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"Tú me llamas, amor, yo cojo un taxi..." de Luis García Montero



(Richard Estes. Sloan´s. Hiperrealismo americano)

Tú me llamas, amor, yo cojo un taxi, 
cruzo la desmedida realidad 
de febrero por verte, 
el mundo transitorio que me ofrece 
un asiento de atrás, 
su refugiada bóveda de sueños, 
luces intermitentes como conversaciones, 
letreros encendidos en la brisa, 
que no son el destino, 
pero que están escritos encima de nosotros. 

Ya sé que tus palabras no tendrán 
ese tono lujoso, que los aires 
inquietos de tu pelo 
guardarán la nostalgia artificial 
del sótano sin luz donde me esperas, 
y que, por fin, mañana 
al despertarte, 
entre olvidos a medias y detalles 
sacados de contexto, 
tendrás piedad o miedo de ti misma, 
vergüenza o dignidad, incertidumbre 
y acaso el lujurioso malestar, 
el golpe que nos dejan 
las historias contadas una noche de insomnio. 

Pero también sabemos que sería 
peor y más costoso 
llevárselas a casa, no esconder su cadáver 
en el humo de un bar. 

Yo vengo sin idiomas desde mi soledad, 
y sin idiomas voy hacia la tuya. 
No hay nada que decir, 
                                              pero supongo 
que hablaremos desnudos sobre esto, 
algo después, quitándole importancia, 
avivando los ritmos del pasado, 
las cosas que están lejos 
y que ya no nos duelen.

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Luis García Montero, poeta, novelista y catedrático de Universidad, es el máximo representante y teórico de la llamada "poesía de la experiencia". Nació en Granada en 1958. En sus comienzos estuvo vinculado al grupo de la "nueva sentimentalidad". Ganó el Adonais de Poesía con "El jardín extranjero". 

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