Elizabeth Gaskell (1810-1865), es una deuda con una escritora que tiene tanto que decir y que todavía no ha sido descubierta en su esplendor total. Su vida se desarrolló en unos momentos de tránsito de la historia inglesa y supo ver esas contradicciones que luego inspirarían a otros autores, quizá desde un punto de vista más filosófico y existencial, como D. H. Lawrence, mi querido escritor de "Mujeres enamoradas". Gaskell, que empezó a publicar a partir de una edad considerada entonces tardía, los cincuenta, tiene una obra larga y muy bien estructurada, en la que hay diversos géneros y grandes libros. 


(Ann Beattie)

Luego voy a citar a Helen Phillips, un caso completamente distinto, una escritora muy joven y cuya primera obra es esta "La hermosa burócrata", que tiene un tinte especial, una visión que resulta muy actual y, desde luego, muy personal. Un libro hermético, raro quizá, extraterrestre, espacial. Ella, que nació en 1983, pertenece a la última generación de escritoras norteamericanas y tiene todavía mucho que contar y escribir. 


(Janice Pariat)

Penelope Mortimer (1918-1999) es un caso especial. Con solo dos libros podemos decir que tiene un sitio en la literatura del siglo XX. Su vida corre paralela a su escritora, como ocurre en tantos casos, pero en ella esto tiene especial relevancia. Es un prodigio de sensibilidad y, por otro lado, de fiereza, de ironía, de fuerza narrativa. "Papá se ha ido de caza", te deja un poso a la vez amargo y dulce, una dicotomía natural en nuestra vida cotidiana. 


(Helen Phillips)

En el caso de Janice Pariat, también muy joven, solo me ha llegado este libro "El corazón de las nueve estancias" pero su estructura narrativa es tan sutil y delicada, su forma de expresarse está tan llena de metáforas, de ideas luminosas, que conquista en la primera lectura. 


(Joanna Connors)

De Elizabeth Strout, también contemporánea, he reseñado ya en este blog varios libros. El último de ellos es "Los hermanos Burgess" en la que vuelve a sus temas propios, a esa relación amor-odio entre su lugar de origen, Maine, y la ciudad de Nueva York en la que vive. A la vida familiar, a los sentimientos fraternos, a las luchas por encontrar su identidad aun cuando las circunstancias son más adversas. 


(Elizabeth Strout)

La periodista Joanna Connors fue víctima de una violación cuando tenía treinta años. Más de veinte años después decidió convertirlo en un libro y su publicación ha constituido un aldabonazo en sus recuerdos. Aquello le cambió la vida y verbalizarlo puede que la haya vuelto a cambiar, a asentar en el convencimiento de que ese hombre anónimo, que murió cuando ella decide investigarlo, tuvo tanto papel en su existencia como cualquiera de sus seres queridos. Un libro valiente y quizá necesario. Se trata de "Te encontraré. En busca del hombre que me violó". 


(Penelope Mortimer)

También Barbara Pym (1913-1980) tiene ya un par de reseñas en este blog. La última por el magnífico libro "Amor no correspondido". Firme, sincero, directo, leal con los sentimientos, íntimamente femenino en el mejor sentido de la palabra, la escritora va directa al corazón. 


(Elizabeth Gaskell)

Dos extraordinarias revelaciones, dos libros muy especiales, he incluido en mis últimas reseñas. Se trata de "Quédate conmigo" de la nigeriana, nacida en 1988, Ayòbami Adébàyò, un prodigio de sutileza narrativa, de misteriosa historia adobada de luces, a pesar de tratar temas escabrosos y comprometidos y de "En un lugar sin nombre" de la india metí canadiense Katherena Vermette, (1977) apasionante historia entre la novela sentimental y el thriller, llena de suspense, giros sorprendentes y buena literatura. 


(Katherena Vermette)

De Ann Beattie (1947) he reseñado "Paseando con hombres", un libro lúcido, valiente, atrevido y en el que no falta un cierto distanciamiento, una sutil ironía que sirve para quitarle carga dramática y para enhebrar una historia dinámica y llena de sutilezas. 

Diez libros, diez escritoras, diez historias, diez estilos. Como para no reconocer sin tacañería que las mujeres escriben. Y vaya si escriben.

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