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"El tren de Lenin. Los orígenes de la revolución rusa" de Catherine Merridale


Uno de los acontecimientos históricos más fascinantes es, sin duda, la revolución rusa de 1917. Precisamente este próximo octubre se conmemora un siglo y por ello van a empezar a surgir textos de toda clase para acercarnos los hechos y para interpretarlos. El más temprano de estos libros es este "El tren de Lenin" que ha escrito Catherine Merridale, de la Academia Británica y autora de otras investigaciones históricas. 

El libro contiene hasta 39 imágenes, amén de mapas, cuadros y otros documentos gráficos que pueden servir para aclarar aspectos diversos del tema y se centra en la decisión del gobierno alemán, en los primeros meses de 1917, de ayudar a un grupo de revolucionarios exiliados en Suiza para que regresaran a Rusia con la esperanza de que contribuyesen a apartarla de la Primera Guerra Mundial, que había comenzado en 1914. 

Es así como llega Lenin a Petrogrado cambiando los objetivos iniciales de la revolución, esto es, deponer al zar y establecer una república burguesa, hacia un horizonte que conducía al socialismo. Sin duda un cambio que no solamente influyó para siempre en la vida de los protagonistas sino del mundo entero. 

La llegada de Lenin a Rusia en ese tren tuvo lugar en abril de 1917. Él, Vladímir Ilich Uliánov, era el líder exiliado de los bolcheviques. Su clara intención era utilizar las ideas de Karl Marx para convertirlas en el soporte teórico de una forma de gobernar. Su invento, la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, se mantuvo a lo largo de setenta años y cambió el curso de la historia de la humanidad. Su ideología llegaría a otros lugares del globo, como China, Vietnam o Cuba, donde su pervivencia está, según parece, asegurada. Incluso el neo-comunismo o sus derivados siguen estando presentes en el ideario político de algunos países y partidos. 

Cualquier acontecimiento histórico de esta categoría merece ser conocido y estudiado desde todos sus puntos de vista. Merridale se detiene en el germen y su espacio temporal, el año de 1917, se recorre exhaustivamente con el fin de proporcionar los datos explicativos que nos aporten claves para que entendamos por qué fue posible el estallido y por qué triunfó. Asimismo, recorre literalmente todos los puntos que forman el recorrido del tren, constituyendo un trabajo de campo excepcional. 

Como todos los libros de historia leerlo supone adentrarse en el conocimiento de nosotros mismos. La lectura no es fácil porque está llena de topónimos y de nombres rusos que nos resultan extraños en su ortografía y su pronunciación. Pero merece la pena hacer el esfuerzo. Al fin y al cabo, es imposible opinar o comprender el mundo en el que vivimos sin profundizar en sus orígenes. Y aquí están muchas de las cuestiones acerca de las cuales nos seguimos formulando interrogantes. 

"El tren de Lenin. Los orígenes de la revolución rusa" de Catherine Merridale. Traducción al castellano de Juan Rabasseda. Editorial Crítica. Colección Memoria Crítica. Primera edición enero de 2017. 

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