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Proyecto Almanaque: Harry Potter


Harry Potter y la piedra filosofal


J.K. Rowling

Fragmento:


“Al atardecer, con el sol muy bajo en el cielo, Harry y Hagrid emprendieron su camino otra vez por el callejón Diagon, a través de la pared, y de nuevo por el Caldero Chorreante, ya vacío. Harry no habló mientras salían a la calle y ni siquiera notó la cantidad de gente que se quedaba con la boca abierta al verlos en el metro, cargados con una serie de paquetes de formas raras y con la lechuza dormida en el regazo de Harry. Subieron por la escalera mecánica y entraron en la estación de Paddington. Harry acababa de darse cuenta de dónde estaban cuando Hagrid le golpeó el hombro.
-Tenemos tiempo para que comas algo antes de que salga el tren- dijo.
Le compró una hamburguesa a Harry y se sentaron a comer en unas sillas de plástico. Harry miró a su alrededor. De alguna manera, todo le parecía muy extraño.
-¿Estás bien, Harry? Te veo muy silencioso- dijo Hagrid.
Harry no estaba seguro de poder explicarlo. Había tenido el mejor cumpleaños de su vida y, sin embargo, masticó su hamburguesa, intentando encontrar las palabras.
-Todos creen que soy especial- dijo finalmente-. Toda esa gente del Caldero Chorreante, el profesor Quirrell, el señor Ollivander…Pero yo no sé nada sobre magia. ¿Cómo pueden esperar grandes cosas? Soy famoso y ni siquiera puedo recordar por qué soy famoso. No sé qué sucedió cuando Vol…Perdón, quiero decir, la noche en que mis padres murieron.
Hagrid se inclinó sobre la mesa. Detrás de la barba enmarañada y las espesas cejas había una sonrisa muy bondadosa.
-No te preocupes, Harry. Aprenderás muy rápido. Todos son principiantes cuando empiezan en Hogwarts. Vas a estar muy bien. Sencillamente sé tú mismo. Sé que es difícil. Has estado lejos y eso siempre es duro. Pero vas a pasarlo muy bien en Hogwarts, yo lo pasé y, en realidad, todavía lo paso.
Hagrid ayudó a Harry a subir al tren que lo llevaría hasta la casa de los Dursley y luego le entregó un sobre.
-Tu billete para Hogwarts-dijo-. El uno de septiembre, en Kings Cross. Está todo en el billete. Cualquier problema con los Dursley y me envías una carta con tu lechuza, ella sabrá encontrarme…Te veré pronto, Harry.
El tren arrancó de la estación. Harry deseaba ver a Hagrid hasta que se perdiera de vista. Se levantó del asiento y apretó la nariz contra la ventanilla, pero parpadeó y Hagrid ya no estaba.”

Cuestiones a tratar sobre el texto:

La función de este texto no es, evidentemente, animar a los alumnos a que lean el libro entero. No es necesario. Seguramente, la inmensa mayoría de los alumnos, si no todos, han leído este libro y los restantes seis libros que forman la saga Harry Potter.
Esto tiene muchas ventajas. Primero, porque los alumnos entenderán que esos libros forman también parte de la literatura, es decir, de las cosas que tienen que ver con el trabajo escolar. En segundo lugar, porque generará un interesante debate acerca de algunas cuestiones, que expondremos en el segundo punto.
Sería adecuado comenzar mencionando algo sobre la autora, de quien cuentan las crónicas que pasó bastantes dificultades hasta que alguien le quiso publicar su libro. No está de más hacerles ver a los alumnos lo difícil que es sacar adelante alguna idea o proyecto. Y lo necesario que es creer en lo que uno desea y luchar por ello. El ejemplo de Rowling puede servir para ilustrar esto.

Qué podemos hacer con el texto:


1. Lectura atenta del texto por los alumnos en voz baja
2. Lectura en voz alta, por varios alumnos. Leer en voz alta es el mejor ejercicio para que los alumnos aprendan a pronunciar, matizar, expresar…También para que pierdan la vergüenza de hablar delante de otros (se entiende, hablar académicamente)
3. Comentario de todo el grupo sobre el texto. Es un fragmento del libro I y todavía no han empezado las extraordinarias aventuras de Harry con todo ese universo creado por la autora en la escuela a la que Harry asistirá. Más que comentar el texto en sí, que es sencillo, podríamos organizar la charla en estas direcciones:
*Alumnos que no han leído el libro o algún libro de Harry
*Alumnos que sí los han leído. ¿Qué les gustó? ¿Por qué les interesó? ¿Qué aprendieron de estos libros? ¿Qué personajes les resultaron más atractivos? Y todas las preguntas que vayan saliendo al paso.
*Relacionar el libro con la película. Si leemos con atención los libros de Harry Potter, veremos que son muy visuales, tienen un lenguaje muy claro, directo y descriptivo. Esto les gusta a los alumnos, que no se interesan por vericuetos sino por cosas concisas y que vayan al grano. El último fragmento del texto es un ejemplo claro del estilo de la autora: es fácil ver, a través de la narración, todo lo que está contando.
4. El texto trata de los miedos de Harry ante su marcha a la escuela de magia. Sería positivo que los alumnos pudieran expresar oralmente qué sintieron antes de llegar al Instituto. Si estaban preocupados, alegres, ansiosos, expectantes…Dejarles expresar sus sentimientos, en suma.

Un trabajo de ampliación:

Podría ser agradable para los alumnos que vieran una de las películas de la saga. Les serviría de comparación entre el lenguaje literario y el visual.

Para los que deseen algunas actividades complementarias, se trata de un texto muy visual, como hemos dicho, por lo tanto, puede dibujarse, convertirse en cómic, en cartel, imagen, etc. Esto les gustará a los alumnos más pequeños.

Y…LO MÁS:

¿Qué tal si hacemos una redacción o una noticia de prensa (que luego se podría colocar en un periódico mural) titulada “Harry Potter viene a estudiar al Néstor Almendros”?
Sería fantástico poder exponer todos los trabajos y que todo el mundo pudiera disfrutar con esta fantasía.


Porque escribir es divertido y leer también.

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