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Flaubert o Sand


(Stuart Davis)

Hubo una disputa entre Gustave Flaubert y George Sand en lo que respecta al sentido de las novelas. Flaubert es el padre de Emma Bovary y considera que escribir es un acto intelectual que no puede revestirse de la propia experiencia. Hay que guardar en un cajón los sentimientos para que las palabras fluyan. Así lo afirma sin que titubee. De esa forma, lo que el escritor cuenta es la vida de los otros. No hay ni un ápice de yoismo en esa interpretación de la novela y sus personajes muestran lo que son independientemente de la propia opinión del escritor. 


(Stuart Davis) 


Muy al contrario, para George Sand no es posible escribir sin que se trasluzca, más o menos, el sentimiento y las emociones del que escribe. Salen a la luz en forma de palabras, se cuelan en las rendijas del argumento, cubren de llanto o de verdad las expresiones de los personajes y, en fin, todas impregnan la vida narrada. No se contrata de contar la vida del que escribe, sino en escribir desde la vida. Escribir desde la vida es algo que no todos los escritores entienden, pero, sin duda, los que así lo hacen defienden su derecho a la permeabilidad de las palabras. Nada hay más dudoso de creer que unos sentimientos que se atribuyan a los demás sin que el que los narra reconozca haberlos sentido alguna vez. 

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