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"El impacto de lo viejo"


Puede parecernos que los tiempos han cambiado tanto que las manifestaciones artísticas son la cruz de aquellas que pueblan la historia del arte. Puede parecernos que los temas, los modelos, las técnicas, los formatos, han modificado de tal manera su esencia que nada de lo que ahora se trabaja en los talleres de los artistas tiene parangón con el pasado. Puede parecernos, incluso, que los lenguajes son diferentes, simplemente porque podemos echar mano del iPad, del móvil o de la televisión por cable. Fuera de Silicon Valley la vida continúa poco a poco, sin ese estruendoso girar de las horas que convierte los minutos en revoluciones constatables. El Big Data, las telecomunicaciones, la web 3.0., la hiperconectividad, los paraísos virtuales, las redes sociales, todo ello es el signo de los tiempos, la muestra clara de que los siglos generan contradicciones, iconos y un muestrario imposible de evitar en el que nuestra vida se muestra hasta en su mínima esencia. 

Pero, si ahondas en la superficie, si atraviesas la línea que cubre el horizonte de las cosas, si te fijas con detalle en algunas cuestiones al parecer intrascendentes...quizá halles motivos para la reflexión y para el encuentro con modos que parecen perdidos, agostados, exhaustos. Así, en ese ciclo feliz de la exploración que el hombre realiza en torno a la creación, con las alas de lo imaginado a punto y con el auxilio de los materiales que, en cada caso, son precisos, hay lazos innegables, círculos que se cierran y miradas comunes, diálogos, que lejos de haberse agotado, se nos antojan novedosos, frescos, vivos. 

En la exposición que con parte de los fondos de la Fundación Cajasol ha imaginado y llevado a la práctica Sema D´Acosta en la Sala Murillo, hay un intento definitivo y claro de tender puentes. El puente que une el pasado con el presente. El puente que transita desde la tradición a la vanguardia. El puente del pincel, el óleo, la tabla, hasta el ordenador, el objetivo y la digitalización. En esta ciudad de puentes los puentes artísticos se han cruzado más de una vez y, en esta ocasión, es un recorrido con fundamento, con el criterio cierto de que puede interpretarse y se debe interpretar, lo que los artistas del pasado hicieron en su día y lo que otros artistas contemporáneos han labrado con la fuerza de su talento. 

Recorres lentamente los espacios de la muestra, observas texturas, colores, formas, imágenes, extensiones de color, superficies marinas, fotografías del aire y del mar, desnudos expresivos, reiteraciones, ideas, interpretaciones, huellas...A cada paso piensas en lo vulnerable y, sin embargo, firme, que es la creación humana. Cómo el pensamiento, la emoción, el sentimiento y la duda, son intemporales. Cómo todo se escribe una y otra vez de mil maneras. Cómo todo se envuelve en una sutil pantalla que trasciende el tiempo y el espacio. Cómo la obra artística hermana los momentos y acerca las generaciones. Así, en ese tránsito, las fotos, las imágenes de vídeo, la pintura y los textos, forman aquí un todo que te aborda directamente y te hace las preguntas de la vida. Esos porqués cuya respuesta aún no conocemos. 

El impacto de lo viejo. De cómo la tradición pictórica pervive hoy en la imagen. Fundación Cajasol. Sala Murillo, Sevilla. Comisario: Sema D´Acosta. Artistas: Eugenio Ampudia, Bigas Luna, Phil Collins, Alberto García-Alix, Carlos Aires, Pierre Gonnord, MP&MP Rosado, Edward Burtynsky, Mariana Vassileva, Larry Sultan, Dionisio González, Ángeles Agrela, Gino Rubert, Luis Gordillo, Valentin Vallhonrat, Robert Polidori, Joan Fontcuberta, Bleda y Rosa, Ramón Masats, Juan Carlos Robles, Raúl Belinchón, Maider López, Chema Alvargonzález, Atín Aya, José Guerrero, Johanna Dome, Eulalia Valldosera, Pilar Pequeño, Miguel Ángel Tornero. Colección: Fundación Cajasol. 

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